El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Opel Rekord E 2.0 de SCHUCO (c) 2017 Antonio Sivianes Gaviño

lunes, 26 de junio de 2017

Ford Super Coach "Greyhound" de IXO/Hachette





Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"


Elegante y dotado con una carrocería aerodinámica australiana, el Ford Super Coach fue concebido partiendo de la base de un chasis de Ford de 1936. Este singular modelo cubría la ruta entre Brisbane y Tenterfield bajo la bandera de Greyhound y lograba alcanzar una velocidad máxima de 85 km/h gracias a su fiable motor Ford V8.

A pesar de llamarse igual que otro modelo de Ford norteamericano, nuestro modelo australiano no tiene nada que ver con el "yanki" pues éste fue realizado por la Yellow Coach Manufacturing Co., llevaba el motor detrás (fabricado por General Motors) y se conducía por la derecha.

Nuestro modelo de hoy fue realizado antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial y es un vehículo  totalmente autóctono. Su construcción comenzó en la factoría de Brisbane a partir de un camión Ford y la realización de la carrocería tuvo lugar en el taller de Watt Bros. Coach, establecido también en Brisbane. Ellos concibieron una estructura de madera con paneles de contrachapado recubiertos de chapa siguiendo la moda "Streamline" de los años 30, siendo evidente por la trasera y los flancos redondeados, las ruedas traseras carenadas o su frontal en donde destacaban los faros semi integrados y una calandra decorada con molduras en acero inoxidable. Y en los laterales brillaban cuatro largos junquillos de aluminio con el monograma de Greyhound Coaches (un estilizado lebrel), muy semejante al que lucían también los autocares de la Greyhound Lines USA.

El motor V8 de este autocar se situaba delante y era el mismo que Ford ofrecía para gran parte de su gama de vehículos industriales de los años 30, un bloque con válvulas laterales al que se le añadió un filtro húmedo de aceite para que la mecánica no sufriese demasiado con las rutas polvorientas de Australia. Dicha planta motriz consumía gasolina y tenía un cubicaje de 3,6 litros que proporcionaban 85 CVs de potencia. El consumo era más bien alto pues el peso total en carga era de 14 toneladas, pero por lo visto no carecía de empuje y además se mostró como bastante suave en su manejo.

Completaba el panorama una caja de cambios de cuatro velocidades y un sistema de frenado a base de tambores asistidos mediante aire comprimido. Y en cuanto a su interior, el compartimento principal estaba dividido por un pasillo central que permitía acceder a unas banquetas bastante separadas para permitir al pasaje estirar las piernas, siendo característica la puerta de acceso a la izquierda ya que tal y como era lo habitual en los países de la Commonwealth el puesto de conducción estaba situado en la derecha.

Autobuses como éste recorrieron millones de kilómetros por toda la geografía australiana bajo la bandera de la Greyhound (compañía que no tiene nada que ver con la homónima estadounidense), una empresa que nunca se tuvo que preocupar por la competencia ya que era la única de ámbito nacional. Su fundador fue A.R. Penfold, quien aseguró la linea entre Brisbane y Toowoomba a finales de los años 20 del siglo pasado a consecuencia de una huelga de transporte ferroviario, teniendo tanto éxito que tras el fin de la guerra mundial la compañía destacaba por su moderna flota, compuesta por vehículos Ford Super Coach y Bedford OB. Actualmente la firma se denomina como Greyhound Australia PTY Ltd y se pueden ver sus confortables autobuses "vestidos" con una librea roja para las lineas nacionales y otros con lineas amarillas fluorescentes dedicados al transporte del personal de las minas. En total, recorren casi 40 millones de kilómetros y transportan cada año unas cinco millones de personas que pueden llegar a todas las ciudades más o menos importantes de la enorme extensión de Australia.








La miniatura de hoy me dejó ciertamente impactado por sus fascinantes lineas y el exotismo de su procedencia, nada menos que un autobús de la lejanísima Australia! Pero éstas son las cosas de la excelente colección de autobuses del mundo de Hachette/Salvat, un bonito recorrido por los medios de transporte colectivos usados en una gran cantidad de paises del planeta. Y bien, nuestro australiano sigue las pautas del resto de la colección y así, para no faltar a la costumbre, tendremos la ocasión de admirar su excelente exterior y "odiar" su interior, que al menos no es muy visible. Creo que es uno de los modelos más insólitos de la colección y merece la pena hacernos con él, pues estoy convencido que con el tiempo será una pieza bastante rara y cotizada.
































viernes, 23 de junio de 2017

Opel Olympia A de IXO/Eaglemoss




Pertenece a la colección alemana de kiosko "Opel", de la editorial Eaglemoss.


El Olympia fue un modelo de Opel para cubrir el segmento de vehículos compactos (lo que ahora es la clase C) de categoría popular. Fue producido entre el verano de 1967 y mediados de 1970, contando con una motorización y equipamiento más elevados que en el caso de su hermano el Kadett B. Aunque ya existió la denominación Olympia entre 1935 y 1959, el nuevo modelo solamente existió con carrocerías tipo coupé y sedán (de dos y cuatro puertas respectivamente) y tuvo como sucesor al Ascona A.

El Olympia A suspuso la introducción de un vehículo más refinado dentro del catálogo de automóviles asequibles de Opel, algo que se podía percibir externamente por su carta de colores (incluyendo un elegante rojo vino), su parrilla cromada y un interior mucho más elaborado que el del inferior Kadett. También estuvo disponible con un elegante techo de vinilo, aunque esta opción acarreó problemas de estanqueidad y humedad que a la larga deterioraban la chapa. Y los niveles de acabado fueron solamente dos: el lujoso L y el deportivo SR.

La motorización del Olympia constaba de tres bloques de gasolina con cuatro cilindros, un 1.1 y un 1.7 litros con 60 y 75 CVs respectivamente y un 1.9 con 90 CVs que solamente estuvo disponible para el coupé. Con ese motor, el Olympia se mostró como un vehículo muy ágil ya que lograba alcanzar los 170 Km/h y hacía el 0 a 100 en casi 11 segundos, unas cifras de las mejores dentro de su categoría. Las cajas de cambio disponibles eran una manual de cuatro relaciones y otra automática de tres (a partir de 1968).

Sin embargo, y tras alcanzar unas 80.000 unidades vendidas Opel decidió cercenar su producción en el verano de 1970 ya que no logró obtener ventas significativamente superiores a las del Kadett B. Como consecuencia de ello es complicado encontrar hoy en día modelos en buen estado del Olympia, un automóvil que siempre se consideró como una versión lujosa del Kadett B.








Continuando con la saga Opel y derivados, hoy presento la miniatura de un agradable sedán de cuatro puertas con una bonita presencia y algunos problemas de pintura. En esta ocasión volvemos a comprobar que estas miniaturas de Eaglemoss cuentan con acabados dignos pero ahora además se pueden encontrar a precios muy buenos, por lo que tenemos la ocasión de acabar de completar esta extensa colección de la marca alemana. En lo negativo, la ausencia casi total de bajos y algunos cromados más propios de marcas de coleccionables de "medio pelo".





























martes, 20 de junio de 2017

Trabant 601 S "Follow Me DHL Hub Leipzig" de IST Models





El Trabant 601 fue el modelo más producido de todas las series, siendo la tercera de ellas y con un tiempo de producción de 26 años (1964-1990). Fue construido entre las plantas de Sachsenring Zwickau y la de Barkas, quien proporcionaba los motores, y se pudo ver principalmente con una carrocería sedán y otra familiar con dos y tres puertas respectivamente.


La tercera serie del "Trabi" es sin duda la más conocida y más vista, ya que se llegaron a producir casi tres millones de unidades siendo el vehículo más común en las calles de la RDA. Del Trabant se ha dicho que fue la respuesta comunista al éxito del Escarabajo de Volkswagen y uno de los "remedios" que las autoridades comunistas pusieron en marcha para evitar el descontento de la población alemana, quienes veían que los occidentales contaban con coches realmente "para todo el pueblo". De lo que deriva que el automóvil que se pusiese en manos del ciudadano de la RDA debía ser muy económico, fácil de reparar, fiable y fácilmente producible en masa.

En el momento de su aparición, el modelo 601 era moderno y su diseño recibió elogios cuando fueron desveladas las 150 primeras unidades de preproducción en 1963. El nuevo modelo partía de la base de los P50/60, con la parte trasera modificada y una mayor altura en el maletero. Originalmente su motor era un bicilíndrico de casi 600 cm3 de dos tiempos que rendía 23 CVs, pero a partir de 1969 el motor fue disfrutando de sucesivas mejoras que le permitieron ganar tres caballos y poder usar un tipo de aceite más común. De todas formas esta tecnología ya era obsoleta desde que el modelo apareció pues sus motores eran contaminantes, de escasa potencia, propensos a averías y bastante derrochadores en combustible (y todo ello para alcanzar una velocidad máxima de 107 Km/h).

A lo largo de las décadas el diseño del Trabant 601 varió poco, lo que era lógico pensando que el modelo debía ser discontinuado a partir de 1971 (y llegó hasta 1990). Aunque se iba viendo más y más obsoleto, las cifras de venta o mejor dicho, "asignación" no bajaron y eso que había una espera media de unos 10 años, pudiendo acortarse a criterio de las autoridades. El modelo, como se puede suponer, ofrecía muy pocos lujos y como opciones estaban un compartimento bajo el panel de instrumentos, limpiaparabrisas intermitentes y luces de emergencia. Cualquier cambio debía ser supervisado por el gobierno de la RDA por lo que se bloquearon muchas mejoras como la inclusión de motores rotativos Wankel y posteriores continuaciones de la serie.

Sin embargo, existieron variantes "lujosas" Sonderwunsch (601 S) con antinieblas, luz blanca trasera y hasta cuentakilómetros. Algunos ejemplares llegaron a exportarse, sobre todo a Grecia (la versión "Tramp") y existieron versiones especiales tipo jeep sin puertas, para usuarios con discapacidad en la pierna izquierda y hasta una versión "rally" con motor de 771 cm3 con cambio de marchas de cinco velocidades en vez de la estándar de cuatro.

Odiado y amado a partes iguales, el Trabant hoy en día sigue siendo un símbolo de la RDA por que formaba parte del sistema y sigue estando buscado por los coleccionistas, sobre todo coches de color verde (dicen que traen buena suerte). Existen muchos clubs de propietarios y alguno de ellos bastante famoso, como el actor David Hasselhoff a pesar de sus problemas en entrar al habitáculo. Ha inspirado también películas y, como dijo el periodista Stephen Kinzer de The New York Times "es un símbolo de aquellas personas que sobreviven en tiempos difíciles y en última instancia triunfan".











Siempre me pareció muy curioso el Trabant en cualquiera de sus versiones, por eso cuando he llegado a ver alguno por Alemania hasta me dio alegría el verlo afanándose por las carreteras secundarias entre pueblo y pueblo. Y creo que en un cualquier colección de vehículos en escala no puede faltar ninguno siempre y cuando la temática lo permita. Por fortuna, la oferta existente en miniaturas sobre los Trabant es abundante y para todos los gustos y bolsillos. Yo considero que los IST, un sello temático de IXO sobre modelos de vehículos de paises socialistas, son de los mejores en este ámbito y todos ellos muy recomendables. En ese contexto han aparecido un par de variantes familiares del modelo 601 en oferta que representan coches de servicio del aeropuerto de Leipzig, uno ajedrezado muy vistoso y otro con el característico amarillo de la compañía logística DHL que creo que permite ver mejor los detalles del Trabant. En ambos casos tendremos unas miniaturas con un fino molde, muy bien pintados, con buenos detalles externos y un correcto interior. Espero poder incrementar en el futuro "la familia Trabant" con otros representantes y poder mostrarlos en el Garaje algún día.

































viernes, 16 de junio de 2017

Hymermobil Type 650 de IXO/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Passion Camping Car" de la Ed. Hachette.


El Hymermobil 650 de chasis pesado y ruedas traseras gemelas fue un modelo poco habitual en la gama de las autocaravanas integrales Hymer. Su origen remonta a finales de los años 70, con la salida de los primeros 650 y 680 que resultaron ser unos vehículos innovadores y exclusivos gracias a su sistema de construcción "Pual" de poliuretano inyectado..

La empresa alemana Hymer nació en 1923 de la mano de Alphonse Hymer siendo en sus inicios un taller de fabricación de remolques agrícolas y caravanas. Pero no fue muy tomada en cuenta hasta el Salón de Essen de 1971 cuando presentó su primer Hymermobil basado en un chasis de camión Mercedes Benz, impresionando a todos por su aspecto robusto y su cuidada terminación.

Desde entonces todos los vehículos de gama alta de Hymer, la clase S, llevaron en la calandra la estrella de Mercedes y la más básica, con motores Ford o FIAT, se llamó B. Ambas acabarían confluyendo en una clase híbrida en 1985, a la cual llamaron Serie 650 y que debe mucho al talento del ingeniero Erwin Hymer.

El nuevo modelo aprovechaba el recientemente lanzado chasis Bremen de Mercedes Benz, la base de unos vehículos industriales ligeros (de menos de 3,5 toneladas) que contaban con tres motorizaciones siendo una de ellas gasolina con 85 CVs (la más potente) y dos diesel. Si bien la serie 650 era algo menos refinada que la 660 podemos sin embargo considerarlas como "hermanas gemelas".

Aunque en aquella época lo habitual eran las autocaravanas de 5 metros la presencia del Hymermobil 650 con su metro y medio de más intimidaba en principio al posible comprador, preocupado por el acceso al centro de los pueblos y ciudades. Pero aquellos que se atrevieron a conducirla apreciaron su radio de giro excelente y su facilidad de manejo, sobre todo por las autopistas y vías rápidas en donde alcanzaba los 110 km/h con un gran confort acústico en el caso de la motorización a gasolina. No obstante, esta versión desapareció en 1985 en favor de los motores a gasóleo aunque la masa máxima se elevó hasta las 4,6 toneladas.

En el interior (concebido para seis plazas) sus ocupantes encontraban unos excelentes acabados muy resistentes al uso, con un ambiente a base de tejidos con motivos florales y gruesas moquetas. El color marrón predominaba por doquier, las banquetas estaban forradas de terciopelo y la madera era lo suficientemente buena como para resistir los golpes y roces. Los asientos de la cabina, con reposacabezas y cinturones de tres puntos, pivotaban y la plancha superior del somier (recordemos que había una cama encima) estaba recubierta con un material suave para evitar un posible golpe con la cabeza. El resto de los asientos se podían configurar de varias formas y la cocina contenía un mobiliario espacioso, incluyendo un fregadero de acero inoxidable en el cual se echaba de menos el escurreplatos. El frigorífico no era de mucha capacidad comparado con lo que hay hoy en día, pero la disposición general del habitáculo era tan buena que ni actualmente se podría hacer mejor! También el cuartito de baño gozaba de un inteligente diseño, pues aunque sorprendiese que la pared estuviese recubierta con tapicería la buena aireación del compartimento permitía mitigar la condensación.

Hasta el procedimiento de fabricación era astuto ya que se montaba el mobiliario encima del chasis antes de que se alzasen las paredes y se cerrase el conjunto, por lo que la comodidad de los operarios a la hora de ensamblar era muy evidente. Una ganancia de tiempo considerable que repercutía en un trabajo mejor ejecutado, lo que explica que después de cuarenta años de servicio el mobiliario siga sin dar ninguna clase de problemas.









La colección de vehículos de camping sigue dándonos muchas alegrías y en el caso de esta entrega "rompieron el molde", lanzando una excelente autocaravana integral totalmente hecha de metal y con un aspecto fabuloso. Me sigue pareciendo increíble que un modelito como éste ronde los 20 euros, cuando si costase (por ejemplo) unos 50 aun seguiría siendo un buen negocio! Examinando lo que tenemos, se ven gran cantidad de detalles bien realizados y un interior poco visible pero que parece estar a la altura. Solo el macro delata alguna imperfección en la pintura, pero no es nada importante. En todo caso, existe el mismo modelo propuesto por SCHUCO a un precio como cuatro veces mayor, una diferencia enorme que no merece la pena salvo que seamos un "sibarita" adinerado amante de las Hymermobil a escala.