Pertenece a la colección "Autos Inolvidables Argentinos" de la editorial Salvat Argentina.
Producido entre 1960 y 1965, la versión argentina del Glas Isar alemán fue el sucesor del Isard T 300 y estuvo disponible con carrocerías tipo familiar y sedán de dos puertas. El Isard Royal T 700 (del que se vendieron cerca de doce mil unidades) se diferenció por el mayor tamaño de la luneta, la vía trasera más ancha y unos carburadores diferentes.
Isard Argentina había comenzado sus actividades de fabricación de pequeños automóviles en 1959 al obtener la licencia de Hans Glas Gmbh. Un año después comenzó la producción del modelo Royal T 700 y en 1963 la firma argentina se unió a Los Cedros S.A, una empresa que se dedicaba al montaje de los Heinkel Kabine. Isard contaba con un número de operarios que podía lograr una capacidad máxima de producción mensual de 45 ejemplares, pero problemas derivados de la importación de componentes provocó que la capacidad de montaje decayese tanto que provocó el cese de la firma en 1965.
En cuanto al modelo, el Royal T 700 poseía un motor bicilíndrico de 688 cm3 situado en posición delantera, con ciclo de cuatro tiempos y refrigeración por aire. Este bloque (de 30 CVs de potencia) se caracterizó por su buen consumo y carácter dinámico, ya que el modelo podía alcanzar los 110 Km/h ayudado por el bajo peso de su carrocería con base de largueros en forma de "U".
Otras características técnicas incluyeron la caja de cambios manual con palanca en el suelo, depósito de combustible de 40 litros, dispositivo eléctrico "Dynastart" para el arranque y producción de energía combinados y sistema de frenos de tambor en todas las ruedas.
Tuve una bonita sorpresa al ordenar como parte de un pedido este bonito Isard (por cierto, así llaman a los rebecos en los Pirineos franceses), bastante destacable por su buen molde, una pintura más que correcta y un porte entre simpático y señorial. Prototipo de miniatura básica de kiosko bien hecha y de coste asequible para todos, este Royal también me convenció por la calidad de los cromados, sus ruedas y algunos detalles como las matrículas o la definición de las franquicias. Tan solo me defraudó un poco en la realización del interior, pero me parece que no se puede pedir más por lo poquito que cuesta.



