Pertenece a una colección polaca denominada "Kultowe Auta PRL-u", editada por Ed. DeAgostini
A principios de la década de los 60 un grupo de ingenieros de la firma polaca FSO creó el Syrena Sport usando componentes del Syrena estándar pero con una carrocería de materiales compuestos. A pesar de que el proyecto no carecía de interés, se encontró con la resistencia de las autoridades comunistas y el prototipo languideció en los almacenes del centro de desarrollo de Falenica hasta la década de los 70, tomándose la decisión de destruirlo. Los empleados tomaron la decisión de conservarlo pero (desafortunadamente) un comité especial se aseguró de que no quedase pieza sobre pieza.
El Syrena Sport fue un estudio de las posibilidades estilísticas y técnicas de la "Fabrika Samochodów Osobowych" (FSO) de Varsovia, Polonia, sin que nunca estuviese previsto producirlo en serie. Por lo tanto tan solo existió un solo ejemplar del vehículo, que con el tiempo ha devenido en ser una auténtica leyenda de la industria de la automoción polaca.
El vehículo fue obra de un equipo liderado por el ingeniero Lukaszewicz con diseño de Cezary Nawrot, quien ideó una carrocería tipo coupé biplaza de menos de cuatro metros de longitud y un peso de 710 kilos. Lukaszewicz había leído unos artículos sobre el uso del plástico en la construcción de automóviles y decidió solicitar permiso para construir una carrocería prototipo de plástico sobre la base del popular Syrena. Por su parte, Nawrot creó deliberadamente un capó que no podía alojar el motor de dos tiempos del Syrena 100 por lo que hubo que crear un nuevo motor para el Sport. Este bloque era un bicilíndrico tipo "boxer" y aunque las malas lenguas afirmaban que era una copia del que montaba
el Dyna de Panhard resultó no ser cierto. La potencia que se asumió era de 50 CVs aproximadamente, pero en el banco dinamométrico tan solo entregó 35.
Las novedades no acabaron ahí, ya que el suelo del modelo era de tipo autoportante en acero a diferencia del que llevaba el Syrena (en este caso era de largueros). También era nueva la suspensión trasera independiente a base de rodamientos con bolas de plástico, el cambio de marchas situado en el piso del habitáculo y el embrague hidráulico, que causó muchos problemas. Al igual que el techo, que tuvo que ser soldado (a pesar de que iba a ser un convertible) ya que la falta de rigidez de la carrocería así lo aconsejaba.
Todo el trabajo se hizo fuera del horario laboral de los jóvenes ingenieros, quienes declararon haberse inspirado en las realizaciones de Ferrari y Mercedes (particularmente en el 190 SL). Como era habitual el prototipo se presentó en el marco de las celebraciones del Primero de Mayo de 1960 y causó gran sensación. Y no solamente en Polonia, ya que algunas publicaciones occidentales se hicieron eco del proyecto e incluso alguna de ellas como la italiana "Il Giorno" lo denominó como "el automóvil más bonito producido tras el Telón de Acero".
No obstante, el prototipo (tras las pruebas en circuito y recorrido urbano) demostró grandes carencias en su prestaciones; como ejemplo la imposibilidad de pasar de los 65 Km/h aunque el motivo fue un defecto en el anclaje del acelerador al suelo. Tras haberlo solucionado se lograron los 110 Km/h. Tampoco eran prácticas las ventanillas de plexiglás (se opacaban), pero el resultado final fue tan convincente que la prensa polaca y la opinión pública presionaron para que el cochecito pasase a producción.
Y aquí comenzaron los verdaderos problemas del Syrena Sport, ya que hubo empresas como WZS PT que quisieron comercializarlo y esto causó un enfrentamiento con la administración de la FSO. Hasta tal punto que incluso el primer ministro Cyrankiewicz llamó personalmente para que se ocultase el prototipo, aunque esto nunca fue confirmado oficialmente. Sea como fuere y tras haberse completado casi 30.000 kilómetros de satisfactorias pruebas el prototipo fue llevado al almacén de Falenica, residiendo ahí hasta que en 1975 se decidió hacerlo desaparecer alegando falta de espacio.
Con el tiempo, el Sport ha sido replicado por varios entusiastas e instituciones polacos, siendo varias las realizadas con mayor o peor fortuna. Desde las hechas con la base de un Triumph Spitfire hasta las que incorporaban piezas de FIAT Cinquecento, estáticas o no sin duda la más cercana al original es la realizada por los museos técnicos y del automóvil de Varsovia conjuntamente con el del Transporte de Szczecin ya en pleno siglo XXI y que sigue fielmente al modelo original tras el estudio minucioso de los planos y fotografías que aun quedan disponibles.
La verdad, no tenía ni idea de la existencia de este modelo y de la historia que lleva detrás (de qué me suena este asunto?), pero a través del coleccionismo de "diecast" uno aprende cosas interesantes... si está dispuesto a ello. En este caso, sí tenía conocimiento de la marca FSO por modelos como el Polonez pero de todo este asunto del Syrena no me constaba nada. Por eso para mí fue un placer resumir toda la historia con motivo de la presentación del prototipo, un modelito con mucha personalidad aunque personalmente lo considero más atractivo y aparente que bello. Sea como fuere, la calidad de la miniatura no es la mejor precisamente pero para quien quiera algo mejor si busca bien hallará réplicas más caras y mejor hechas. El resto nos conformamos con el metálico testimonio distribuido por DeAgostini (Planeta o Altaya en España) y, al menos en mi caso, el recuerdo de lo que un día fue.