El Garaje Algabeño

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Maybach DS8 Zeppelin de Minichamps (c) 2017 Antonio Sivianes Gaviño

lunes, 22 de mayo de 2017

Berliet PCK 8W "Blanc et Fils" de IXO/Hachette




Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"


Quizás el Berliet PCK no fue el autobús francés más moderno de su tiempo (sobre antes y después de la Segunda Guerra Mundial), pero su calidad de construcción y las mejoras sucesivas que tuvo le hicieron ser un excelente medio de transporte hasta principios de los años 50, sirviendo muchas unidades largo tiempo después de su salida en 1936.

Berliet tuvo que plantearse el lanzamiento de una serie de autobuses y autocares tras la salida al mercado del modelo ZP de Renault en 1934. Este modelo, de cabina avanzada y una capacidad de 36 plazas sentadas obligó a Berliet a poner en el mercado unos vehículos con chasis bajo y "cuello de cisne" delante y detrás para situar un acceso a bordo fácil. Estos modelos se llamaron PCH y PCK, siendo este último el de mayor capacidad (pero solo por una plaza!). Ambos compartían el mismo bloque diesel MDB de 4 cilindros y 90 CVs, pero el PCK tenía una caja de cambios y un eje delantero diferentes. Equipados con una semi-cabina avanzada (como los autobuses ingleses), Berliet incluyó también la versión PCHG con motor de gasógeno en 1938 que tuvo un gran éxito durante la guerra hasta que finalmente la cabina avanzada fue adoptada para todos los modelos a partir del 39.

Tras la contienda, el panorama era lógicamente desolador y mientras se rehacía la red de ferrocarriles las sociedades de transporte tuvieron que desarrollarse a base del autobús. Por aquel entonces se veía claro que el futuro sería de los chasis autoportantes y hacia ello se encaminaron marcas como Isobloc o Chausson, pero los clásicos vehículos con chasis "convencional" seguían teniendo demanda tanto por las prisas como por el gusto de algunos empresarios que no se fiaban de las técnicas modernas. Y para ese tipo de cliente, Berliet tenía algunas propuestas bastante interesantes.

Por ejemplo, el PCK 7W de 1948 que incluía los famosos frenos Westinghouse de aire comprimido, la dirección por tornillo sin fin y un frontal de nuevo diseño con faros encastrados. Además, pronto se le incorporó un nuevo motor de cinco cilindros MDU de casi ocho litros y 120 CVs de potencia aunque tenía como inconveniente una mayor longitud. El nuevo PCK 8W impulsó a la compañía al tercer puesto en el ránking de constructores nacionales en 1950, pero además los lioneses no se durmieron en los laureles y siguieron haciendo evolucionar al modelo: el gran acierto fue instalar una nueva caja de cambios de 5 velocidades que facilitaba un rápido arranque y ahorraba combustible.

El canto del cisne de la serie PCK tuvo lugar en el otoño de 1952 con el fin de la producción de los modelos urbanos PCR y otros derivados (hasta las unidades de Bomberos). Los nuevos PLB y PLR reclamaban su sitio, pero todo el mundo estuvo de acuerdo en que los PCK fueron unos estupendos autobuses de transición y bastantes conductores guardaron un buen recuerdo de ellos.








De nuevo otro autobús francés de simpática imagen y muy buena terminación, sobrio y con cierta elegancia. Volvemos a ver la escalerita trasera y el techo portamaletas (como tantas y tantas veces), un gran trabajo de pintura... y un interior para olvidar. Otro buen clásico para nuestras vitrinas que nos emocionará mucho menos que a un francés sin duda, pero la miniatura aprueba holgadamente nuestras exigencias siempre y cuando no sea "carne de especuladores" y nos hagan pagar excesivamente por ello.

































14 comentarios:

  1. Lindo modelo. Ese diseño de "falsos guardabarros" de estilo clásico pareciera una rémora de una época que se resistía a morir a manos del utilitarismo funcionalista. Recuerdo bien esas líneas porque aquí también hemos visto numerosos buses decorados de esa manera en los años 60s.
    Saludos!

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    1. Hay infinidad de modelos así decorados, pronto mostraré otro con el mismo patrón. Parece como si simulasen guardabarros, como bien dices.

      Saludos!

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  2. Muy bueno este Berliet Antonio, como todos los que hasta le fecha componen la colección la belleza esta en el exterior, ya que de interiores son mas bien parcos como el salpicadero de un panda.

    El estilo de la carrocería es lo que mas me gusta de él, haber si hay oportunidad de hacerme con uno por que como bien dices es buen clásico para nuestras vitrinas que seguro nos emocionará ya que a mi en tus fotos me ha convencido.

    Gracias por mostrarlo


    Saludos

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    1. Con el tiempo más me está gustando, pero en el kiosko lo dudé un poco. Pero no había más cosas interesantes...

      Saludos y gracias a tí por la visita.

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  3. Me simpatiza mucho,
    creo recordar que hemos tenido buses similares en nuestra querida Buenos Aires, aunque preparados para tranporte urbano, sin baca y con puertas plegables.
    El modelo està muy logrado y "natural2, si hasta en algunas fotos parece el modelo real.
    Punto a favor para el motor al lado del asiento del conductor.

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    1. Supongo que se habrán visto cosas semejantes por medio mundo en aquella época, salvo en EEUU seguramente.
      Pobre conductor, en verano se freiría...

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  4. Con esa combinación de colores seguramente el real no llamría tanto la atención como la miniatura.
    Excelentes la gráfica y los detalles cromados .
    Debe tener mucho acento francés , porque a la octava foto la imagino en blanco y negro ilustrando la entrada "Autobús" en algún diccionario Larousse .

    Un abrazo!

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    1. Me imagino que es tal cual dices, en un entorno urbano gris como sería el de las ciudades francesas en los años 50 pasaría muy desapercibido.
      Casi parece de la Policía Armada española de la época de Franco!

      Abrazos!

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  5. Hermoso modelo, el color ayuda mucho a darle ese aire de antiguo, bien propio a los años en que circulaba por las calles y rutas de Brignoles. A Berliet lo tenía solo fabricando aviones en la Segunda Guerra Mundial.
    Abrazo!

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    1. Para mí Berliet significa "camiones", unas bestias que se usaban para explorar el Sahara o bien para cargar con muchas toneladas de transportes especiales.

      Incluso uno de ellos es protagonista en el cine francés, concretamente en la película "El salario del miedo" ("Le salaire de la peur"), excelente y de los años 50 creo (es en blanco y negro). Te la recomiendo!

      Abrazos!

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    2. ¡Antonio!¡Juan es docente ... al "Salario del miedo" lo ve todos los meses!

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    3. Antonio, con Valeria vimos "El salario del miedo" en un ciclo de cine francés al que concurríamos semanalmente (época en que no había nacido Juanita aún, ahora se terminaron esas salidas...). Gran trabajo de un joven Yves Montand (actor de culto luego de hacer "Grand Prix"). Recuerdo los camiones... Pro no extraño ese "salario del miedo"; como bien acota Pablo, lo veo todos los meses cuando me depositan el sueldo...
      Abrazo!

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    4. Escribí "pro" en lugar de "pero". Seguro es mi subconsciente que saca a flote la bronca...

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    5. Buena película en todo caso!

      Saludos & abrazos a los dos!

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