El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Mercedes Benz O317K "Jägermeister" de Minichamps (c) 2017 Antonio Sivianes Gaviño

lunes, 22 de junio de 2015

Citroën Type U55 Currus "Cityrama" de IXO/Hachette



Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Salvat/Hachette Francia "Autobuses y autocares del Mundo".


El Cityrama responde a la necesidad que tenía el empresario francés Jean-Louis Dubreuil de renovar sus viejos Saurer (que databan de antes de la Segunda Guerra Mundial), autobuses abiertos con los que organizaba rutas turísticas por Francia. Llegados los años 50 del siglo pasado la reconstrucción francesa tras la dura contienda había finalizado y el país entraba en una nueva era de prosperidad (Los "Treinta Años Gloriosos"): Francia mostraba todo su poder industrial por tierra, mar y aire a través de las realizaciones de vanguardia de compañías míticas como Dassault, las locomotoras rápidas de la SNCF o la "intrépida" Citroën. Francia era el país de moda en el mundo entero y París su capital, que los turistas (sobre todo americanos) ansiaban descubrir a fondo y ahí estaba Monsieur Dubreuil para mostrársela.

Este hombre de negocios se inspiró en los famosos "bateaux mouches" que recorren el Sena, unos barcos con cubierta sobreeelevada que con el tiempo fueron otra de las señas de identidad de la capital gala. Por lo que se puso en contacto para materializar su idea con el más famoso carrocero de Francia, la "societé" Currus que tenía una gran tradición desde 1900 elaborando carrocerías de todo tipo (desde vehículos de la Policía... a coches fúnebres!). En estos talleres estaban especializados a partir de 1946 en trabajar sobre elementos de Citroën y fue precísamente un chásis procedente de un camión Tipo U55 el encargado de portar la extraordinaria (y avanzada) carrocería panorámica del Cityrama.

Es preciso detenerse ahora en las características de este extraordinario vehículo, capaz para 37 plazas sentadas sin contar la del conductor y con un peso ligero de menos de diez toneladas. En esa época en Currus se las vieron y se las desearon para poder realizar algo cercano a lo que su cliente demandaba (visión total al menos sobre los dos tercios del vehículo); la tecnología de los vidrios curvados no estaba dominada por aquel entonces y ni Saint-Gobain lo logró totalmente, por lo que tuvieron que usar paneles en algunas partes de plexiglás a partir de moldes de madera... La estructura además contaba con dos pisos y las soldaduras debían ser finas y robustas a la vez, siendo apoyadas por unos bajos de caja panelados de acero inoxidable. El resultado se pudo considerar como muy bueno en parte, lo malo es que entonces no existían los equipos climatizadores actuales y en verano era un verdadero suplicio soportar las altas temperaturas del interior. Al menos en la planta superior existía un techo corredizo que aliviaba algo el calor... Calor que afectaba también al motor (un seis cilindros de 5,2 litros de cubicaje movido por gasolina y que rendía 90 CVs), por lo que tuvo que rediseñarse el frontal del autobús a fín de poder aspirar más aire fresco de la calle (la miniatura refleja la modificación).

Sobre la puesta en marcha de este primer ejemplar existe la anécdota de que al intentar sacarlo de las instalaciones de Currus comprobaron que los 4,5 metros de altura del Cityrama no pasaban bajo el arco principal de salida a la calle Watteau, por lo que hubo que desmontar los neumáticos y tirar parte del obstáculo...

Al autobús se accedía mediante dos puertas laterales en el lado derecho que el conductor operaba pero existía una de socorro en el lado trasero izquierdo. Los pasajeros se encontraban con unos cómodos asientos de colores, un servicio de megafonía integrado inicialmente en la cabecera de cada asiento (con explicaciones dictadas por ocho magnetofones correspondientes a varios idiomas) y la inestimable ayuda de una azafata que ofrecía bebidas y aperitivos. También se contaba con un guía para informar a los pasajeros, encontrándose éste sentado al lado del conductor. Y el éxito fue inmediato, todo el mundo quería subirse al Cityrama y don Jean-Louis se vio obligado a encargar inmediatamente varios ejemplares más.

Los Cityrama chásis Citroën perduraron hasta principios de los años 80, cuando tuvieron que ser retirados sobre todo por su poca capacidad de servicio. Se sabe de la existencia de un ejemplar conservado por una asociación que está buscando fondos para restaurarlo, ojalá lo consigan y podamos verlo en marcha por la Ciudad Luz algún día.




Después de una ardua tarea de búsqueda de un Cityrama a precio "medio asequible", al fin llega al Garaje este vehículo tan futurista que parece salido de la serie de los Thunderbirds. Tengo sentimientos encontrados hacia esta miniatura, ya que estéticamente me parece más bien horrible y tampoco deslumbra por su calidad (más bien al contrario, el interior es nefasto, externamente no hay demasiado detalle y hay algunos fallitos de pintura) pero en una colección de autobuses a 1:43 tiene sencíllamente que estar y con el tiempo sin duda será un clásico. No conocía al modelo ni lo he visto reflejado por nadie más, por lo que la orignalidad también suma aunque no sea más que otra excusa para hacerse con él... Aconsejo al compañero aficionado que se haga prontamente con uno (ya está casi agotado) por que aunque no lo contemos como una inversión el efecto en la vitrina está garantizado y "epataremos" bastante al personal con él.





























21 comentarios:

  1. Habia visto bastantes fotos del modelo, sin embargo no habia profundizado en su historia. Ahora entiendo su inspiracion naval.
    En su momento debia ser un aliciente más (por si fueran pocos) para visitar la capital francesa.
    Efectivamente es un modelo para apostar por su compra debido a su exotismo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo creo, si hubiese estado por París en esos años me hubiese dado una vuelta en él. Aunque parece que no era muy barato el paseo...
      El modelo es tremendamente exótico y merece su puesto en la vitrina, siempre y cuando te gusten los autobuses.

      Saludos!

      Eliminar
  2. ¿No te gusta su estética? Pero si es el anfibio perfecto. ¿Has probado a echarlo al agua? Es genial, absolutamente genial para cualquier colección. Su originalidad está por encima de cualquier detalle. Y además es Citroën.
    Tus camiones y autobuses son fuera de serie. Ni más ni menos.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja, casi que creo que flotaría, es verdad!
      Cuesta trabajo creer que debajo de ese chásis hay un convencional U55, aunque suena raro decir que era un camión Citroën...

      Muchas gracias por el "piropo", pero solo intento elegir cosas no demasiado vistas y que tengan su interés. El dinero es poco, y la ansia mucha...

      Saludos y muchas gracias por la visita!!

      Eliminar
  3. muy interesante, la verdad es que desconocía la historia de francia y sus treinta años gloriosos.
    en cuanto a este bus, antes de leer tu post, ya le veía aspecto motonautico, como un catamarán quizás.
    y debo confesar que cuando vi ese decorado, pensé en la van del Equipo A (brigada A para los argentos).
    en cuanlquier caso, leyendo tu post se entiende más el background de este modelo, y hasta se lo llega a apreciar.
    enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esos año Francia marcaba la pauta casi en todo: literatura, filosofía, moda, artes... En lo técnico la lista es impresionante: el Citroën DS, el Concorde, las locomotoras de elevada velocidad de la SNCF (antecesores de los famosos TGV), el caza Mirage, el estándar de tv en color SECAM... el Mayo del 68, las vacaciones pagadas, subsidios, la seguridad social... Francia era el faro del mundo!

      Por otro lado, yo también pensé en la GMC Vandura del Equipo A, con esa raya roja... Pero no conectaba el modelo con nada acuático hasta que tuve que documentarlo.

      Gracias por la visita y un saludo.

      p.d. junto con el modelo, el tipo al que se lo compré (un francés) me mandó fotos del modelo real, parece que hechas por turistas.

      Eliminar
    2. ... los Matra, Alpine, Simone de Beauvoir, Jean Paul Sartre...

      Eliminar
    3. Desde luego que sí, Juan, cuanta gloria dio Francia al mundo!
      No me extraña que hoy en día echen mucho de menos esa época, aunque hoy vivan mejor.

      Abrazos!

      Eliminar
    4. Siempre me admiro de lo mismo. Países europeos arrasados por la guerra, que una década después eran potencias mundiales. Aquí seguimos en el tobogán descendente y echando todas las culpas a la "demoníaca" dictadura terminada en 1983, hace 32 años... Lamentable.

      Eliminar
  4. " Mi unicornio azul ayer se me perdió . . ."; no conozco las lanchas que imitaba ¿tenían ese palo bauprés , que le sale como un cuerno?.
    Si se lo sacamos , entonces sí puedo imaginarmelo con el tren delantero asomando en un barranco ; Scott sosteniéndolo con un ala del Thunderbird 1 , y esperando que Virgil maniobre el Thunderbird 2 (sin contenedor y con un par de eslingas ) para llevarselo volando . . .
    Con respecto a lo que tiene , o le pueda llegar a faltar al modelo , a mi parecer le sobra atractivo visual y rareza . Siempre puede aparecer una reproducción mejor . . .pero las oportunidades perdidas difícilmente (diría que nunca) vuelven a aparecer.
    Bien hecho ; valió la pena.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Pablo, no conoces los "Bateauxmouches"? Son esos barcos planos con dos pisos que pasean turistas por el Sena mientras oyen música y cenan. Remotamente tienen parecido con el Citrama, sí (o más bien al contrario).

      Hasta ahora es inédito en el mundo del diecast, que yo sepa. La colección de autobuses de Salvat/Hachette está trayendo cosas muy interesantes...

      Y no creo que salga otro como éste, es un "bicho raro" y de los grandes.

      Abrazos!

      Eliminar
    2. Y . . . la verdad no las conozco . París me queda un tanto lejos , ¿viste ? Ja ,ja,ja,ja .

      Eliminar
    3. Pero Pablo, hoy en día con el Street View de Google se pede hacer "tursimo de sofá"!!
      La de vueltas que me he dado yo por muchas ciudades del mundo, incluyendo claro está a Buenos Aires...

      Abrazos!!

      Eliminar
  5. Que modelazo! es totalmente curioso y raro, no se si me gusta pero si coleccionas buses tenes que tenerlo.
    Es increíble, ustedes en lugar de pasar por el kiosco y comprarse una golosina o un paquete de cigarrillos se compran un auto de colección, y el que ustedes quieren.
    Aquí es abismal e incomprensible lo que nos cobran por un autito, y ademas lo que cuesta conseguirlo, sea el modelo que fuere.

    Lo dicho: El agua y el aceite o blanco y negro.

    Saludos (me encantaría vivir en España, tengo familiares en Mataró a pesar de mis raíces Italianas)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mauro, el tema de los kioskos no es tanto como piensas. Verás, el 95% de todos los modelos que tengo son adquiridos por Ebay y al kiosko habré ido a por alguno menos de 5 veces, si quiero algún Altaya lo mejor (y lo que suele hacerse) es encargarlo por su página y lo mandan a casa. Es un servicio que funciona muy bien, por contrareembolso si quieres y te avisan al celular. Ten en cuenta que estos modelos no los suelen traer los kioskeros (por ser caros) y si lo quieres hay que ir con antelación a encargarlos. Por otro lado, ahora mismo no hay muchas colecciones en España en vigor, para eso Francia es la mejor (es increíble la cantidad de coleccionables que he lelgado a conocer de allá).

      Y ese canal de los kioskos debería funcionar de maravilla en un país como el vuestro, que sé que los tiene y en abundancia. En eso nos parecemos mucho. Pero con las normas restrictivas a la importación es complicado que eso ocurra, de momento.

      En Mataró? Ah, entonces tienes algo de sangre catalana! Esa ciudad la conozco un poco y es grande, además se vive muy bien en Cataluña. En cuanto a lo de las raíces italianas , te diré que yo también las tengo mpero muy diluídas, mi apellido "Sivianes" es uan castellanización de "Siviani". Italianos que llegaron a España hace unos tres siglos, según averigüé.

      El mundo "é piccolo", viste?

      Saludos!!

      Eliminar
  6. Hola Antonio! Soy Josep, de Salou. Ya veo que no paras de aumentar tu colección con vehículos muy emblemáticos como este Citroën. La verdad es que es de una originalidad a prueba de bomba. Para mi desafinan un poco los interiores pero está claro que se trata de un modelo inédito y que no puede faltar en una colección de vehículos pesados.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola de nuevo Josep!
      Coincido totalmente con lo que dices, el interior es un desastre pero creo que el exterior desvía todas las miradas.
      Debió ser complicado reflejar este modelo para la gente de IXO, pues el original está hecho polvo. El molde es un poco complejo, compuesto por dos partes y varios tonos de pintura. Un lío!

      Abrazos y gracias por la visita.

      Eliminar
  7. Una maravilla, dejarlo pasar debe ser un error imperdonable; imposible no tenerlo, si es que se vive por aquellas tierras. Hermoso y raro, futurista y excéntrico, bien grande como para ser lo primero que se observa al acercarse a tus vitrinas.
    Una joya amigo.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Juan, es una cosa de éstas que de tan excéntrica y rara acaba gustando... o la odias!

      Acá en Sevilla ni planteárselo, hubiese sido como un microondas.

      Saludos & abrazos!

      Eliminar
  8. Es estrafalario, futurista y algo kitsch quizás. Pero como todo Citroën, debe sobresalir por su apariencia y generar controversia. El día que Citroën no produzca eso será para preocuparse. Pasó en los 90s y está volviendo a pasar en el presente. Pero volviendo al tema, lo que me llama la atención es esa especie de alerón rojo, como bien lo dijo el Gaucho, parecido al de la van GMC de "Brigada A". Los finos parantes, que al estar completamente lleno de gente el piso superior deben haber soportado un esfuerzo considerable para no deformar la estructura, y las ópticas traseras, más dignas de un coche americano que de un Citroën. Excelente incorporación.
    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En este caso Citroën no tuvo mucho que ver, Diego, pues solo aportó el chasis y el motor. El diseño fue obra de los señores de Currus, quien idearon la carrocería por órdenes del empresario. Pero te entendí lo que quisiste decir.
      Y sí, el autobús bebe directamente del diseño norteamericano estilo "rocket", con esos alerones y ángulos puntiagudos por todas partes.

      Saludos!

      Eliminar

Siéntete libre de reflejar lo que piensas sobre esta entrada!