El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé de Kyosho (c) 2020 Antonio Sivianes Gaviño

sábado, 15 de febrero de 2020

Berliet GVL 28 de IXO/Hachette





Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la ed. Hachette

Rebautizado como GVL S debido a las adaptaciones efectuadas para permitirle afrontar la travesía del Sahara, el GVL 28 diesel derivado del modelo a gasolina permitió al jefe de expedición Gyrard ganar un concurso celebrado en 1932 para camiones diesel de procedencia francesa convocado por la dirección de "Territorios del Sur" del Gobierno de Argelia.

El desarrollo del concurso tuvo lugar entre febrero y marzo de 1932 con el fin de encontrar la forma más económica posible de transportar mercancías a través del sur del Sahara, en concreto entre las poblaciones de Argel y Gao (en Mali). El recorrido incluía seis mil kilómetros de pistas y zonas desérticas bajo temperaturas extremas, presentándose a tal fin las marcas Laffly, Renault, Saurer (el primer fabricante en haber adaptado motores a gasóleo en camiones) y Berliet.

La marca lionesa inscribió un GVL 28 de cuatro ruedas con carga útil de cuatro toneladas, un VPDE 3 con seis ruedas y cinco toneladas de transporte neto y finalmente una camioneta de apoyo de casi dos toneladas de carga con motor de gasolina. Marius Berliet aceptó el desafío sin dudar ya que tenía experiencia con los motores diesel desde 1929 e incluso había creado el sistema de inyección "Acro" para ellos.

Contrariamente al resto de los participantes, Berliet presentó unos camiones con chasis especialmente diseñados para la arena y motores preparados para las altas temperaturas. Sobre el modelo GVL 28 se añadió una transmisión mejorada, un radiador de gran tamaño y neumáticos especiales Michelin con inflador automático para terrenos desérticos; también incorporaba un motorcito "Japy" bicilíndrico de arranque a gasolina que se revelo mucho más práctico que las dinamos y las baterías empleadas por los demás participantes. Se colocaron tres depósitos con capacidad aumentada para 450 litros de gasóil, 100 litros de aceite y 200 de agua y aparte fueron añadidos tanques suplementarios de combustible que dotaban al camión de una respetable autonomía de dos mil kilómetros.

Los camiones de Berliet no encontraron apenas averías mecánicas durante su periplo y realizaron una excelente media diaria de kilómetros, además de que fueron los que transportaron la mayor carga útil hasta el destino. Aparte de ganar el concurso, los dos GVL S producidos fueron un excelente banco de pruebas que permitieron el desarrollo de los posteriores modelos GVL 6 y 7.










Partiendo de la unidad restaurada por los alumnos del instituto francés Voisin, IXO nos ofrece otro buen modelo exclusivo para la colección Berliet de kiosko que podría hacer una buena pareja junto al Kégresse de Citroën. Nuestro camioncito se presenta francamente atractivo y muestra un buen conjunto con más detalles de lo que parece y una pintura bien aplicada. Sin embargo parece como si se hubiesen esmerado más en la caja de lona y madera del camión, dejando la cabina más despojada (una lástima el aspecto algo pobre de los faros). Este tipo de modelos son una inversión segura y con el tiempo será muy buscado, pero aún obviando ese aspecto la miniatura merece toda nuestra atención y lleva aparejada además una historia interesante.


























miércoles, 12 de febrero de 2020

Nissan Murano MkII de J-Collection





El Murano es un "crossover" mediano de cinco puertas comercializado por la firma japonesa Nissan desde el año 2002. Hasta el presente (2020) ha conocido tres generaciones y un par de carrocerías (cerrada y cabriolet); su nombre evoca la ciudad italiana homónima y su diseño tuvo lugar en las instalaciones californianas de Nissan América.

La segunda generación del Murano apareció en el 2008 haciendo su debut en el Salón de Los Ángeles del año anterior; el diseño corrió a cargo de Toshiyuki Abe y Jung Kyu Choi quienes dieron forma a un par de tipos de carrocería, una cerrada de cinco puertas y otra convertible "Cross Cabriolet" de dos. Inicialmente se ofreció en tres niveles de equipamiento (la básica "S", la de tipo medio "SL" y la más rica "LE"). Se utilizó la plataforma Nissan D, preparada convenientemente para alojar eventualmente un sistema de tracción total adaptativa disponible de forma estándar en el nivel de acabado LE y opcional en los demás.

Esta serie del Murano ofrecía distinto equipamiento según los niveles pero estuvo disponible el limpiaparabrisas con sensor de lluvia, los asientos de cuero con doble costura, el portón trasero de accionamiento eléctrico, unos asientos plegables automáticos, la integración de i-Pod y el sistema de navegación GPS con pantalla táctil y disco duro. En el interior existían inserciones de aluminio o simil madera pero al igual que en su predecesor no existía la posibilidad de contar con una tercera fila de asientos.

La motorización corrió a cargo principalmente de un bloque a gasolina V6 de tres litros y medio que rendía unos 270 CVs de potencia acoplado a una transmisión de tipo variador continuo, sin embargo también se contaba con un motor de dos litros y medio con cuatro cilindros exclusivo para Japón y una variante diesel dCi de cuatro cilindros con 190 CVs de fuerza.

Aunque el vehículo contaba con muchos sistemas de seguridad (como el ABS, el ESP o los airbags frontales y de cortina) no obtuvo tan buenos resultados en las pruebas NHTSA y perdió una estrella con respecto al modelo al que sustituía. También resultaba ser sensiblemente más caro y a pesar de los restylings de 2010 (solo en Europa) y de 2011 no se obtuvieron buenas cifras de ventas, por lo que terminó siendo retirado en el año 2011. La siguiente versión no aparecería hasta en 2014 y acabó siendo un vehículo aún más restringido y exclusivo.










A pesar de su extraño frontal nunca me llamó demasiado la atención el Murano, pero no puedo decir lo mismo de la miniatura de J-Collection. Este sello de IXO es capaz de lo mejor y lo peor, aunque en el caso del modelo de hoy se nos queda en un agradable término medio. La verdad es que se disfruta de ese interior, de esa calidad de pintura y esas ruedas pero es una pena que por unos cuantos detalles "rácanos" como la falta de fotograbados en los logos no se haya alcanzado un alto nivel de excelencia, sobre todo teniendo en cuenta que no suele ser un modelo barato.


























domingo, 9 de febrero de 2020

Wartburg 311/5 de la Ed. Atlas





Pertenece a una colección alemana sobre vehículos de la RDA, de la Editorial Atlas.

El Wartburg 311 fue un automóvil de tipo medio/bajo construido en la planta de Eisenach (entonces en la República Demócratica Alemana) entre 1955 y 1965. Debido a su proporcionado y funcional diseño fue quizás el vehículo que mayor reconocimiento técnico internacional obtuvo de todos los fabricados en la RDA, llegándose a vender aceptablemente fuera de los países de la órbita socialista a pesar del tosco funcionamiento de su motor de dos tiempos y su obsoleto chasis.

El primer 311 fue desarrollado en 1955 a partir del modelo F9 de IFA (o EMW 309) utilizando un bastidor que permitió diferentes cuerpos de carrocería, desde un coupé hasta la versión familiar pasando por la camioneta o el cabriolet. El diseño también permitía la reparación de los elementos mecánicos muy fácilmente y sus motores tricilíndricos de dos tiempos cercanos al litro de cubicaje poseían tal calidad que sobrepasaban sin problemas los cien mil kilómetros; uno de ellos (el de un litro y 45 CVs de potencia) recibió la preciada etiqueta "Q" de calidad que otorgaba la RDA para ciertos productos industriales y artesanales. Eso significó en la práctica que ese tipo de motores era superior incluso a su equivalente occidental proporcionado por Auto Union.

Durante su periodo de construcción el 311 incluyó la caja de cambios sincronizada, mejoras en la suspensión, dirección y sistema de frenos, unas luces de cruce asimétricas,  un acceso a la tapa de combustible rediseñado, se abandonó el sistema de lubricación central, se incorporó una calefacción más sofisticada y a partir de 1962 se usó una admisión mejorada que disminuía los ruidos del motor. Aunque se efectuaron pruebas con sistemas de inyección de gasolina con resultados positivos ésta nunca fue implementada y por ello todos los motores del 311 y derivados siempre fueron con carburación.

Una versión "Camping Limousine" del modelo fue construida a partir de la camioneta de cuatro puertas con la intención de ser un vehículo particularmente lujoso (para los estándares de la RDA, claro) que pudiese ser usado en excursiones. Con su gran techo solar plegable, sus ventanas panorámicas laterales y sus asientos abatibles preparados para formar una cama quizás el término "camping" podía ser demasiado para el vehículo por lo que finalmente solía acabar como mero vehículo de carga mediante transformación de la carrocería, un papel que realmente le correspondía al 311/9. Sin embargo, y tras haberse producido en una cantidad de 8.362 vehículos, el 311/5 es menos raro que la versión 311/9 de transporte.










No puedo disimular mucho mis simpatías hacia este tipo de vehículos espartanos, duros y económicos que solían fabricar las marcas de los países del Este, particularmente con la calidad de los alemanes del otro lado del Telón de Acero. En el caso de hoy la entrada de este Wartburg familiar tan bonito me permite recomendároslo también por su calidad, cercana a la que nos ofrece el sello especialista IST de IXO sobre miniaturas de vehículos procedentes de los países socialistas. Aunque tenemos algunos detalles un poco bastos y descuidados la bonita presencia del modelo (con esa pintura bicolor tan de época) y su excelente interior disculpan sus fallos, pero sobre todo lo mejor es su excelente precio si se busca bien. Espero que este modelo no sea el último que compre de la colección de la editorial Atlas sobre los vehículos de la extinta RDA.

























miércoles, 5 de febrero de 2020

Hymermobil B 504 CL de IXO/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Passion Camping Car" de la Ed. Hachette.

Creada sobre la base del FIAT Ducato, el B 504 CL fue la autocaravana integral más pequeña y económica de la clase B de Hymer. Con sus casi seis metros de longitud este vehículo fue en contra de la tendencia de agrandar dimensiones gracias a un mobiliario más compacto y a una cabina muy aprovechable en forma de burbuja.

En este modelo de 2006 Hymer se propuso construir un habitáculo en torno a un gran salón en forma de L con asientos giratorios y una gran cama doble transversal sobre un espacio destinado a ser un pequeño garaje. Exteriormente su aspecto era más bien sobrio, con paredes laterales que podían ser opcionalmente plateadas pero en general se alabó su calidad de construcción y el moderno diseño del frontal. Las puertas daban sensación de robustez y sellaban herméticamente; el acceso al interior se facilitaba por la existencia de un escalón eléctrico con luz LED y para la noche existían muy a mano un par de interruptores externos e internos para la iluminación. También había unas portezuelas para el acceso a las bombonas de gas (bajo el asiento del conductor) y para abrir el compartimento de garaje.

A pesar de algunos pequeños fallos de diseño (como el acceso al depósito de aguas residuales) una de las virtudes más destacables del B 504 fue su excelente aislamiento térmico, sobre todo a baja temperatura. No se observaron corrientes de aire ni se perdía calor una vez caldeado el ambiente aunque fuera la temperatura hubiese caído por debajo de cero grados.

El motor de este Hymermobil era un diesel Multijet de procedencia FIAT con 130 CVs de potencia, capaz de impulsar al vehículo a algo más de 130 Km/h. La experiencia de conducción era muy buena debido a la amplia visibilidad, el aislamiento acústico y la ergonomía de la cabina, aunque al principio el manejo era algo desconcertante respecto al de una furgoneta común. También se revelaron muy buenos los asientos Aguti opcionales en la versión CL, pero los dos pasajeros de atrás no iban igual de cómodos cuando el B 504 iba en movimiento.

Otros aspectos de la habitabilidad del Hymer incluyeron la TV de pantalla plana, unas mesas deslizantes con un excelente tamaño, su atractivo suelo de vinilo con aspecto de madera y las alfombras lavables. Existía una pequeña cocina con tres quemadores, campana extractora, fregadero con grifo, nevera, cajones montados sobre rodillos y dos armarios superiores. Y para finalizar es necesario mencionar la existencia de un cuarto de baño/retrete con pared enrrollable y plato de ducha; a pesar de que no tenía ventana la sensación de claustrofobia estaba mitigada por un par de espejos y una iluminación excelente.










Siguiendo la tónica de las buenas reproducciones de vehículos de recreo que ofreció la desaparecida colección de Hachette nuestra Hymer se presenta como una buena miniatura en general a pesar de cierto exceso de pintura y de la falta de bastantes elementos de plástico insertados (me refiero a las luces). Mejor nota se lleva el frontal y, sobre todo, el interior, a pesar de lo poco que se adivina de él. Reconozco que de este tipo de vehículos (tan parecidos unos a otros) puede el coleccionista quedar un poco harto pero realmente por lo poco que costaban valían mucho la pena y son apuesta segura, siempre y cuando la temática nos haga "tilín".