Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
Diseñado y fabricado en unas 300 unidades por la empresa portuguesa Entreposto Comercial (Almacén Comercial), el microcoche Sado 550 estuvo a la venta entre 1978 y 1985 únicamente en su país natal. El modelo funcionaba mediante un motor Daihatsu y podía transportar dos personas, fue uno de los pocos vehículos netamente portugueses en la historia de la automoción local y se vendió bastante bien.
La firma Entreposto Comercial S.A. era un especialista carrocero con amplia experiencia en la construcción de remolques y caravanas establecido en Setúbal, Portugal. En 1975 decidieron desarrollar un microcoche de ámbito urbano de 2.3 metros y un precio económico con el fin de no depender de las restricciones a la importación de vehículos. El proyecto (denominado "Ximba") duró tres años y dio lugar a un prototipo diseñado por José Galamba con la colaboración, entre otros, del piloto José Megre.
Tras las pertinentes pruebas, el vehículo de serie se denominó Sado 550 (por el nombre de un distrito de Setúbal) y tenía la forma de un "hatchback" con un diseño bastante simple y práctico. Existió en cinco versiones muy parecidas entre sí pero todas ellas contaban con el motor bicilíndrico Daihatsu de 547 cm3 y 29 caballos de potencia, gobernado por una caja de cambios manual de cuatro velocidades procedente del Daihatsu Cuore.
El propulsor iba colocado delante y la tracción era a las ruedas traseras; éstas eran como las de los carritos de golf y provocaban una frenada muy inestable. En el interior el equipamiento era mínimo al igual que el espacio, en el que no existía casi maletero, pero en general el vehículo funcionaba bastante bien tal y como pudo atestiguar en 1982 el ACP (Automóvil Club de Portugal). En cuanto a los colores disponibles fue de serie el blanco, quedando el azul y amarillo como de encargo.
Tras el cese de producción del Sado 550, Entreposto se dedicó a partir de 1985 a representar e importar algunas marcas de vehículos nuevos en Portugal. No obstante, y ya en la década de 1990, nacería otro microcoche de corte moderno en el país vecino bajo la marca "Metalomecânica Evasao 500".
Hoy tengo el placer de presentar el primer coche portugués del blog, un curioso mini vehículo representado por IXO para la colección de Altaya y que cuenta con una aceptable factura general. El modelito cuenta con más detalles de lo que parece ya que podemos ver luces de plástico insertadas, matrículas y algunas piezas exentas. Igualmente la pintura está bien aplicada a pesar de ser de color blanco, si veis algún fallo no lo tengáis muy en cuenta por que ya sabemos lo que ocurre con el macro; únicamente tengo que criticar cierta opacidad en los cristales. En esta miniatura lo que realmente cuenta es lo que no se ve: su carácter inédito y la rareza de ser de un país bastante desconocido en la industria automovilística europea (solo recuerdo como más o menos autóctono al 4X4 UMM).
