Pertenece a la colección "Vehículos de Reparto y Servicio" de la editorial Salvat España.
Comercializada a partir de 1982 por RVI (Renault Vehículos Industriales), la gama B de vehículos comerciales ligeros estaba emparentada estéticamente con el modelo Trafic aunque empleando la cabina del Master de primera generación. Fabricados en Batilly (Francia), la serie B de Renault cosechó buenos resultados de ventas gracias sobre todo a su versatilidad.
Los camiones ligeros serie B eran bastante convencionales si hablamos de su parte mecánica por el uso de un chasis muy convencional, el empleo de suspensiones convencionales y (sobre todo en sus inicios) de unos motores que carecían de mucha potencia. Sin embargo su extensa red de servicio fue un argumento muy convincente para los empresarios, por lo que la gama se mantuvo en producción hasta el año 1999 cuando llegó incluso a sobrevivir por dos temporadas más a la Master primera generación.
Los primeros integrantes de la serie fueron los modelos B70 con 72 CVs de potencia y el B80, con 80. Estos camiones estaban equipados con motores diesel SOFIM de cuatro cilindros en línea y 2.5 litros de cubicaje; habría que esperar a 1986 para ver a la variante más potente (B90) con 92 CVs gracias a la incorporación del turbocompresor.
Posteriormente (en 1991) los B70 y B90 serían sustituidos por los nuevos B80 y B110 Turbo, con 76 y 106 CVs respectivamente. Sin embargo, la versión correspondiente a la miniatura de hoy (B120) rendía 116 CVs gracias a la adición de un "intercooler" o enfriador de aire para el turbo. Este camión se mostró más adecuado para la circulación en carretera por lo que fue demandado por los servicios de mensajería a tal punto que en algunos mercados a esta variante se la denominó como "Messenger", no obstante seguía siendo evidente que los serie B estaban algo inframotorizados.
Para finalizar, es necesario añadir que los B120 se declinaban en las versiones B120.60 y B120.65 según su MMA (la masa máxima autorizada) que era, respectivamente, de 6 y 6.5 toneladas. Estos vehículos podían contar con tracción integral y varias batallas (la longitud entre ejes), pero todos ellos incorporaban una buena caja de cambio manual ZF de cinco relaciones y la dirección asistida, criticada por su exceso de desmultiplicación que no favorecía mucho las maniobras urbanas.
Uno de los tantos clientes de RVI fue la archiconocida Coca-Cola, quien empleó algunos de estos camiones ligeros para el reparto rápido de refrescos sobre todo en versión chasis-cabina. IXO ha sabido replicar de forma excelente todas las características del modelo real procedente de las Islas Baleares, desde la caja de aluminio con pared lateral corrediza hasta el aspecto de la cabina, pasando por el empleo de una pintura y una tampografía muy bien aplicada. Tampoco quedaron atrás los detalles de las luces, las matrículas reales e incluso las ruedas, una imitación perfecta de las reales (pocas veces vi unos neumáticos tan buenos en una miniatura de menos de quince euros). Incluso los bajos son magníficos. Otro gran modelo de una de las mejores colecciones nacionales de kiosko por calidad/precio y fidelidad, algo que vosotros mismos podréis corroborar si permanecéis por aquí pues tengo previsto mostrar la serie completa en el futuro.


