Modelismo a 1:43 variado y de calidad. Entrad, y juntos disfrutaremos con los modelos a escala más interesantes de la historia de la automoción mundial. Te esperan más de 1700 modelos para explorar y descubrir! NOTA: Para la reproducción de los artículos o imágenes por favor dirigirse al autor.
Mostrando entradas con la etiqueta MATRA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MATRA. Mostrar todas las entradas
sábado, 6 de febrero de 2016
MATRA-SIMCA Bagheera Courrèges MkI de IXO/Altaya
Pertenece a una colección temática francesa sobre SIMCA, publicada por la Ed. Altaya.
La primera colaboración entre las dos marcas francesas MATRA y SIMCA fue un automóvil deportivo con carrocería coupé denominado como Bagheera (el nombre fue tomado de la pantera homónima del "Libro de la Selva", de R. Kipling). Muy conocido por ser el deportivo de las tres plazas frontales, este pequeño GT fue una creación que tenía mucho de racional debido a sus inteligentes soluciones en materia de aerodinámica, control de peso y acústica. Del modelo se produjeron entre 1973 y 1980 unos 48.000 ejemplares entre todas sus variantes y series especiales.
El Bagheera era fruto de la inspiración de Philippe Guédon (el famoso ingeniero francés padre del Renault Espace), quien partió de un prototipo llamado M550. La idea era sobre todo lograr un coche con motor central, un eficaz concepto que el Lamborghini Miura había logrado poner en práctica con mucho éxito, confortable, ligero y capaz para tres personas pues a Mr. Guédon no le parecía que la configuración 2+2 fuese demasiado práctica para el día a día. Su empresa, MATRA Sports, era un constructor famoso de vehículos deportivos que había logrado incluso campeonatos de F1 y que merced a un acuerdo firmado con Chrysler Francia ahora podría acceder a las chispeantes motorizaciones de SIMCA para sus modelos de calle.
El desarrollo final se presentó a la prensa en abril de 1973, comenzando a servirse los primeros pedidos en julio de ese año coincidiendo con la segunda victoria de MATRA en las 24 Horas de Le Mans y frente a Ferrari, nada menos. Inicialmente llevaba un bloque "Poissy" de cuatro cilindros en linea en posición central transversal y 1.3 litros de cubicaje rindiendo unos 84 CVs, muy bien aprovechados gracias a la excelente aerodinámica del modelo (podía alcanzar los 185 Km/h). Pero en 1975, con la aparición del Bagheera S, se mejoraron las prestaciones con la adopción del motor 1.5 con dos carburadores de doble cuerpo del SIMCA 1308 GT, obteniéndose 90 CVs. De todas formas los últimos modelos vieron rebajada su potencia ya que se les colocó un solo carburador de doble cuerpo, con vistas de mejorar el consumo.
El cuerpo de la "pantera" consistía en una carrocería de material compuesto a base de fibra de vidrio y poliéster, encolados o remachados a un chasis de acero autoportante. Su excelente reparto de masas, las suspensiones independientes y su eficaz sistema de frenos de disco integrales proporcionaban un excelente comportamiento rutero, muy dinámico y divertido a la vez.
Una de las versiones más recordadas del Bagheera fue la "Courrèges", de la que existieron dos series a partir de 1975. El célebre modisto francés André Courrèges había presentado su particular visión del Bagheera en 1974 dotándolo de un acabado lujoso y refinado. El color blanco era omnipresente (ya que es una de las señas de identidad del artesano) lo cual provocó que en el posterior restyling algunas partes del interior tuviesen que ser recubiertas de un material de color dorado para evitar los reflejos sobre el parabrisas. Pero estos modelos tan exclusivos no se produjeron en mucha cantidad, siendo el total de 661 unidades que acabaron (en buena parte) conducidas por damas de la alta sociedad francesa.
Finalmente, hacia 1980 hubo complicaciones con el Grupo PSA (que se había quedado con lo que era SIMCA) y Guédon no pudo hacer evolucionar más el modelo como él hubiese querido. Sí le dio tiempo a obtener una cadena de montaje especializada en galvanización en caliente de los chasis, que sirvieron como piezas de recambio en caso de accidentes graves. Estos nuevos chasis llegaron a ser comprados posteriormente por apasionados del modelo para reconstruir sus coches... o hacerlos partiendo de cero!
En mi colección no podía faltar este fantástico automóvil, un mito francés de mi infancia (y la de muchos que rozamos los 50 años) por el que parece que el tiempo prácticamente no ha pasado. La excelente colección SIMCA le rindió homenaje hace ya años con una miniatura preciosa, bien detallada por todas partes y nada menos que de la serie especial Courrèges. Es un modelo que no presenta apenas debilidades por su buen molde y su pintura blanca satinada, aplicada sin mácula. Y por si fuera poco, podemos hallarla a buen precio. Sinceramente no quedan excusas para hacerse con este modelito tan bello y aparente.
jueves, 23 de agosto de 2012
Talbot MATRA Murena de IXO/Altaya
Perteneciente a la colección francesa de SIMCA, publicada por Altaya.
Este vehículo fue fruto de la última colaboración de SIMCA (en 1980 ya bajo el nombre Talbot) y MATRA Automobile, filial del grupo francés MATRA. El diseño es de Antoine Volanis, se produjeron unos 10.000 ejemplares entre los años 1980 y 1983 y se podía adquirir con motorizaciones 1.6 litros de 92 CVs de orígen PSA y un 2.2 de 142 CVs. Con esta motorización el coupé podía alcanzar los 210 KM/h. Para este bloque existía una preparación llamada "4S" con la que se alcanzaban los 175 CVs.
Como características notables tenía la disposición de los tres asientos centrales, motor central, faros escamoteables y una carrocería de construcción casi artesanal compuesta por paneles de material compuesto a base de resinas y fibra de vidrio. La carrocería estaba protegida contra la corrosión mediante un procedimiento de galvanizado en caliente, sumergiendo la estructura en zinc fundido como si fuese una soldadura contínua. Aparte de la protección se conseguía así una ganancia en la rigidez del chasis de un 45%. Este procedimiento fue usado por MATRA posteriormente en la construcción de los Renault Espace hasta la tercera generación y el Avantime.
Como puntos flacos, la falta de potencia del modelo base y los acabados interiores. Hoy día, gracias a la protección de su carrocería, los Murena existentes se conservan muy bien y aún sorprenden por su diseño vanguardista, habiendo envejecido notablemente bien.
La miniatura de hoy representa al modelo 2.2 litros de 1983, en el final de su corta vida comercial. Francamente, no me esperaba un modelo tan bueno de Altaya, con mucho detallado salvo en los bajos, como es habitual. El interior no está mal pero claramente es sobrepasado por el exterior, con un buen molde y la pintura aplicada correctamente. Muy buenas llantas también, así como los aditamentos del exterior (qué buenas luces!) para un coupé muy bonito y que también ya vimos en la colección española de "Nuestros queridos coches Años 80".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

