El Garaje Algabeño

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Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé de Kyosho (c) 2020 Antonio Sivianes Gaviño

domingo, 8 de diciembre de 2019

Berliet Stradair 20 RS 612 long Belle-Clot de IXO/Hachette




Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la ed. Hachette

A mediados de los años 60 el carrocero grenoblés Belle-Clot construyó varios autocares sobre chasis de Berliet Stradair para algunas agencias de viaje como la francesa SCAL, a menudo contratadas para transportar esquiadores y enclavada en el departamento de Hautes-Alpes.

Los camiones Stradair habían sido lanzados al mercado en 1965 y en ellos Berliet había puesto toda la carne en el asador; no faltó el audaz y elegante diseño de Charbonneaux, un procedimiento de fabricación a base de aceros soldados eléctricamente, los famosos motores diesel "Magic" y una impresionante campaña de publicidad digna de un automóvil de gama alta. Todo el desarrollo de la gama había sido efectuado en el nuevo y ultra moderno centro de investigación Berliet en Saint-Priest, un lugar concebido por Paul Berliet con el fin de responder a las nuevas necesidades de un país que entraba de lleno en la era del consumo masivo.

Una de las cualidades de estos camiones de tipo medio era su avanzada suspensión "Airlam" de cojines neumáticos, ideada para proporcionar estabilidad a una carga que normalmente debía ser transportada a través de carreteras secundarias generalmente tortuosas. Esto atrajo la atención de especialistas constructores de autobuses ya que Berliet no proporcionaba este tipo de carrocerías; en particular los diseñadores utilizaron los modelos 20 RS 612 y 512 que proporcionaban una masa total de 9 toneladas y permitían capacidades de 28 y 32 plazas sentadas para pasajeros. Berliet, por su parte, lo más que llegó a hacer para contentarlos fue proporcionar un chasis especialmente concebido para ser transformado en autocar al que llamó RS 512 y del que solamente fabricaría 26 unidades.

Los autobuses finalizados por Belle-Clot, como por ejemplo el modelo largo RS 612, contaban con un gran parabrisas panorámico sin ángulos muertos y una altura interior que permitía ponerse de pie a una persona de 1,85 metros. Los asientos eran muy confortables, contaban con respaldos reclinables y todo el habitáculo estaba muy bien aislado del exterior. El motor empleado era un diesel Magic de cuatro cilindros con casi seis litros de cubicaje y 120 CVs de potencia, con los que podría alcanzar los 100 Km/h aunque con la limitación no sobrepasaba los 85. Y el excelente sistema de frenado incluía mando neumático a alta presión ayudado por transmisión hidráulica.

Belle-Clot entregó el primero de los RS 612 en junio de 1965 contabilizando 20 unidades entregadas, una cifra realmente baja que hizo proponer al fabricante en 1967 una versión más asequible y convencional llamada PR 250. A pesar de que otros carroceros franceses y hasta extranjeros (como el belga Jonckheere) utilizaron también los Stradair no pudieron evitar el fracaso general del modelo y Berliet tan solo comercializaría cerca de tres mil unidades hasta 1970, fecha en la que esta gama tan avanzada desapareció del mercado.










Es un poco difícil juzgar la estética tan curiosa y algo "marciana" de los Stradair, pero yo confieso que me tienen "enamorado" y trato de conseguir todos los que puedo. Es el caso de esta versión autobús que no esperaba y que, sinceramente, me parece una miniatura excelente y con un alto nivel para ser de coleccionable (aunque creo que esta frase ya la deberíamos ir abandonando). En efecto, parece por encima de lo que Hachette nos mostraba en la pasada colección de autobuses y destaca por todo el trabajo de pintura, algunos detalles de buena calidad (como las luces traseras embutidas) y todo su frontal. Mucho más pasable es el interior, demasiado sencillo para el nivel general de la miniatura. Para terminar he de decir que tuve mucha suerte al poder hacerme con un ejemplar de una versión inédita de un Stradair nunca antes conocido en miniatura: os recomiendo no dejarlo pasar.




























10 comentarios:

  1. Tiene un diseño más propio de un país del Este que de La Grande France. En Berliet debieron pensar, que "para lo que me queda en el convento..." ...y les dio por sacar una marcianada tras otra.

    Recuerdo que a comienzos de los setenta, existía en nuestro mercado juguetero algún que otro camión Stradair de éstos. Entonces parecían inventados, y con esa estética chocante y el no poder ver ningún modelo real, tardé años en constatar que realmente sí existían. Lo que me chocó aún más.

    La miniatura está muy bien, pero seguiría puntualizando con lo de coleccionable de quiosco: la escalerilla, los pasamanos y el interior le hacen acercarse peligrosamente al juguete, y esa estética no le ayuda precisamente.
    Pero la tampografía, logos y la finura de alguna piezas, le otorgan sobradamente la categoría de modelo no apto para menores de 14 años.

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    1. En general estoy de acuerdo contigo, pero hay un detalle muy importante: esa pieza vale de origen 19,95 euros y creo que es increíble lo que da por lo que pide...

      Además creo recordar que es enteramente metálica, aunque esto no es importante para mí.

      El modelo real creo que iba cargado de buenas intenciones pero me parece que se adelantó demasiado a su tiempo. Por ello salía demasiado caro, y total, para transportar botellitas de cerveza o cochinos por las granjas no se necesitaba tanto.

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  2. No entendí el motivo del fracaso de esta línea, demasiado moderna quizás? Y no me refiero al diseño sino también a la tecnología.
    Creo haberlo visto en el blog de Cruiser, parece salido de una serie de Gerry Anderson.
    Es rarísimo, el voladizo delantero, las líneas geométricas, las luces en el paragolpes y el frente asimétrico, todo apunta a un diseño moderno.
    Me pregunto cómo habrá sido manejar semejante bicho.
    El modelo está lindo, como bien apuntaste, la vara va subiendo día a día, afortunadamente.
    Brindo por el bicho raro!

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    1. Algo expliqué en la entrada del camión, pero básicamente es que era más bien sofisticado y caro por tanto, no era su momento.

      La idea era crear un camión que se condujese como un coche normal. En aquellos años Francia se "comía al mundo" y jugaban la carta de la sofisticación, solo tienes que ver la música de la época, su moda, arquitectura, cultura, diseño y no digamos los coches...

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  3. Me sorprende por lo adelantado que era y que parece. Se le ve como de 1975 y no de 1965. Y aunque se vea raro y trompudo aun es agradable y mas con esos elegantes tapones de las ruedas.
    Gran miniatura Antonio.

    Saludos !!

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    1. Pues sí, lograron lo que pretendían, que fuese vanguardista.
      Pero parece que los usuarios no necesitaban tanto modernismo... Yo particularmente lo veo muy suyo, con carácter, el rarito de la clase vaya. Pero feo, no, coincido contigo.

      Saludos!

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  4. Espectacular, me la imagino en un capítulo del Capitán Scarlata. En los sesenta se soñaba y diseñaba, pensando en los gloriosos años dos mil. La fantasía fue mucho más bella que la realidad.
    Abrazo!

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    1. En el momento en que las máquinas tomaron el mando (hablamos de diseño industrial) la imaginación se encontró con limitaciones a la hora de aprovechar eficientemente los materiales... Pero por otro lado también permitieron experimentar con nuevos campos artísticos, como la imagen sintética.

      Todo tiene sus pros y sus contras...

      Abrazos!

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  5. Mas alla de la forma, si es mas o menos bello, el modelo esta buenisimo!
    Como decis, gran calidad para ser un coleccionable, y a medida que uno lo ve se va volviendo mas lindo jaja.

    Saludos!

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    1. Una trasera muy clásica y una delantera del "futuro"...

      Buena, buena calidad.
      Saludos!

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