El Volvo P1900 Sport Cabriolet fue un automóvil deportivo descapotable de dos plazas comercializado inicialmente como Volvo Sport. El modelo estuvo a la venta entre 1956 y 1957 y significó ser el primer deportivo de la casa sueca, pero tan solo se produjo en una cantidad de 68 unidades siendo las diecinueve primeras construidas por la Glasspar Company en California, EE.UU.
Assar Gabrielsson, el presidente y fundador de Volvo, concibió la idea de construir un deportivo tras ver el Chevrolet Corvette en Estados Unidos. Por ello contactó con el fabricante naval Glasspar de Santa Ana (California) para que diseñase el utillaje necesario para fabricar una carrocería de fibra de vidrio reforzado. Glasspar también debía encargarse del prototipo y el molde del vehículo, además de proporcionar la formación del personal sueco cuando la producción fuese trasladada a Europa.
Bajo el liderazgo de Erik Quistgaard se construyó un chasis de acero tubular soldado que debía contener al motor, un bloque mejorado de cuatro cilindros en línea de 1.4 litros empleado en el Volvo PV444. La mejoras de este propulsor de 70 CVs consistieron en añadir dobles carburadores SU, un árbol de levas diferente, válvulas de admisión mayores y una relación de compresión superior a la del PV444.
Otras características técnicas incluyeron frenos de tambor hidráulicos, la suspensión delantera independiente con brazos oscilantes, doble horquilla, muelles helicoidales y amortiguadores telescópicos mientras que en el eje trasero era de tipo rígido con muelles y amortiguadores. En el interior los asientos eran de vinilo o cuero, el salpicadero tenía el típico diseño escandinavo y contaba con una potente calefacción. Incorporaba también neumáticos Trelleborg sin cámara, por lo que no había rueda de repuesto; tampoco cinturones de seguridad pero sí un marco de parabrisas reforzado.
El modelo tuvo una demanda de compra muy baja debida en parte por la pobre calidad de construcción a tal punto que el sucesor de Gabrielsson, Gunnar Engellau, y tras conducir uno en un fin de semana, ordenó la cancelación inmediata de la producción. La causa de esta circunstancia fueron un alto coste de producción y el diseño del chasis del P1900, demasiado flexible para soportar la carrocería. Glasspar sugirió los cambios necesarios en el bastidor para solucionar el problema, pero fue ignorado.
La previsión de ventas era de 300 unidades, pero en 1956 tan solo se vendieron 44 destinadas sobre todo al mercado sueco. Las fabricadas en 1957 irían íntegramente para Los Ángeles (salvo una) siendo el último chasis en salir el número 67, aunque tras efectuarse una investigación se determinó que la unidad número 20 se había asignado a dos coches diferentes.
Como datos positivos se pueden mencionar la ligereza del modelo o una digna velocidad punta ya que alcanzaba los 155 Km/h (superior a la media siendo un motor 1.4 de su época), pero su aceleración de 0 a 100 de casi 21 segundos resultó decepcionante. Esto era debido al escalonamiento de su caja manual de velocidades, de tan solo tres relaciones. Debido a todo esto el coche se percibía como rápido en rectas pero con un comportamiento dinámico en curvas francamente malo.
Todo ello se trataría de paliar en su sucesor el P1800, mucho menos exclusivo pero bastante mejor construido. Del P1900 finalizaremos diciendo que alrededor del 75% permanece hoy día en buen estado (uno de ellos fue incluso propiedad del famoso Tarzán Johnny Weissmuller), que tuvo una accidentada historia de participaciones en el Rally de Montecarlo y que cuando sale alguna unidad a subasta suele alcanzar precios de seis cifras.
Hoy presento la miniatura de un modelo de Volvo muy desconocido para mí, un bonito cabriolet idéntico en su color al que tuvo el mismísimo Tarzán y que en esta ocasión fue replicado por la editorial Atlas para un coleccionable temático sobre modelos clásicos de Volvo. En general no es mal modelo aunque tenga algunos fallos de calidad, recordándonos un poco a los primeros Altaya que vimos. Esto lo menciono por el espesor de la pintura, las luces pintadas, el grosor de los limpiaparabrisas o los "pinchitos" de los faros, no obstante se aprecian cosas muy buenas como su estupendo interior o la realización de la parrilla delantera. El resto de los elementos son solamente correctos, pero añadidos al precio al que se consigue esta miniatura tenemos un panorama general satisfactorio.


