El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Peugeot 205 16 GTi de Vanguards (c) 2023 Antonio Sivianes Gaviño

miércoles, 1 de febrero de 2023

NAMCO Pony MkI de IXO/Hachette

 


El Pony fue un pequeño automóvil económico todocamino producido por la empresa griega NAMCO entre octubre de 1973 y junio de 1983. La producción, de 18.000 unidades, se basaba en el Citroën Acadiane y fue vendida con el argumento de ser una especie de versión todoterreno del Citroën 2CV.

NAMCO (National Motor Company) es una empresa griega activa actualmente, aunque en 1961 fue fundada con el nombre de FARCO en Tesalónica. Gran parte de su éxito radicó en la fabricación del Pony, presentado en la Exposición Internacional de Salónica con el apoyo del fabricante galo Citroën.

El diseño del Pony fue obra de un grupo de especialistas franceses con el objetivo de crear un automóvil barato y universal tomando componentes mecánicos del Citroën 2CV, algo parecido al concepto del Citroën FAF (el automóvil básico internacional de Citroën para países del Tercer Mundo y en vías de desarrollo). 

La producción del Pony comenzó en 1975 en una nueva fábrica construida en Tesalónica, con un porcentaje de casi un 70% de componentes nacionales. Casi todos los coches fueron vendidos en su país natal, pero unos mil ejemplares llegaron a catorce países y de los que quedaron en Grecia bastantes de ellos fueron a parar al Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada griegas debido a su bajo coste de mantenimiento (sobre una quinta parte del de un Jeep común).

Debido a su éxito, el Pony tuvo sucesivas generaciones que ya no contaron tanto con el favor del público. No obstante había dado lugar a la creación de una nueva factoría de NAMCO para proseguir con la filosofía de su producto aunque con otro planteamiento más ambicioso; incluso se llegó a hablar de una exportación en masa de 20.000 coches a Estados Unidos.

Actualmente parece que NAMCO prosigue con la intención de vender los viejos Pony como "rebuilds", a base de piezas de Ford y Citroën. También tiene en producción, según reza en su página web, unos pequeños vehículos ligeros comerciales al estilo de las "Carrocetas" españolas así como de su primer vehículo, el Farmobil con motor BMW para Isetta producido en Tesalónica entre 1962 y 1966.















Volvemos la carga con otra pieza fuera de lo común, si bien en su ámbito parece que fue bastante popular estoy seguro de que gran parte de mis visitantes no griegos jamás habían oído hablar del Pony. En todo caso la miniatura fue lanzada también para formar parte del coleccionable helénico de miniaturas editado por Hachette, aunque en esta ocasión el modelo no me generó mucho entusiasmo debido a su simpleza (obviamente el original era así...). De todas formas le pusieron ganas a la realización de la capota, llegando a simular los pliegues del plástico transparente cuando no tenían por qué haberlo hecho así. También tenemos buena realización en la parte trasera, incluyendo ópticas en plástico, pero ahí pararé de contar. Lo sorprendente es que existe una versión "pata negra" del Pony en color amarillo con algún fotograbado incluido: justificará un precio cinco o seis veces superior?

















sábado, 28 de enero de 2023

Berliet GR 280 de IXO/Hachette

 

Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la ed. Hachette

Junto con su versión tractora, el GR 280 fue el estandarte de la gama GR de camiones medios y pesados de Berliet en los años 70. Gracias al confort de su nueva cabina KB 200 y a su motor turbo, el GR 280 obtuvo un éxito considerable en Europa Occidental al vender unas 4.200 unidades entre 1972 y 1982.

Para seguir conservando la primera posición de ventas en Francia e incrementar su presencia en Europa, Berliet se esforzó por modernizar las cabinas de sus camiones de larga ruta y mejorar los motores. Lo primero se consiguió con la presentación en 1970 de la cabina KB 2400 diseñada entre el estudio FTI de Louis Lepoix, la oficina de estilo Berliet y el departamento de carrocerías dirigido por M. Maupeu. 

Esta cabina se caracterizó por su comodidad estudiada para las largas distancias ya que contaba con litera y asientos con regulación adaptables al peso de los conductores, aparte de un excelente aislamiento térmico y acústico. Pero tampoco se olvidaron de la seguridad activa y pasiva o la reducción en los costes de fabricación; de tipo basculante, la KB 2400 contaba con una mitad superior de chapa soldada y una mitad inferior a base de poliéster ideal para mantener a raya la corrosión. 

La cabina tenía también una amplia superficie acristalada y muchos elementos útiles como los limpiaparabrisas triples de dos velocidades, sistema de desempañado también en las ventanas laterales, cortinillas parasoles y niveles de líquidos reagrupados a la vista tras la calandra. 

En cuanto a la planta motriz, se trabajó sobre el bloque diesel M 635 de seis cilindros y 12 litros de cubicaje empleado en los grandes camiones Berliet de los años 60. La potenciación corrió a cargo del turbocompresor ayudado por una nueva técnica llamada "Maxi-Couple" ("Maxi Par") consistente en la retención de los gases de escape por parte del turbo que luego se restituía al motor. El nuevo procedimiento concedía un aumento importante del par motor y una gran entrega de potencia en todo el el régimen de giro disminuyendo el consumo, además su manejo suave combinado con una caja de cambios manual de ocho relaciones y un menor uso del embrague cautivaron a los conductores.

La excelente reputación de los GR 280 y TR 280 equipados con el nuevo motor M 635 S fue creciendo y alcanzaron el éxito, llevándose gran parte de las ventas los tractocamiones al venderse tres veces más que los modelos de gama rígida GR 280. 

















Vamos llegando al final de los modelos Berliet de Hachette que dispongo pues hoy presento mi penúltima unidad, un camión propiedad de la fábrica Berliet empleado para trabajos internos y a la vez servir como banco de ensayos. Esta miniatura, de planta impresionante (debe ser de los camiones rígidos más grande de los que dispongo) sigue con la misma y buen tónica de calidad de la serie, por lo que nos preparamos para ver bastantes detalles por dentro y fuera, un buen trabajo de pintura y, particularmente, unas ruedas o una cabina que son todo un ejemplo. Actualmente ya no se ve mucho (fue lanzado hace unos años) y cotiza bastante, por lo que si lo encontráis sin tener que arruinaros no lo dudéis y haceos con él.




















miércoles, 25 de enero de 2023

NSU Autoar Prinz 30 MkIII de PCT/Salvat

 

Pertenece a la colección "Autos Inolvidables Argentinos" de la editorial Salvat Argentina.

En 1960 el Prinz II fue reemplazado por un nuevo modelo con suspensión muy mejorada aunque sin cambios en su motor. El modelo no solo se fabricó para el mercado europeo; en Argentina también fue producido por la empresa Autoar ya que poseía una licencia de fabricación otorgada por NSU desde 1959. En este país el Prinz III llegó a ser producido en algo menos de 2.500 unidades hasta 1962, coincidiendo con la retirada del modelo en Alemania.

Los planes de producción del Prinz para Argentina estimaban unas 15.000 unidades hasta 1965, iniciándose la fabricación en 1960. En Argentina se esperaba repetir el mismo éxito de ventas que en Alemania replicando sus virtudes de economía de mantenimiento y sencillez mecánica, pero su precio lo acercaba peligrosamente a otros rivales con mayor entidad como el Citroën 2CV o el De Carlo 700.

El Prinz 30 era idéntico al modelo alemán salvo por la lógica inscripción de la marca del fabricante local en el frontal y unos paragolpes reforzados. Por tanto contaba con carrocería monocasco tipo sedán de dos puertas con espacio para cuatro plazas, motor trasero, suspensión independiente en las cuatro ruedas y una gran relación peso/potencia que le otorgaban buena agilidad en el tráfico urbano. 

Gracias a su motor, un bicilíndrico a gasolina de 583 cm3 de cuatro tiempos que en la versión base entregaba 24 CVs (diez más para el modelo 30), el Prinz estándar podía alcanzar los 100 Km/h y 120 para el 30. Éste, además, podía contar con elementos diferenciadores como la pintura bicolor y el techo solar opcionalmente, pero los dos modelos llevaban la misma caja de cambios manual de cuatro velocidades aunque sin sincronizar en el básico.

En cuanto al equipamiento constaba de calefacción, asientos delanteros reclinables con regulación en su longitud, velocímetro con cuentakilómetros, llave de encendido, batería de doce voltios con arranque por dinamo, limpiaparabrisas, diversas luces testigo, nivel de combustible y un lugar predestinado para colocar el receptor de radio. 

El Prinz fue el mayor éxito económico de Autoar a pesar de que el modelo no era cómodo ni estaba hecho de forma muy sólida, aunque perviven bastantes ejemplares en Argentina. Estos coches significaron un hito en la historia de la automoción argentina ya que fueron parte de sus primeros modelos producidos en serie, por lo que son especialmente cuidados por los aficionados locales.















Quizás como un integrante más de la familia de microcoches europeos clásicos, Salvat nos presentó hace ya unos años este simpático Prinz con matrícula de la turística localidad de Bariloche y un color verde pastel muy de época. Si bien se aprecian algunos fallitos de calidad en la pintura y cristales, no son suficientes como para empañar el resto del trabajo de PCT y su bonita estampa. También obviaremos la falta de detalle del interior, por el precio de la miniatura no podemos pedir más. Es un modelo de la primera tanda que marca cómo fue de buena la evolución de la colección argentina hasta alcanzar su buen nivel actual.















sábado, 21 de enero de 2023

SAVA SH 550 "R. Soldado Carbones" de IXO/Salvat

 

Pertenece a una colección de kiosko titulada "Camiones y Autobuses Españoles" de la ed. Salvat

La familia SH de camiones SAVA constituía un aparte dentro de la gama de ligeros al contar con su propia estética, si bien el resto de componentes mecánicos eran compartidos. Esta serie fue lanzada entre los años 1965 y 1969 y se vendieron en una cifra cercana a las dos mil unidades, siendo los modelos SH 400 y SH 550 los que se repartieron la mayor parte de las matriculaciones.

La especialidad del fabricante español SAVA (Sociedad Anónima de Vehículos Automóviles) antes de ser adquirida por ENASA fue la de la fabricación de vehículos ligeros de transporte, tractores y autobuses. Todos ellos solían compartir motores y estaban dirigidos a completar (en parte) las gamas donde los grandes fabricantes nacionales como ENASA o Barreiros no contaban tanto.

Dentro de la oferta de camiones ligeros de mediados de los años 60 destacó el modelo SH 550, con un propulsor diesel BMC de 3.8 litros y 77 CVs de potencia. La MMA autorizada del modelo era de 8.3 toneladas y podía alcanzar los 77 Km/h, compartiendo la misma disposición de suspensiones de ballestas y ballestines traseros con el resto de sus hermanos de gama. En cuanto a la cabina, era de diseño británico aunque en el SH 550 la calandra era mayor y de forma casi cuadrada, teniendo los otros modelos parrillas más alargadas en color negro o claro como sucedía con las originales inglesas.

Otros elementos del camión incluyeron la reductora Eaton en puente trasero, las tres plazas y la posibilidad de acoplar una gran variedad de carrocerías, como la de caja abierta que empleó el último carbonero de Segovia, Rafael Soldado, para su SAVA SH 440. Rafael, fallecido en 2020 a los 79 años, había comenzado con 14 a trabajar y llegó a tener su propio establecimiento en el centro de Segovia para la venta y reparto de carbón hasta que la modernidad le dejó casi sin demanda. Un homenaje  rendido por Salvat a un trabajador que superó la fecha de su jubilación y siguió atendiendo (sobre todo) a aquellas personas mayores que seguían demandando su producto hasta la fecha del cierre del negocio, acontecida sobre el año 2005.

















Al final todas estas máquinas representadas a escala tienen sus historias detrás, aunque la mayoría de ellas nunca las conoceremos. No fue así en el caso de este SH 550, al que debieron haber conocido por Segovia y alrededores hace mucho tiempo sin que me conste si sigue en buen estado actualmente (yo no logré obtener ninguna foto del modelo). Sea como fuere, la miniatura es interesante por ser inédita (que yo sepa) y también por su calidad aunque se puede afirmar que no es una de las mejores réplicas de la colección. Mi crítica principal va dirigida sobre todo por el torpe intento de "ensuciado" del camión por poco realista, al que acompañan también una pobre realización de los sacos de carbón, sin detalles. El resto cumple bien si obviamos los retrovisores, hay muy buena voluntad en la inserción de algunos detalles como la batería, la existencia de luces en forma de piezas independientes, un muy buen interior de cabina (lástima que perdí la foto!) o en la calidad del trabajo de pintura y tampografías.