Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
El FIAT 126 fue un automóvil de segmento A (urbano) producido en varios países europeos entre 1972 y el 2000. Presentado en el Salón de Turín de 1972, el 126 sustituyó al modelo Nuova 500 utilizando varias partes de su diseño y estuvo vigente en Europa Occidental hasta 1995, con la salida del Cinquecento. No obstante, la mayoría de las 4,7 millones de unidades producidas fueron construidas en Polonia, donde fue un automóvil que cumplió un papel semejante al del SEAT 600 en España.
El modelo tenía una capacidad para cuatro pasajeros con el motor en la parte trasera y compartía mucho con su antecesor, como la distancia entre ejes, gran parte de la mecánica y su revisada carrocería, obra de Sergio Sartorelli. El espacio del habitáculo era mayor y la potencia de su motor, inicialmente de 594 cm3 y dos cilindros, alcanzaba los 23 CVs. No obstante, en 1977 el cubicaje ascendió hasta 652 cm3 y pese a ello el rendimiento permaneció casi invariable, salvo un ligero aumento en el par motor.
Sin embargo FSM (el fabricante polaco del 126) evolucionó al modelo en 1987 al añadirle un portón trasero que permitía acceder a un espacio de carga adicional, obtenido al reemplazar el propulsor refrigerado por aire, por un "boxer" enfriado por agua que entregaba 26 CVs de potencia gracias a su cilindrada de 704 cm3. Este modelo se denominó como "126 Bis" y estuvo disponible hasta 1991.
Otras características del 126 incluyeron la caja de cambios manual de cuatro marchas con la primera no sincronizada, el conversor catalítico para los modelos a partir de 1997, su depósito de combustible bajo el asiento trasero, la dirección de piñón desde 1978, el techo de lona opcional y (según nivel de acabados) los paragolpes de plástico, bolsillos en puertas, salpicadero y asientos en piel sintética, cristales tintados, reposacabezas regulables, antirrobo y tapón de combustible con llave.
El 126 no alcanzó la popularidad del 500 en Europa Occidental ya que su diseño con motor trasero fue reemplazado por el más moderno de propulsor y tracción delanteros, otorgando más maniobrabilidad. No obstante fue uno de los últimos y más longevos coches pequeños de motor trasero fabricados en el Viejo Continente, superado únicamente por el VW Beetle y quizás con las excepciones del Smart Fortwo y el Renault Twingo MkIII.
Volvemos a tener por aquí al modesto 126, un vehículo casi mítico en Polonia y ampliamente difundido tanto en países de economía en transición como Grecia, Chile, Cuba o la antigua Yugoslavia, o bien desarrollados como Alemania y Australia, lugares donde lo bautizaron con apodos más o menos cariñosos; en España sin embargo no lo conocimos pues ese papel venía a cumplirlo nuestro SEAT 133. Por otro lado, y enfocándonos en la miniatura, lo primero es mencionar lo que viene sucediendo a veces con la errónea clasificación del modelo, ya que no es un microcoche y no se puede encuadrar en ese segmento. Pero quien se va a dar cuenta, verdad? Lo segundo es que es quizás una de las mejores representaciones del cochecito en su categoría (la de "kiosquero"), sobre todo atendiendo al interior y algunos detalles externos. Lo malo se queda con la aplicación de la pintura (un tanto excesiva) y la pobre representación de la parte delantera. Quizás deberíamos buscar las versiones alternativas de Starline siempre y cuando las consigamos encontrar a buen precio, lo que no es sencillo.