El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Toyota 1600 GT de EBBRO (c) 2020 Antonio Sivianes Gaviño

jueves, 30 de abril de 2020

Berliet GLB 5B Regadora/barredora "Dieppe" de IXO/Hachette




Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la ed. Hachette


Tras la Segunda Guerra Mundial los grandes municipios franceses se equiparon de nuevo con material rodante para la limpieza de las calles. La cisterna de cinco mil litros de agua montada en el camión Berliet GLB 5B se ocupaba de ello fuese cual fuese la estación del año.

Una de las primeras tareas de la nueva oficina de estudios Berliet de Courbevoie (en el extrarradio parisino) fue desarrollar un nuevo chasis ligero de camión para complementar la gama. La regadora/barredora GLB 5B fue uno de los primeros frutos de una fábrica que llegaría a ser la más importante en su especialidad: construir camiones adaptados a la lucha contraincendios y el mantenimiento y limpieza de la red viaria.

La base de esa útil y necesaria herramienta fue el camión de gama baja GLB, sucesor directo del GLA lanzado a principios de los años 50. Estos camiones salieron de la mente de Paul Berliet en tiempos de posguerra y justo cuando se devolvió a la familia Berliet sus fábricas. Habían demostrado ser realmente buenos en la distribución urbana y como vehículos de apoyo a los bomberos, por lo que de ahí a adaptar el vehículo a otros servicios que implicasen el transporte de agua había poco trecho (los dos implicaban el uso de bombas). Por ello, un prototipo de regadora Berliet acabaría siendo presentado en la Feria de Lyon de 1951.

El primer vehículo de la marca especializado en la limpieza urbana estaba disponible en versiones regadora/lavadora y regadora/barredora/lavadora aunque pecaban de un motor poco potente; la solución llegaría en 1955 con la salida del GLB 5B. Este vehículo contaba con un bloque diesel de cuatro cilindros y 5 litros de cubicaje que rendía 80 CVs de potencia, la dirección era por recirculación de bolas y el frenado asistido mediante aire comprimido. La longitud de esta versión era de unos seis metros y medio y el peso total en carga de casi once toneladas, su velocidad máxima era de 70 Km/h y la de trabajo podía llegar a los 25 Km/h.

El funcionamiento de la máquina dependía de una bomba Berliet de aluminio con turbinas de bronce movida por una toma de fuerza, su conexión y manejo se efectuaba desde el puesto del conductor. Éste podía también levantar o bajar el cepìllo barredor, accionar los pulverizadores delanteros de agua y ajustar la anchura del riego. Posteriormente se añadió la posibilidad de usar una aspiradora de detritos y aparecieron versiones con una cisterna de tres mil litros, recogida de basura o limpiapistas de aeropuertos.









Presento ahora uno de los vehículos más curiosos de la colección Berliet que ya tenía pendiente desde hace bastante tiempo: una barredora en miniatura que incorpora hasta el cepillito de nailon! Si bien no es de las piezas más vistosas de la colección sí se puede decir que anda en la muy buena media de calidad que atesora esta serie francesa y aunque dispone de pocos detalles los que hay cumplen. Por ese lado me agradaron la calidad del molde, toda la representación del "tinglado" de tuberías y el interior de la cabina así como su frontal, siendo menos destacable por su uniformidad el sector de la cisterna y la parte trasera. Pero tampoco es culpa de la miniatura; el real de Dieppe era así.


























lunes, 27 de abril de 2020

Toyota Celica XX 2000 G de NOREV





El Toyota Celica XX fue un automóvil tipo coupé para cinco personas comercializado entre abril de 1978 y julio de 1981. Este modelo se denominó como XX para el mercado japonés pero por cuestiones de márketing en los Estados Unidos su nombre fue el de Supra; debido a su éxito al final acabó permaneciendo esta denominación en detrimento de la japonesa cuando fue presentada la segunda generación del modelo.

El Celica XX era la versión seis cilindros del Celica estándar y en su génesis se tuvo mucho en cuenta el gran éxito cosechado por el Nissan Fairlady Z, si bien no militaban en la misma categoría. Esta versión era la más lujosa hasta entonces del Celica y estaba equipada con cuatro faros, parachoques de uretano, un acabado especial en el pilar B con el emblema en "cloisonné" y, sobre todo, contaba con bloques de seis cilindros en linea de 2.8, 2.6 y un dos litros; este último pensado para reducir la carga impositiva nipona. Debido al mayor tamaño de estos propulsores hubo que alargar el vehículo, pero se pudieron utilizar varias secciones del Celica estándar como las puertas y la sección trasera.

Otras características del XX (solo disponible en las "Toyota Corolla Store") incluyeron los frenos de disco en todas las ruedas, transmisión manual o automática con "overdrive", eje trasero rígido y suspensión McPherson delante con barras estabilizadoras, el diferencial trasero con limitador de deslizamiento era opcional. En su interior se podía encontrar un control de velocidad de crucero, ventanas eléctricas con cierre centralizado, techo solar, reposabrazos central abatible, luz de lectura de mapas, volante ajustable, una lona para ocultar el equipaje en el maletero, reloj analógico, radio AM/FM con cuatro altavoces y bolsillos con cremallera tras los asientos delanteros.

En 1979 se efectuaron algunos cambios (cosméticos sobre todo) para las versiones norteamericanas y un rediseño en la consola central; ahora las llantas de aluminio eran de serie y se introdujeron opcionales como la climatización automática y la tapicería de cuero. Los cambios mecánicos tuvieron que esperar al año siguiente e incluyeron incremento de potencia en el bloque de 2.8 litros, pasando ahora a casi 180 CVs (versión GT), la transmisión se revisó y por ello las prestaciones aumentaron ligeramente: ahora se declaraba un 0 a 100 en casi 11 segundos. También apareció un paquete deportivo que incluía suspensiones más duras, neumáticos con inscripciones en color blanco y alerones delante y detrás.

Para finalizar mencionaré que para este último Celica XX (y primer Supra) Toyota contó con la asistencia de ingeniería de Lotus Cars mientras que la japonesa envió algunos componentes para el modelo Excel del fabricante inglés.










Aunque no tenga el carisma y el encanto de la primera generación del Celica, este "doble X" queda muy resultón en miniatura sobre todo en la versión de NOREV, quizás la más vistosa de todas las que he visto (el resto va en colores más sencillos). De todas formas tengo sentimientos encontrados con la miniatura, pues veo algunos fallos bien visibles (espesor de la pintura) combinados con detalles de bastante porte como el agradable aspecto de la trasera, la calidad de las ruedas, la finura de los limpiaparabrisas y el interior, muy correcto. Este modelo corresponde a la caja oficial del fabricante francés y por eso es superior a los habituales de coleccionable, en todo caso son modelos no muy fáciles de localizar y por eso, cuando apareció esta versión, decidí "estirarme" un poco y adquirirla. Creo que merece mucho la pena ya que tiende a valorarse cada vez más y al fin y al cabo también se puede decir que es una miniatura bonita.


























viernes, 24 de abril de 2020

Toyota Starlet MkI 1200 ST de IXO






En abril de 1973 Toyota Motor presentó al Publica Starlet, un automóvil de tipo urbano diseñado por Giugiaro con carrocerías tipo coupé de dos puertas y sedán de cuatro, ambas capaces para cinco personas. Este automóvil derivaba del popular Publica y acabaría siguiendo un camino diferente hasta alcanzar su quinta y última generación en 1999.

Cuando apareció el Starlet en Japón, inicialmente bajo la forma de un coupé, se alabó su dinámico diseño caracterizado por las líneas rectas, siendo complementado por una versión "fastback" sedán que se puso a la venta en octubre del 73. Estos modelos llevaron un motor de 1 y 1.2 litros con cuatro cilindros, de simple o doble carburador y potencias de 68 y 74 CVs respectivamente. Pero en 1976, con la aparición de las normas antipolución, el motor de un litro desapareció y el de 1.2 perdió algo de potencia; a cambio el modelo pasó a disponer opcionalmente de una caja de cambios automática de dos relaciones además de la estándar caja manual de cuatro o cinco velocidades según la terminación.

Los Starlet disponían de un sistema de libre elección con configuraciones muy abiertas para el equipamiento disponible, con lo que los vehículos salían muy personalizados de fábrica. No obstante existían de base tres niveles de acabado (XT, ST y SR) y cinco variaciones de interior (D, L, S, G y R). Pero todos contaban con banquetas traseras abatibles para favorecer el espacio interior del maletero y un salpicadero de plástico y fibra de vidrio reforzada de tacto suave para tratar de dañar lo menos posible a sus ocupantes en caso de choque.

Debido a su contenido peso y a su buen chasis el Starlet de primera generación fue base para preparaciones deportivas en el ámbito de los rallyes, pruebas de tierra y en pista. En particular son recordados sus duelos en el circuito de Fuji contra los Nissan Sunny o el Honda Civic en los campeonatos menores japoneses, en esas competiciones el Starlet llevaba habitualmente tecnología del preparador TRD (Toyota Racing Development) y un bloque especial 137E con doble árbol de levas en cabeza.









Otro desconocido japonés... al menos por estas tierras (aunque el nombre Starlet ya ha aparecido antes por el Garaje). El modelo, que me recuerda bastante a nuestro primer Ford Fiesta, encuentra una excelente réplica como miniatura oficial de caja negra de IXO, es decir, la de mayor calidad dentro de todo el conglomerado de la firma china junto con Premium X. En estos casos debemos quitarnos de encima la imagen que tenemos de coleccionable de kiosko y pensar en que estos modelos van en la onda de Minichamps o NOREV "de los buenos", ello es comprobable observando la gran calidad de la pintura, la precisión del molde, los finos detalles externos (qué buena parte trasera!) y un cuidado interior. Es una excelente miniatura, muy aconsejable y que también existe en acabado SR.




















lunes, 20 de abril de 2020

Pegaso 7323 6X6 Autogrúa Ejército de Tierra de IXO/Salvat





Pertenece a la colección temática sobre vehículos Pegaso de la editorial Salvat España.

El 7323 fue un camión de tipo medio para uso en el Ejército español a partir de 1987, principalmente como vehículo estándar para carga y transporte de personal. El vehículo base estaba derivado del militar Pegaso 3055 pero con un motor diesel de 225 CVs, tracción integral 6X6 con doble reductora, pasos de rueda ensanchados y un peso total de veinte toneladas, de las cuales la mitad podían ser de carga.

Básicamente existieron dos modelos del 7323: el A 1002 estándar y el A 1112 con mayores características todo-terreno, incluyendo una mayor profundidad de vadeo. Los dos compartían el motor Pegaso 9220 de seis cilindros en linea con turbocompresor y 10,5 litros de cubicaje, rindiendo casi 225 CVs de potencia. Este bloque era de hierro fundido y usaba para su alimentación una bomba Bosch de inyección directa; en lo referente a sus prestaciones podía alcanzar los 90 Km/h con una autonomía máxima de 550 kilómetros.

El chasis del 7323 fue adaptado a las necesidades de los Ejércitos de Tierra, Aire e Infantería de Marina españoles y por ello sirvió como remolcador de artillería, cisterna para agua o combustible, vehículo taller, ambulancia, contraincendios, volquete, autogrúa e incluso lanzador de cohetes "Aspide" de procedencia italiana. La construcción de la cabina incluía parabrisas y ventanas abatibles, asientos regulables, calefacción y un completo cuadro de instrumentos; opcionalmente se podía pedir tacógrafo para dos conductores, cabrestante delantero, cabina con techo metálico, depósitos de combustible con autonomía extendida, instalación para vehículos ADR (mercancías peligrosas) o toma de fuerza en la caja de transferencia.

Lo cierto es que los 7323 irrumpieron en un mal momento ya que la facturación en España de la División Militar de Pegaso se redujo casi un 30% en 1988 y estaba enfocada sobre todo en la venta del blindado BMR, pero las unidades que se pudieron vender estuvieron en servicio hasta finales de la década de los 90 hasta su sustitución por los IVECO Astra M250, aún en actividad.













Presento ahora la miniatura de la variante autogrúa "Luna" del Pegaso 7323, en concreto de una unidad que sirvió en el conflicto de Bosnia a mediados de los años 90. Este modelo en particular no puedo decir que sea de mis preferidos dentro de la colección pero realmente está bien hecho y cuenta con un detallado bastante extenso; particularmente me gustó toda la sección de la grúa (que es operativa) así como el molde y el pintado. Como partes negativas debo indicar el mal efecto de las matrículas, que quedan rotas por el relieve en el que van adosadas, y el aspecto de los toldos (poco realista). Muy buena nota para el frontal, ruedas e interior de cabina.