Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
El Voisin Biscooter C31 fue un microcoche manejable sin licencia construido en Francia por la empresa mecánica de Gabriel Voisin. El modelo tiene su antecedente en el C30 presentado en el Salón de París de 1950 y no tuvo apenas éxito en su país de origen debido a su precio poco ventajoso; sin embargo triunfó en España entre la naciente clase media de finales de los 50.
Gabriel Voisin tenía un complejo pasado de fabricante de coches de lujo y aviones de combate que tras la Segunda Guerra Mundial se hallaba un tanto arrepentido de su contribución a tanta muerte y desolación. Por ello, y a sus 65 años, decidió colaborar en la tarea de convertir a su país en una sociedad mejor y decidió embarcarse en el diseño y construcción de un pequeño vehículo que favoreciese la motorización de la clase media, bastante empobrecida tras el conflicto europeo.
Fruto de su tesón nació un pequeño vehículo al que llamaron "Biscooter" no se sabe bien si por ser un "scooter" bimotor o bien por su tamaño aproximado de dos motocicletas. El vehículo no era más que una plataforma de duraluminio plegado con una longitud de 2,4 metros y una anchura de 1,28 a la que se le adosaron unos asientos que podían alojar a dos personas. Y pocos más "refinamientos" podríamos apuntar aparte de un parabrisas abatible por manivela, dos faritos y unas llantas de magnesio.
La evolución del modelo se denominó como C31 y se caracterizó por la posibilidad de montar un toldo (que no cubría lateralmente), un incremento de diez centímetros en la batalla y la presencia de los retrovisores. La motorización corría a cargo de un monocilíndrico de dos tiempos Villiers refrigerado por aire con una cilindrada de 197 cm3 que entregaba apenas nueve caballos. Unido a él iba una caja de cambios manual de tres relaciones sin marcha atrás y suspensiones regulables de amortiguadores y muelles. Los frenos eran hidráulicos y de tambor, la dirección de cremallera y la autonomía de 300 km.
De este modelo se fabricaron muy pocas unidades aunque Voisin recibió unas 1.500 órdenes de compra inicialmente, no obstante y a pesar de su relativo bajo precio le ocurrió lo mismo que a otros microcoches de la época al no resistir la comparación con el coche económico por excelencia: el Citroën 2CV. A pesar de todo ello en la corta carrera comercial del Biscooter se cruzó la fortuna en la forma de unos empresarios españoles que sí creyeron en el producto y lo fabricaron bajo licencia entre 1953 y 1960. El modelo, adaptado, tuvo un gran éxito bajo el españolizado nombre de "Biscúter" de tal forma que se convirtió en el microcoche español por excelencia y casi en su sinónimo.
Hoy presento el modelo original francés del cual derivó el Biscúter español de Auto Nacional, del cual ya existía miniatura de Altaya desde hace muchos años y con el que difiere grandemente. Por ello este Voisin es una novedad para mí en todo, reflejándose en una miniatura deliciosa que me recuerda a un carrito de bebé de diseño aeronáutico. En este cochecito se empleó un excelente molde, un notable trabajo de pintura sin excesos y la presencia de muchos detalles "por centímetro cuadrado" que incluyen esas ruedecitas tan simpáticas, capotita pespunteada y un interior con asientos de colores. También el trabajo en la calandra fue excelente (exceptuando esos horribles faros ciegos) al incorporar remaches, matrícula y unas rejillas muy realistas. La réplica llama bastante la atención y tiene su razón de ser en la colección de Altaya al tener origen francés, nosotros por nuestra parte tenemos asegurada en la edición española la presencia del modelo nacional y sus derivados.