El Garaje Algabeño

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Pegaso Z 404 SEIDA "Ángel Villalón" de IXO/Salvat (c) 2026 Antonio Sivianes Gaviño
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sábado, 2 de octubre de 2021

Lamborghini Aventador J de AutoArt

 


El Lamborghini Aventador J es un automóvil deportivo biplaza en versión "barchetta" (sin parabrisas ni techo) derivado del modelo Aventador. Presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2012, el J (cuyo letra recuerda al modelo Miura Jota de 1970) es un vehículo exclusivo y extremo que debe conducirse con atuendo y equipamiento para competición deportiva.

Este modelo, que debe considerase casi como un "concept car" o ejercicio de diseño, derivaba del espectacular Aventador aunque no renunciaba al lujo; estéticamente era notable por su falta de techo y ventanas y también por la presencia de una zaga dominada por un enorme difusor aerodinámico. A su vez, el Aventador representa una evolución del Murciélago aunque también sus formas recordaban al modelo Reventón y al prototipo Estoque.

Mecánicamente, el J usaba el mismo motor del Aventador estándar: un V12 con 6.5 litros de cubicaje y 700 CVs de potencia situado en posición trasera longitudinal, transmitiendo su poder a todas las ruedas mediante un repartidor tipo Haldex. El cuerpo del automóvil era a base de fibra de carbono y la caja de cambios de tipo manual robotizada electrohidráulica de siete velocidades, tan extremadamente rápida que se podían hacer cambios en menos de 4 milisegundos. 

Otras características incluyeron suspensiones con brazos horizontales de aluminio tipo "Pushrod" usados en los coches de F1 y frenos de tipo carbono/cerámico con seis pistones delante y cuatro detrás, con freno  de mano electrónico para estacionamiento. El peso del modelo fue reducido a 1.575 kilogramos debido a la eliminación de equipamiento pero sin perder rigidez estructural; no obstante y a pesar de su cuidado diseño "tan solo" alcanzaba los 300 Km/h debido a su condición de "barchetta", 50 menos que en las otras versiones del Aventador.

La unidad expuesta (en un color rojo metalizado) fue vendida en el Reino Unido en 3,6 millones de libras aunque se hizo otro modelo para el jeque Al Yahyaa por un precio desconocido. Como curiosidad, el nombre "Aventador" es el mismo que el de un toro de la ganadería española de Cuadri que ganó el premio al más bravo de la Feria de Zaragoza de 1993 presentando dura batalla al torero Emilio Muñoz.














Otra de las temáticas que tengo "prohibida" es la referente a los "concept cars" y coches únicos, lo digo por que si lo hubiese sabido probablemente no habría adquirido este "batmóvil". El hecho es que AutoArt o nos ha engañado o la información que yo tengo del Aventador J es incorrecta pues lo he visto en otros colores como el verde fosforito e incluso el naranja, cuando se dice que tan solo existía en rojo. En fin, ya está hecho pero no me arrepiento para nada viendo la espectacularidad del modelo y su calidad, ya que está hecho casi todo de metal y las piezas de plástico que se ven son bastante robustas. El interior es para quedarse mirando un rato y el molde uno de los más complejos y bien hechos que yo nunca haya visto; la calidad de la pintura es excelente y los detalles externos son "para nota". Pero lo que no comprendo es cómo lo pusieron a la venta a unos 15 euros durante un tiempo y luego ha pasado a costar más de cien, algo que he visto antes en otros modelos de AutoArt y que permanece como un misterio para mí. En fin, es un modelo para recordar y exponer con orgullo aunque entiendo que esta especie de nave espacial tenga muchos detractores.



















sábado, 24 de diciembre de 2016

Lamborghini 4000 GT Touring Flying Star II de Leo Models/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Lamborgini Collection", de la Ed. Hachette.


La última creación de la Carrozzeria Touring antes de su bancarrota apareció en 1966 para rendir homenaje al primer Flying Star. En efecto, en 1930 y en pleno período fascista el fundador de Touring, Felice Bianchi Anderloni, se atrevió a mostrar un vehículo que había diseñado con un nombre anglosajón: Flying Star ("Estrella errante"). La prensa le atacó duramente por ello aunque los cinco o seis fabricados marcaron tendencia... para terminar desapareciendo. Finalmente la guerra y sus circunstancias "italianizaron" el nombre y los seguidores de Mussolini se salieron con la suya; el taller tuvo que cambiar su nombre a Carrozzeria Turinga y llegó a perder importantes contratos con la industria aeronáutica.

Cual ave Fenix, varios decenios más tarde el Flying Star renació de sus cenizas en el Salón de Turín de 1966 al ser presentado ante la prensa pero esta vez bajo el nombre de Lamborghini. El hijo de Felice, Carlo, creó una especie de "break de caza" inglés, un familiar deportivo con aires de coupé propulsado por un V12 de cuatro litros que rendía una potencia de 320 CVs. Si el FS II pretendía homenajear a su antecesor de 1930 desde luego no era evidente a los ojos de aquellos que entonces lo contemplaron, si acaso solo se percibía en la línea descendente lateral de la carrocería. El nuevo modelo ni estaba pintado en color crema ni era tan elaborado como el anterior, siendo acusado de ser demasiado sobrio... ahí donde reinaba una insólita trasera que resultaba elegante y que incorporaba rasgos de los GT de aquella época tales como los grupos ópticos rectangulares o los escapes dobles.

Desde el punto de vista técnico el 4000 GT FS II no era más que un Lamborghini 400 GT, otra anterior realización estética de Touring. Así pues encontramos el mismo chasis tubular embutido en una carrocería diez centímetros más corta, pero con el mismo esquema de suspensiones independientes. El motor no variaba tampoco. Pero curiosamente el vehículo de presentación llevó llantas Campagnolo, que se cambiaron a las clásicas Borrani cuando fue presentado de forma privada a la prensa en la sede de Touring, establecida en Milán.

Y aquí termina la historia de Touring, al menos de la antigua, ya que existe aún hoy en día una empresa homónima desde 2006 aunque no tengan nada que ver. En cuanto a nuestro solitario protagonista, fue comprado por Jacques Quoirez, hermano de la escritora francesa Françoise Sagan, quien lo conservó por muchos años hasta que fue restaurado completamente en 1999 tras haber pasado por las manos de varios propietarios. Y sigue luciéndose en los principales concursos de elegancia automovilística sin avergonzarse de su nombre, afortunadamente.



























Realmente la colección de Lamborghini francesa nos sigue deparando nuevos y sorprendentes moldes, reproducciones de vehículos que forman parte del rico patrimonio de la casa de Sant´Agata Bolognese. Leo Models no ha hecho mal trabajo tampoco en esta ocasión, aunque sean evidentes algunos fallitos de calidad (en la unión de la "luna" trasera o en los foquitos delanteros). Este modelo me confirma que el fabricante italiano sigue poniéndole voluntad a sus miniaturas sin subirse "a la parra" con los precios,  y si siguen así les auguro un buen futuro en esto de los coleccionables de kiosko.
















jueves, 15 de septiembre de 2016

Lamborghini Islero 400 GT "Le Mans" de Leo Models/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Lamborghini Collection", de la Ed. Hachette.


El Islero fue un Gran Turismo concebido por Ferruccio Lamborghini con el fin de ser el centro de gravedad entre los modelos Miura (extremista y prestacional) y el Espada (con carácter muy "burgués", enfocado sobre todo a la comodidad). Este modelo, cuyo nombre se refiere al toro que mató al diestro español Manolete en 1947, tuvo una muy breve vida comercial de solamente un año, tiempo en el que se produjeron solo 225 unidades hasta la salida del Jarama.

Con este modelo la casa de Sant´Agata tuvo que recurrir al carrocero Marazzi pues Touring había quedado en bancarrota. Hizo su presentación en el Salón de Ginebra de 1968 bajo la forma de un estilizado coupé 2+2 con tres volúmenes basado en la mecánica del 400 GT; un V12 de casi 4 litros que proporcionaba 320 CVs de potencia.

Desde el principio (tuvo la mala suerte de coincidir en el "stand" de la marca con el más personal Espada) recibió una fría acogida, siendo la paradoja que el propio Ferruccio lo escogió como su coche particular por sus buenos acabados (todo el interior estaba forrado en cuero), su luminosidad y comodidad. El modelo incluía también radiocassette, elevalunas eléctricos y aire acondicionado.

En su último año de vida apareció la variante GTS con un motor  renovado de 350 CVs, algunos cambios estéticos menores y un nuevo interior. Pero esto no impidió que el modelo siguiese en caída libre de ventas y fuera rápidamente eliminado de la gama Lamborghini. No obstante su penoso "pedigree" un ejemplar llegó a correr en Le Mans en 1975, teniendo el privilegio de ser el primer "Lambo" inscrito en la prueba francesa. En efecto, los aficionados y amigos Paul Rilly y Robert Levève se inscribieron con uno después de que su Ferrari Barchetta explotase poco antes de la prueba. El Islero era propiedad privada de Rilly (fue el primero que llegó a Francia) y lo prepararon para competir mediante la adición de un arco de seguridad, un kit de frenos y suspensión deportiva, depósito de 100 litros de combustible y el sistema de iluminación en la puerta para hacer visible de noche el dorsal numérico. No tocaron apenas la mecánica ni la carrocería, pero sí cambiaron el color del vehículo y sus ventanas (ahora de plexiglás).

El resultado fue bastante penoso, y más por mala suerte que por otra cosa: Rilley no confiaba demasiado en sus habilidades al volante de la máquina en una prueba de esa entidad y dejó su puesto a un piloto de Fórmula 2 que chocó el Islero contra las barreras de seguridad durante la clasificación. Anímicamente destrozados, nuestros dos pilotos regresaron a casa... sin saber que los comisarios decidieron que podían seguir compitiendo ya que cuatro Ferraris habían abandonado la carrera, pero en una época en la que no existían los teléfonos móviles no pudieron comunicarse con ellos a tiempo y la plaza del Islero tuvo que ser adjudicada a otro coche.

Y qué fue de nuestro protagonista principal, el Islero? Buceando por Internet descubrí que Rilly devolvió el coche a quien se lo vendió (Garage Europ Sport, de París) en 1977. Aquí fue comprado por un joven parisino quien lo devolvió un par de años después al mismo Garaje, y a partir de ahí se pierde la pista. Levève murió en accidente de tráfico en 1994 y Rilly sigue vivo actualmente, pero me consta que aún empeñado en encontrar el Islero que, por lo que parece, sigue "vivito y coleando" en algún lugar de Europa.



























Y qué decir de la miniatura? Aunque me he "autolimitado" a la hora de comprar vehículos deportivos en el caso del Islero no me pude resistir por sus buenas terminaciones y su excelente precio, a parte de la rareza del modelo. En la base no figura ningún fabricante, al contrario que en los otros modelos de la colección, por lo que debo dejar por ahora en el misterio la autoría del modelito. Éste seguro que habría complacido a Monsieur Rilly, quien habría quedado rendido por el detallado interior y algunos elementos externos, como los tubos de escape laterales. Y quizás habría quedado un tanto defraudado por la calidad de los adhesivos externos, al igual que yo... En todo caso, una miniatura muy recomendable que lleva detrás también una curiosa historia.




















martes, 23 de agosto de 2016

Lamborghini 3500 GT Zagato de IXO/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Lamborghini Collection", de la Ed. Hachette.


En 1965 el experimentado carrocero italiano Zagato era el gran especialista en "vestir" los famosos Gran Turismo de conocidas marcas italianas, inglesas y aún alemanas (algún Porsche, por ejemplo). A iniciativa del marqués Gerini, un antiguo piloto y dueño de un concesionario Lamborgini en Milán, Zagato construyó una carrocería especial basada en el modelo 350 GT según el diseño del entonces joven Ercole Spada. Este vehículo era bastante confortable para circular por cualquier carretera pero también muy capaz de hacérselo pasar bien al afortunado que lo metiese en pista cualquier fin de semana.

Zagato empleó un chasis recortado en 10 cm. de un 350 GT con objeto de hacerlo más ágil y estable en curvas y la trasera, de tipo "coda tronca", fue el sello personal que dejó Spada en el modelo. Si bien la historia de su diseño está clara, el misterio en esta ocasión recae en el motor; al no existir documentación oficial no se conoce exactamente el desarrollo técnico de un bloque que se reveló como muy especial.

En efecto, aunque en la trasera vemos claramente la inscripción "3500" que se refiere a la cilindrada la cifra es engañosa, pues al examinar la ficha técnica en la presentación del modelo en el London Motor Show del 65 aparece una potencia declarada de 320 CVs, demasiada para el V12 de la marca de aquella época (con 270 solamente), por lo que algunas fuentes muy fiables concluyen que Zagato tuvo el gran privilegio de probar un nuevo bloque de 4 litros modificado por los ingenieros Dallara y Stanzani.

Zagato solo construyó un par de ejemplares, uno blanco con interior negro y otro plateado con el mismo interior, siendo este último adquirido por un primo del entonces propietario de Lancia, Giampiero Pesenti (y un veterano cliente de Zagato, quien le encargó, por ejemplo, los Fulvia Zagato o Flaminia Super Sport).

Cuando presentó el modelo a la prensa inglesa, Zagato ya los tenía en el bolsillo a todos pues acababa de triunfar nada menos que con el Aston Martin DB4 GTZ. De todas formas todos alabaron las líneas aerodinámicas, elegantes y agresivas que denotaban su diseño como claramente proveniente de la escuela milanesa. Además no se había sacrificado la habitabilidad, pero lo que no acabó de convencer a la crítica fue la famosa cola recortada ("Kammback"), muy de moda en aquellos años.

Globalmente el proyecto no continuó pues don Ferruccio tenía en mente al famosísimo Miura, particularmente el modelo plateado se estrelló posteriormente y el restante fue a parar a Australia, donde fue pintado en color rojo. Regresó a Europa en 1999 tras ser adquirido por un coleccionista alemán, quien lo restauró completamente y fue visto en 2008 junto con un 350 GT en el Concurso de Elegancia de Peeble Beach.






























Proseguimos con otro interesante modelo de Lamborghini de la colección francesa de kiosko temática de la editorial Hachette. Lo cierto es que no sospechaba que la historia de la marca de don Ferruccio tuviese tantas particularidades, pero me alegro bastante de poder investigar sobre la marca y presentaros algunos aspectos de ella en este blog (ya saben, la excusa es la miniatura).

El modelito presenta en líneas generales un correcto tono medio en todas sus características, si bien no me convencen las llantas Borrani para nada. El molde no está mal y la pintura no "chorrea", destacando sobre todo el interior (algo que parece que están cuidando mucho en los modelos de la colección). Buena nota también para la trasera y el morro, pero lo que no me ha quedado muy claro es la procedencia del modelo pues en la base no aparece el fabricante. Tan solo pudo aclararlo una pista: se menciona como fabricado en Bangladesh y por eso he adjudicado como manufacturador a IXO (que yo sepa es el único fabricante de diecast reciente que tiene líneas de producción en ese país).


















miércoles, 27 de julio de 2016

Lamborghini Jarama Rally de Leo Models/Hachette




Pertenece a la colección francesa de kiosko "Lamborghini Collection", de la Ed. Hachette.


El Jarama fue creado por la casa italiana Lamborghini para sustituir al Islero, efectuando su aparición en 1970 y siendo retirado de producción seis años más tarde. Este coupé 2+2 fue diseñado por Marcello Gandini (de Bertone) y recibió bastantes críticas por su estética poco equilibrada y casi nada original. Sin embargo, su impresionante mecánica le proporcionaba unas prestaciones excelentes y eso quizás ayudó a que se llegaran a construir 327 unidades.

El nombre de Jarama hace referencia al famoso circuito español situado en las cercanías de Madrid, donde se celebraban antaño pruebas del Campeonato Mundial de F1. El Jarama de Lamborghini contaba con un enorme motor V12 de cuatro litros de cilindrada y seis carburadores Weber, rindiendo una potencia de 325 CVs. La evolución del modelo se llamó "S" y apareció en 1973, diferenciándose por un nuevo exterior (capó abombado, entradas de aire diferentes y rejillas de ventilación delanteras laterales) y un salpicadero revisado. Sin embargo, en la casa de Sant´Agata Bolognese llegaron a realizar dos versiones muy especiales: una de color naranja, destinada al corredor neozelandés Bob Wallace (que era el piloto de pruebas de Lamborghini) y la otra conocida como Rally.

Ésta última versión es la que nos ocupa hoy, y resulta un tanto misteriosa. Diseñada principalmente para ser laboratorio de pruebas de nuevos elementos mecánicos, su motor era el mismo que el de la versión 400 GTS estándar pero difería en el exterior, ya que era evidente su gran alerón trasero, los grupos ópticos delanteros carenados, el capó con una capa de aluminio cepillado y, sobre todo, su vivo color amarillo. También contaba con una importante pérdida de peso y un interior mucho más rácing, con ventanas laterales en plexiglás y asientos destinados a la competición.

Parece ser que este automóvil fue encargado por un adinerado piloto francés que al final no lo utilizó, por lo que volvió a las instalaciones de Lamborghini y allí sigue expuesto en su museo. El destinado para Wallace sí fue adquirido por un coleccionista francés y lo presenta de vez en cuando en pruebas clásicas o en acontecimientos importantes (como en la conmemoración de los 50 años de existencia de Lamborghini). Pero hay quien dice también que la historia del piloto francés que encargó el modelo amarillo es totalmente falsa, por lo que quizás nunca sepamos la verdadera razón de la existencia de este Jarama tan particular...























Presento hoy un precioso modelito "bien aguerrido" perteneciente a una colección temática sobre Lamborghini aparecida en Francia hace ya un tiempo (el Rally figura como número 31). Por los modelos que he podido ver en kioskos del país vecino, las miniaturas cuentan con buena calidad y parecen estar a la par de los Altayas "buenos". En el caso del Rally, su construcción está firmada por un fabricante italiano de desconocido nombre para mí: Leo Models (http://www.leomodels.it), que no es ni más ni menos que la antigua Metro, especializada en coleccionables "diecast" y cascos deportivos en miniatura.

Entrando en materia, debo decir que la miniatura goza de un molde bastante bueno, al igual que su pintado y elementos externos (algo más flojos en la parte trasera). Sobre todo me llamó la atención el interior, digno de miniaturas de más renombre. Dejo lo mejor para el final: su precio, trece euros muy bien gastados por ser un modelito reflejo de un vehículo muy escaso y original.