El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Pegaso Z 404 SEIDA "Ángel Villalón" de IXO/Salvat (c) 2026 Antonio Sivianes Gaviño

jueves, 11 de octubre de 2018

Peugeot J9 Chausson-Carrier Odyssée 4000 de IXO/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Passion Camping car" de la ed. Hachette

Tras la modernización de los vehículos industriales ligeros europeos acontecida en los años 80 algunos fabricantes de autocaravanas aprovecharon los nuevos lanzamientos para modernizar también sus creaciones. Es lo que ocurrió con el Peugeot J9 en 1981, todo un banco de ideas para las firmas asociadas Chausson-Carrier que acabarían cristalizando en el modelo Odyssée 4000.

El Odyssée 4000 supuso también para Chausson, una empresa conocida sobre todo por sus autobuses escolares (entre otras actividades) su primera incursión en el mundo de las autocaravanas. Esta firma de Picardía se había asociado con Carrier, otro importante carrocero asociado al grupo automovilístico PSA, y juntos abordaron el proyecto que daría nacimiento a su primer camping-car, el Odyssée. El prototipo del modelo fue presentado en el Salón del Automóvil de París de 1981 en medio de un ambiente enrarecido por la crisis y la aparición de las autocaravanas como sustitutos de las convencionales "roulottes".

Al público de aquellos años le impactó sobre todo el aspecto un tanto futurista del nuevo vehículo, con su color gris metalizado combinado con el rojo y esa estructura elevada panorámica no dejaban indiferente a nadie. Pero también el aficionado entendido quedó impresionado con las soluciones que adoptaba el Odyssée: estructura de doble pared de poliéster aislado mediante placas de poliuretano con fijaciones específicas para alojar un mobiliario hecho a medida para el vehículo. O un interior que incluía fijaciones para esquíes o depósitos para agua preservados del hielo, además de poder efectuar una transformación de la cabina en saloncito o dormitorio. En fin, dos grandes empresas se habían unido para crear un producto fruto de su singular maestría en el arte del aprovechamiento del espacio.

Por otro lado, y aunque parezca improbable, el Odyssée se había pensado como un vehículo integral a pesar de su aspecto de furgoneta más o menos "camperizada". Sus autores habían comprendido bien la filosofía de practicidad del Peugeot J9 y la aprovecharon: puertas corredizas, asientos abatibles hasta la horizontalidad, una carga máxima de 1.300 kgs (algo inaudito hoy en día) y espacio suficiente hasta para instalar una ducha con paredes desplegables! Lo nunca visto entonces en un camping-car basado en un furgón, aunque no fuese demasiado utilizable debido a sus dimensiones.

Aparte de práctico, todo el trabajo de interiorismo fue concebido con el fin de perdurar en el tiempo utilizando materiales de calidad y buenos ajustes. En efecto, todavía se venden de ocasión alguno de estos Odyssée y después de 40 años sorprende el buen aspecto del mobiliario, sobre todo del correspondiente a la cocina. También impresiona que en movimiento no se escuchen ruidos ni se sientan vibraciones procedentes del equipamiento, algo que los probadores iniciales del modelo ya remarcaron. Por otra parte, el modelo llevaba el fiable motor de gasolina de dos litros y 75 CVs proveniente del Peugeot 504 mediante el cual se podían alcanzar los 120 Km/h con un consumo aproximado de 15 litros a los cien kilómetros recorridos.

A pesar del inconveniente de ser un vehículo fundamentalmente concebido para tres personas (podría alojar cuatro pero una de ellas tendría que dormir en una cama a todas luces insuficiente), el Chausson fue un "best-seller" en Francia, habiéndose apoderado del 5% del mercado total de su segmento en 1983. De todas formas fue un reinado corto, siendo prontamente reemplazado por su sucesor el Odyssée 4400 también con base Peugeot J9.































Estaba muy interesado en adquirir este modelo por su estética y su rareza (no se ven demasiados J9 asequibles en mi escala), pero en su momento se encontraba agotado y tuve que "pasar por caja" en Ebay. Algo que sin duda mereció la pena al desempaquetar el envío, ya que encontré una miniatura bastante bien hecha que me causó muy buena impresión. Toda esa estética "ochentera" con esos rectangulitos rojos pintados en los laterales que evocan las escalas de leds de los equipos hifi, o esa tipografía "espacial" me encantan y además acompañan bien al resto de detalles, desde el interior (excelente!) hasta la lograda parrilla delantera o todo el sector superior acristalado. Me consta que es uno de los modelos más buscados de la colección (sobre todo en Francia) y aunque no lo fuera lo recomendaría por igual, siendo complicado ponerle alguna pega aparte de los "limpias".






















lunes, 8 de octubre de 2018

Rolls-Royce Phantom Coupé de Kyosho






Derivado del prototipo Rolls-Royce 100EX en gran medida y usando la plataforma del Phantom de 2003, el Phantom Coupé fue presentado en el Salón de Ginebra de 2008. Este exclusivísimo automóvil tipo coupé de dos puertas estaba realizado casi totalmente a mano en la factoría inglesa de Goodwood aunque poseía elementos de procedencia alemana, como su motor BMW V12 de 6,75 litros de cubicaje y alrededor de 450 CVs de potencia.

A pesar de su gran motor, el Phantom Coupé era un modelo que no consumía demasiado combustible (en torno a los 16 litros de media) gracias a su moderna tecnología de inyección directa y control variable de válvulas y árboles de levas. También contaba con suspensión autonivelante, llantas de 21 pulgadas, sistema de sonido con 15 altavoces, navegador y un interior de piel cosida a mano además de contar con madera noble. En el maletero existía una plataforma escamoteable con el fin de  crear un espacio de "picnic" para dos personas y como es habitual en Rolls-Royce existe una gran cantidad de elementos personalizables exclusivos para cada cliente: desde una selección de 44.000 colores para la carrocería hasta el famoso "Starlight", un techo repleto de puntos de fibra óptica iluminados que daban la sensación de estar bajo un cielo estrellado.

El modelo contaba con otras curiosidades como el logotipo de la llanta fijo, hueco para paraguas en el canto de las puertas e indicador de potencia restante en vez de cuentarrevoluciones. Y aunque no se trataba de un vehículo deportivo por su gran peso de 2,6 toneladas y su tamaño, sus prestaciones eran suficientes como para dotarlo de cierta agilidad: su aceleración de 0 a 97 Km/h era inferior a los seis segundos y su velocidad máxima (limitada) de 250 Km/h.

Este modelo estaba emparentado con el Phantom Drophead, una versión cabriolet ligeramente más cara. Ambos modelos han terminado ya su carrera comercial, sobreviviendo actualmente (2018) la versión sedán de cuatro puertas y no están previstos, de momento, sus sustitutos.































Hace no demasiado tiempo presenté la versión cabrio de esta espectacular miniatura elaborada por Kyosho, modelos que compré juntos de ocasión y que forman una gran pareja. Me resulta complicado inclinarme por uno u otro, aunque quizás es algo más espectacular la versión descubierta pues podemos apreciar sin cortapisas el fenomenal trabajo que hizo la japonesa Kyosho al replicar los asientos, el salpicadero o incluso los cinturones de seguridad de tela. No es una sorpresa observar ese nivel de detalle, pues Kyosho es toda una especialista confirmada y veterana en el mundo de las miniaturas "diecast" ya sea a escala 1:18 o 1:43. Y lo que se dijo cuando comenté el descapotable vale enteramente para este modelo, merecidamente presentado en una caja de lujo que no desentonaría para una joya.























jueves, 4 de octubre de 2018

Berliet GBM 15 R Tual & Gourmelen "Paris-Bretagne" de IXO/Hachette




Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la Ed. Hachette

Gracias a su económico motor diesel Berliet de seis cilindros y a sus notables posibilidades de carga el GBM 15 R garantizaba a los empresarios el precio más bajo de transporte de una tonelada por kilómetro recorrido en su época.

En efecto, a partir de 1950 el transporte de mercancías europeo por carretera conoció un notable impulso gracias al aumento de potencia de los nuevos motores. Berliet se involucró en el mercado de los tres ejes proponiendo su modelo GPM 10 W, el primer seis ruedas de la posguerra. Este precursor fue relevado tres años más tarde por el GBM 10 de 150 CVs, pero se mostró algo corto de potencia y en 1956 la marca lionesa tuvo que sacar un sustituto destinado sobre todo al  transporte de larga distancia: el GBM 15 R.

Este modelo no encontró apenas rivales en su segmento, si acaso el Willème RD 615, pero el Berliet poseía un motor diesel de seis cilindros, casi quince litros y 200 CVs que ya equipaban otros camiones del fabricante. El GBM 15 poseía una masa máxima autorizada de 26 toneladas y una velocidad tope de 65 Km/h, pero lo que lo hacía interesante era la posibilidad de arrastrar un remolque de nueve mil kilos, resultando ideal para formar convoyes.

El exterior del nuevo modelo era un tanto engañoso ya que al tener un motor bastante grande hubo que tomar el diseño del camión TLM 15, fácilmente reconocible por su morro cuadrado. También tuvo que tomar su suspensión delantera delantera ya que el motor MDO 2 del GBM era muy pesado.

Sin embargo lo más notable del camión era la comodidad de la cabina, que aunque aparecida en 1950 seguía estando plenamente vigente. Además se caracterizaba por su rigidez (era enteramente metálica), la excelente calidad de su pintura sintética, la buen visibilidad y el desempañado de los cristales mediante agua caliente y aire forzado. Y por si fuera poco, existía en opción una cabina equipada con cama para estancias prolongadas en la ruta.

Como era habitual (y aún hoy sigue siéndolo), el empresario compraba el chásis con la cabina y le acoplaba una carrocería destinada al transporte que desease efectuar. En Bretaña (al noroeste de Francia) existía un carrocero especialista llamado Tual & Gourmelen, hoy propiedad de Lamberet, que es quien elaboró la preciosa carrocería integral del modelo que replica la miniatura de hoy. Esta caja isoterma de ocho metros fue empleada por la empresa Paris-Bretagne para transportar carne lo más rápidamente posible, convenientemente refrigerada mediante bloques de hielo a los que se accedía por la puerta situada detrás del habitáculo. Este enfriamiento era ayudado por el aire exterior que entraba por el techo justo encima del parabrisas y era dirigido mediante unos ventiladores a los bloques de hielo.

Sin embargo, el GBM 15 R duró muy poco tiempo en el mercado y tan solo se llegaron a construir diez unidades, dos de las cuales fueron para Paris-Bretagne. Su sustituto fue el GBO 15 6X2, siendo idénticos externamente y difiriendo tan solo en el emplazamiento de la caja de cambios y algunos cambios en el diseño de los faros.






















Visualmente imponente pero no carente de belleza, este Berliet creo que es uno de los más espectaculares y bonitos camiones de toda la colección hasta ahora. Y no solo es aparente; muestra un excelente trabajo de pintura (que es mejor no tocar mucho...) y un buen molde, aunque en este caso todo sea puro plástico. Creo que es casi imperativo hacerse con uno ya que su estética "enamorará" a todos nuestros visitantes y por lo visto fue un vehículo un tanto raro en la historia de Berliet. Aunque, visto lo visto, casi todos son "raros" en la colección, afortunadamente.





















lunes, 1 de octubre de 2018

BMW E02 3.0 CSL de SCHUCO







Aparecido en 1971, el BMW 3.0 CSL (de "Coupé Sport Ligero") es la versión aligerada en peso (y por tanto más prestacional) del BMW serie 02, E9 internamente. Desarrollado en colaboración con Alpina, el CSL estándar no era más potente que el normal coupé 3.0 CS pero era necesario fabricarlo para cumplir con las normas de homologación impuestas por los organismos internacionales y poder así inscribirlo en pruebas deportivas.

Originalmente el CSL llevaba un motor de seis cilindros en línea que también equipaba al sedán E3, con una cilindrada de 2.985 cm3 y 180 CVs de potencia. A partir de agosto de 1972 se contó con la inyección de combustible Bosch D-Jetronic y se aumentó un poco la cilindrada del CSL, por lo que esta segunda serie llegó a ofrecer 200 CVs y lógicamente mejoraron las prestaciones (ahora la aceleración pasaba de 7,1 segundos en el 0 a 100 a 6,9). Esta segunda tirada estuvo presente un año justo y de ella se construyeron 939 unidades, de las cuales 500 tenían el volante a la derecha.

Es en la tercera y última serie cuando el concepto del CSL llega a su máxima expresión al alcanzarse los 3.153 cm3 y 206 CVs. Con su paquete aerodinámico completo (lo que le hizo ganarse el apodo de "Batmobile"), el CSL causó tal sensación que cuando el piloto Hans-Joachim Stuck paró en una gasolinera le preguntaron si el enorme alerón trasero era un nuevo soporte para esquíes... Por otra parte, este CSL está considerado como el primer producto "M" (de BMW Motorsport Gmbh) ya que el vehículo portaba los colores de dicha división deportiva.

Capítulo aparte merece su historia deportiva, plagada de triunfos en el Viejo Continente. La variante de competición alcanzaba los tres litros y medio y contaba con cuatro válvulas por cilindro, llegando a alcanzar los 440 CVs de potencia. Este vehículo aceleraba de 0 a 100 km/h en cuatro segundos y alcanzaba los 275 Km/h, suficientes para presentar batalla a los Porsche 935 y 924 inscritos en el Grupo 5 del campeonato de marcas alemán de 1976. Y por si fuera poco, en algunas carreras se colocó un turbocompresor mediante el cual se sobrepasaron los 300 Km/h consiguiéndose mejorar en medio segundo la aceleración; esta modificación provocó que su caja de cambios Getrag de cinco velocidades se viera insuficiente y que incluso se acabase destruyendo el motor. Aparte estaba el hecho de que un juego de ruedas no llegaba a los 70 kilómetros, como pudo comprobar el sueco Ronnie Peterson.

Finalmente en 1976 aparece el sucesor del CSL serie 02, llamado como Serie 6 (E24). Aunque la variante deportiva de este modelo también disfrutó de muchos éxitos al "viejo" CSL todavía le quedaba vida por delante en los equipos privados de tal forma que ni siquiera el nuevo modelo oficial de BMW pudo con él, consiguiendo el italiano Umberto Grano el campeonato europeo de 1978.



























Seguramente el CSL 3.0 es uno de los modelos preferidos de cualquier aficionado a los coches al mencionar BMW, su silueta y su agresivo frontal son inconfundibles y bien merecer tener una réplica de calidad en nuestra vitrina. En esto estamos de suerte ya que hay oferta para todos los bolsillos y en variedad de colores. Tengo que hacer hincapié en este aspecto, ya que la miniatura que hoy orgullosamente os presento cuenta con un extraño color amarillo casi "fosforito" que creo que no le favorece demasiado frente al clásico blanco con las rayas de Motorsport, pero la ocasión de hacerme con este SCHUCO era demasiado tentadora por su bajo precio y terminó en mis manos. Esto bien puede justificarse con las muchas virtudes que atesora en modelo en forma de un molde muy bueno, los detalles de calidad (como los limpiaparabrisas en fotograbado o el interior) y una excelente aplicación del color. Sea como fuere es un modelo impresionante y muy llamativo que seguro que todos recordamos desde que tenemos memoria en esto del automovilismo.




















                                                          Con sus colores "de guerra".