Pertenece a la colección "Autos Inolvidables Argentinos" de la editorial Salvat Argentina.
IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado) era una empresa estatal auspiciada por el presidente argentino Juan Domingo Perón que intentaba desarrollar una industria nacional nativa. Una de sus creaciones había sido un bonito modelo de coupé denominado como Institec "Justicialista" (por el nombre del partido político de Perón), estuvo disponible en muy baja cantidad entre 1953 y 1955 y actualmente se considera una rareza muy cotizada.
"Justicialista" era el nombre de una serie de automóviles producidos por IAME en una planta industrial de Córdoba (Argentina) propiedad del Instituto Aerotécnico. El primer modelo, un coupé construido con carrocería de poliéster, recibió un propulsor de dos tiempos y tres cilindros con 800 cm3 de cubicaje, caja de cambios manual de tres velocidades y una velocidad máxima de 120 Km/h.
Posteriormente había planes de introducir motores mucho más potentes (V8) y una carrocería con capacidad para cuatro personas, pero la destitución de Perón en 1955 hizo que se cancelasen las líneas de producción. No obstante el Justicialista se siguió produciendo, aunque con el nombre de "Graciela" y equipado con motor Wartburg. Se estima que debieron salir 167 unidades, pero no se disponen de registros fieles y además existen numerosas réplicas elaboradas por aficionados.
Una de las carrocerías en las que trabajaron los ingenieros de IAME fue la de tipo convertible biplaza, con el fin de adaptarle un motor V8 a gasolina de tres litros y doble árbol de levas en cabeza. Este motor, con cuatro carburadores, se instaló de forma experimental en los coupés "Grand Sport" pero la versión estándar "Sport" llevaba un propulsor más modesto, de litro y medio con 72 CVs de potencia.
Fue esa la motorización escogida para equipar un precioso convertible que se había de ofrecer a Perón, ya que éste había manifestado su deseo de poseer un automóvil deportivo netamente argentino. El modelo también equipaba suspensión independiente en el eje delantero y eje trasero rígido con ballestas, frenos de tambor en todas las ruedas, llantas con tuerca central y puertas de tipo "suicida".
Me resulta familiar toda esta historia del Justicialista al recordar el caso de los Pegaso españoles, ambos ejemplos presidencialistas de "mira lo que mi industria es capaz de hacer" aunque las necesidades reales fuesen otras, al menos en el caso de España. Obviando toda la política he de decir que el modelo argentino convertible aúna diseño estadounidense con italiano y el resultado es muy positivo y de buen gusto (igualmente en la versión cerrada que espero poseer pronto). Quizás este cabriolet sea uno de los trabajos de PCT que más me han gustado por su buen pintado (no hay apenas recargamiento), un interior digno y un frontal impecable. Igualmente me agradaron las ruedas y el parabrisas, sin que las matrículas y los cromados se queden atrás. Todo ello conforma una réplica estupenda, original y además disponible con un precio casi ridículo.
