El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Ford Thames ET-6 "Pepsi-Cola" de IXO/Salvat (c) 2026 Antonio Sivianes Gaviño

sábado, 13 de febrero de 2016

Volkswagen Passat B6 de Minichamps (Edición Dealer)




El sucesor de la generación B5 correspondiente a la serie de coches de tipo medio de Volkswagen se pudo ver por vez primera en el Salón de Ginebra de 2005 y se mantuvo vigente durante cinco años más, prorrogándose su producción en China hasta el 2011. Su fin fue un tanto prematuro debido a su baja cifra de ventas y a un cambio estructural en la planta de Emden (Alemania), lugar en donde se producía. El B6 estuvo disponible con carrocerías sedán de cuatro puertas y familiar (Variant) de cinco, estando acompañado por una carta de selección de motores muy completa.

El Passat de esta generación tomaba componentes de otros automóviles del grupo, como el Golf serie V y compartía motores con algunos modelos de Audi (concretamente del A4 y A6). El nuevo modelo era sustancialmente mayor que su antecesor y registró mejoras en el apartado de la seguridad (obteniendo cinco estrellas EuroNCAP), economía en el consumo y equipamiento disponible (arranque sin llave o freno de mano eléctrico). También se veía más elegante a causa de la inclusión de elementos cromados en la parrilla y la posibilidad de incorporar tejidos de cuero Alcántara o madera para el interior.

Pero lo más destacable era la tecnología y cantidad de motores disponibles para el Passat. En gasolina la elección comenzaba con un bloque de 1.4 litros de cuatro cilindros y llegaba hasta los 3.6 del seis cilindros en V, con una potencia declarada de 300 CVs. En diesel, sin embargo, encontrábamos las opciones más interesantes gracias a sus eficientes bloques TDi  de cuatro cilindros "Bluemotion", con potencias de entre 105 y 170 CVs y sin sobrepasar los dos litros de cubicaje. Opcionalmente estaban disponibles elementos tan interesantes como la tracción integral o la caja de cambios de doble embrague automática DSG y Tiptronic.

Para finalizar, es necesario comentar que a partir de este Passat en 2008 se presentó una variante con carrocería falsamente coupé que pretende ser más elegante sin aumentar excesívamente el precio. El modelo, denominado "CC", recuerda vagamente al Mercedes Benz CLS y debe ser considerado como un vehículo aparte.



























Esta generación del Passat está muy dignamente representada en el mundo de las miniaturas a escala 1:43 por parte del fabricante alemán Minichamps, quien la realiza también con otros colores y acabados. En esta ocasión presento uno destinado a ser comercializado inicialmente en concesionarios de la marca Volkswagen ("dealer") y que ofrece un gran nivel de detalle por todos sus rincones. Goza de un molde preciso y muy bien pintado, unas ruedas muy buenas y un excelente interior que recrea a alguno de los disponibles para una excelente berlina que fue bastante habitual por nuestras calles.

















martes, 9 de febrero de 2016

Isobloc 656 DH "Transcar" de IXO/Hachette




Pertenece a la colección de kiosko de la ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"


A finales de los años 40 el fabricante galo Isobloc atravesaba graves problemas financieros sobre todo por la concepción algo desafasada de sus atobuses. Seguían llevando sedientos motores diesel poco evolucionados y la fabricación de los vehículos era totalmente artesanal, con lo que la mano de obra encarecía mucho el resultado final. Para colmo, un proyecto de entrega de una buena remesa de autobuses para Argentina resultó ser un fiasco y finalmente la empresa de Joseph Besset acabó por ser adquirida por la SACA (Sociedad de Automóviles y Carrocerías de Annonay).

El nuevo dueño, Sylvain Floirat (un empresario francés que se dedicó a una gran cantidad de negocios diferentes, desde la hostelería a la aviación pasando por el mundo editorial) tenía claro que había que racionalizar los medios de producción y se apuntó a la moda, iniciada por el Pegaso Monocasco español, de elaborar nuevas carrocerías panorámicas para atender eficazmente la expansión del turismo europeo. SGTD, una empresa francesa dedicada al transporte, se fijó en un nuevo modelo creado por Isobloc que había sido presentado en 1956 para la muestra internacional de Montreaux y decidió incorporarlo para que su filial Transcar explotase inicialmente la linea Dieppe-París-Barcelona.

El autocar se denominaba Isobloc 656 DH y fue el sucesor directo del 655 DHU, una creación del diseñador Lucien Di Rosa. Pensado para 28 plazas y dos acompañantes, la gran altura del vehículo (la mayor en Francia para un autocar entonces, con 3,65 mts. de altura) permitía una excelente vista de los monumentos de la ruta. Los asientos individuales incorporaban una radio integrada en cada cabecero y aunque el techo no era de cristal, gracias a los amplios ventanales no se sentía ninguna sensación claustrofóbica. Para comodidad de los pasajeros, detrás existía una "toilette" con vestidor y también había lugar para la azafata, quien podía comunicarse con el conductor a través de un interfono. Naturalmente se cuidaron mucho otros aspectos como la climatización, un gran espacio en la bodega de carga para las maletas y el servicio de bebidas frescas o calientes.

También estaba muy cuidado el puesto del conductor, contando con un tablero de mandos muy accesible y una caja de cambios (de 5 velocidades) adosada a la columna de la dirección. La máquina que conducía contaba con un motor diesel Hispano-Suiza de seis cilindros con compresor que rendía 165 CVs y debía lidiar con un peso total de unas doce toneladas, en vacío. Y sobre las cuestiones de mantenimiento, se cuidó el acceso al motor pero llegar a la caja de cambios por lo visto era muy complicado.

El 656 DH era el "buque insignia" de Isobloc pero no sirvió de mucho para evitar la muerte de la marca Isobloc. A pesar de los intentos por rentabilizarlo (con los años perdió el compartimento del servicio y se aproximaron las filas de asientos para ganar plazas) los escasos 656 DH fabricados no llegaron a la década de los 70. Pero algunos franceses de cierta edad recuerdan todavía aquellos señoriales autobuses pintados con los colores azul y gris de la Transcar, sus cromados y llantas con una elegante banda blanca que les hicieron conocer mejor su país y descubrir el resto de Europa.





































Sigo sorprendiéndome con la excelente colección de autobuses francesa de Hachette y últimamente parece que podríamos contar con ella en España, ya que han aparecido recientemente nuevos "tests" en algunas ciudades de la Piel de Toro (entre ellas está mi ciudad, Sevilla). El primero de ellos vuelve a ser el Monocasco pero esta vez con los colores de Iberia, anunciándose a precios estabilizados en torno a los 16 euros, por lo que serán totalmente imprescindibles e inexcusables para el aficionado. Mientras se aclara la situación deberemos pagar algo más por los ejemplares del país vecino que encontramos por Ebay pero seguro que es un dinero siempre bien gastado: moldes originales e inéditos, con cierta calidad (aunque fallen algunas cosas como los interiores, las luces pintadas, algún cromado o los limpiaparabrisas) y una gran sensación de que nos llevamos algo que vale bastante más. Ciertamente no son Minichamps o NOREV, pero cumplen de sobra y no hay otra forma de hacerse con fantásticos autobuses de doble nivel como este Isobloc, aunque aconsejo esperar de momento y no incrementar la inflación de los precios causados por los vendedores franceses (ellos pagan unos 20 euros y fácilmente los venden por más del doble).






















sábado, 6 de febrero de 2016

MATRA-SIMCA Bagheera Courrèges MkI de IXO/Altaya




Pertenece a una colección temática francesa sobre SIMCA, publicada por la Ed. Altaya.


La primera colaboración entre las dos marcas francesas MATRA y SIMCA fue un automóvil deportivo con carrocería coupé denominado como Bagheera (el nombre fue tomado de la pantera homónima del "Libro de la Selva", de R. Kipling). Muy conocido por ser el deportivo de las tres plazas frontales, este pequeño GT fue una creación que tenía mucho de racional debido a sus inteligentes soluciones en materia de aerodinámica, control de peso y acústica. Del modelo se produjeron entre 1973 y 1980 unos 48.000 ejemplares entre todas sus variantes y series especiales.

El Bagheera era fruto de la inspiración de Philippe Guédon (el famoso ingeniero francés padre del Renault Espace), quien partió de un prototipo llamado M550. La idea era sobre todo lograr un coche con motor central, un eficaz concepto que el Lamborghini Miura había logrado poner en práctica con mucho éxito, confortable, ligero y capaz para tres personas pues a Mr. Guédon no le parecía que la configuración 2+2 fuese demasiado práctica para el día a día. Su empresa, MATRA Sports, era un constructor famoso de vehículos deportivos que había logrado incluso campeonatos de F1 y que merced a un acuerdo firmado con Chrysler Francia ahora podría acceder a las chispeantes motorizaciones de SIMCA para sus modelos de calle.

El desarrollo final se presentó a la prensa en abril de 1973, comenzando a servirse los primeros pedidos en julio de ese año coincidiendo con la segunda victoria de MATRA en las 24 Horas de Le Mans y frente a Ferrari, nada menos. Inicialmente llevaba un bloque "Poissy" de cuatro cilindros en linea en posición central transversal y 1.3 litros de cubicaje rindiendo unos 84 CVs, muy bien aprovechados gracias a la excelente aerodinámica del modelo (podía alcanzar los 185 Km/h). Pero en 1975, con la aparición del Bagheera S, se mejoraron las prestaciones con la adopción del motor 1.5 con dos carburadores de doble cuerpo del SIMCA 1308 GT, obteniéndose 90 CVs. De todas formas los últimos modelos vieron rebajada su potencia ya que se les colocó un solo carburador de doble cuerpo, con vistas de mejorar el consumo.

El cuerpo de la "pantera" consistía en una carrocería de material compuesto a base de fibra de vidrio y poliéster, encolados o remachados a un chasis de acero autoportante. Su excelente reparto de masas, las suspensiones independientes y su eficaz sistema de frenos de disco integrales proporcionaban un excelente comportamiento rutero, muy dinámico y divertido a la vez.

Una de las versiones más recordadas del Bagheera fue la "Courrèges", de la que existieron dos series a partir de 1975. El célebre modisto francés André Courrèges había presentado su particular visión del Bagheera en 1974 dotándolo de un acabado lujoso y refinado. El color blanco era omnipresente (ya que es una de las señas de identidad del artesano) lo cual provocó que en el posterior restyling algunas partes del interior tuviesen que ser recubiertas de un material de color dorado para evitar los reflejos sobre el parabrisas. Pero estos modelos tan exclusivos no se produjeron en mucha cantidad, siendo el total de 661 unidades que acabaron (en buena parte) conducidas por damas de la alta sociedad francesa.

Finalmente, hacia 1980 hubo complicaciones con el Grupo PSA (que se había quedado con lo que era SIMCA) y Guédon no pudo hacer evolucionar más el modelo como él hubiese querido. Sí le dio tiempo a obtener una cadena de montaje especializada en galvanización en caliente de los chasis, que sirvieron como piezas de recambio en caso de accidentes graves. Estos nuevos chasis llegaron a ser comprados posteriormente por apasionados del modelo para reconstruir sus coches... o hacerlos partiendo de cero!



























En mi colección no podía faltar este fantástico automóvil, un mito francés de mi infancia (y la de muchos que rozamos los 50 años) por el que parece que el tiempo prácticamente no ha pasado. La excelente colección SIMCA le rindió homenaje hace ya años con una miniatura preciosa, bien detallada por todas partes y nada menos que de la serie especial Courrèges. Es un modelo que no presenta apenas debilidades por su buen molde y su pintura blanca satinada, aplicada sin mácula. Y por si fuera poco, podemos hallarla a buen precio. Sinceramente no quedan excusas para hacerse con este modelito tan bello y aparente.















                                   Un Courrèges de última serie con techo abrible opcional.




miércoles, 3 de febrero de 2016

Porsche Cayenne MkII de Minichamps




El Cayenne es la propuesta de Porsche para competir en el mercado de los "crossovers" de tracción total medios de lujo desde el año 2002. La plataforma es un diseño de Porsche, pero también se utiliza para el Touareg de Volkswagen e incluso se fabrican juntos entre las plantas de Bratislava (Eslovaquia) y Leipzig (Alemania). Hasta la fecha (2016) el modelo ha conocido un par de generaciones y dispone de motores V6, V8 e incluso híbridos, siendo un automóvil bastante controvertido por alejarse, presuntamente y según los puristas, de la filosofía deportiva de la casa alemana (un Porsche diesel es algo que no todos pueden soportar..).

La segunda generación se presentó en Ginebra, en el marco de su salón celebrado en el año 2010. El reemplazante era mayor que el anterior Cayenne y posee un aspecto más estilizado y deportivo, con unos faros inspirados en el Carrera GT y un interior muy parecido al del Panamera. A pesar de su mayor tamaño, este vehículo es 250 Kgs más ligero ya que emplea componentes de magnesio y aluminio, pero en contrapartida tiene menores capacidades "off-road". Los motores son todos a partir de tres litros de cilindrada y en arquitecturas V6 y V8, con potencias comprendidas entre los 300 y 570 CVs del Turbo S. Además existen en versiones gasolina, diesel e híbrido enchufable a la red eléctrica (E-Hybrid), disponible a partir de 2014.

El rico equipamiento incluye de serie climatizador bizona con filtro, volante de piel con controles, tapicería de cuero, asientos delanteros eléctricos y control de velocidad de crucero. Opcionalmente hay techo solar, suspensión neumática adaptativa, cámaras de visión, sistemas de navegación y de sonido de alta calidad y asientos traseros calefactados. Las cajas de cambio son manuales ZF de seis velocidades o automáticas Aisin de ocho, denominada por Porsche como Tiptronic.















Bien, en el Garaje podéis encontrar tipos de vehículos muy diferentes y variados, pero siempre fui un poco reacio a incluir algunos como el Cayenne, un automóvil estéticamente (al menos para mí) bastante desafortunado y encima llevando el sello Porsche en su capó, un fabricante que respeto pero que no admiro demasiado. Y encima en color gris plata... Pero bueno, la miniatura de Minichamps tiene buena factura y cuenta con ciertos atributos que hacen que el conjunto merezca la pena: un excelente interior, correcto molde, buenas luces y mejores ruedas. También los bajos cumplen. Y ahí me detengo y paso página, ya le he dedicado bastante tiempo a este pequeño "cachalote"...