Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
1960 fue un año de innovaciones y novedades en la gama del FIAT 500 con la presentación de las versiones "Giardiniera", "Furgoncino" y la variante D. La Giardiniera, o "Jardinera", era algo más grande que el modelo estándar y venía a colmar el hueco dejado por el Topolino Belvedere; terminó siendo fabricado por Autobianchi y desapareció en 1977 tras sobrevivir dos años a la berlina.
A la hora de diseñar la versión familiar del popular 500, Dante Giacosa se encontró con el problema de la ubicación del motor en una superficie de carga ampliada. La solución fue rediseñar el propulsor bicilíndrico de 499 cm3 tumbándolo noventa grados a la derecha y ponerlo bajo el suelo de la zona de carga. Recordemos también que este bloque proporcionaba cerca de 18 CVs y llevaba adosado una caja de cambios manual de cuatro relaciones, siendo la propulsión a las ruedas traseras.
El rediseño consistió fundamentalmente en recortar los dos cilindros lateralmente y colocarlos en posición horizontal, modificar el conducto de aire y sustituir el ventilador centrífugo por uno radial. La entrada de aire pasó a tener dos conductos integrados en los pilares y el resultado fue tan satisfactorio que el motor también se empleó en el más refinado Autobianchi Bianchina Panorámica.
También la carrocería fue radicalmente modificada, aunque hasta el pilar B era la misma que la de la berlina. Detrás se hallaba ahora un portón completamente nuevo y cuadrado con bisagras laterales, la distancia entre ejes creció diez centímetros y las ventanillas traseras eran rectangulares y corredizas; el techo contaba con una capota de lona que se podía recoger para llevar cargas altas y el respaldo de la banqueta trasera era completamente abatible para aumentar la superficie de carga.
Otras características del modelo fueron su capacidad de transporte para cuatro personas y 40 kilos de equipaje (o un metro cúbico y 200 kilogramos con la banqueta plegada), puertas de apertura "suicida", sistemas de suspensión y frenado reforzados con los tambores de freno del modelo 600 y depósito de combustible ampliado. Posteriormente adoptó las mejoras de la versión "Nuova 500 D".
En cuanto al equipamiento, a lo largo de su vida comercial se fue enriqueciendo y mejorando pero la base siempre fue la de un modelo espartano. No obstante contaba con tapacubos cromados en llantas de acero de doce pulgadas, paragolpes cromados, suelos revestidos de goma, limpiaparabrisas con retorno automático, asientos de vinilo lavables, bolsas portaobjetos en las puertas, un cuadro de mandos minimalista, llave de contacto central, volante de dos radios y una práctica bolsa de herramientas.
La versión de Autobianchi, fabricada a partir de 1968, mejoró el sistema de refrigeración lateral y en el habitáculo el salpicadero adoptó tonos más oscuros y sobrios, siendo ahora el color del volante completamente negro y a juego con el tablero de mandos. También los interruptores pasaron a ser de plástico negro y se mejoraron las ventanillas corredizas. En el exterior, se colocaron los emblemas triangulares de Autobianchi. Por el contrario, el motor permaneció invariable.
Por lo que respecta a su valoración, aunque de siempre fue un modelo muy querido en Italia ello no fue óbice para que se criticase su falta de potencia (apenas lograba llegar a los 95 Km/h), el deficiente aislamiento acústico y térmico, una seguridad pasiva inexistente y la propensión al sobrecalentamiento. Como algo positivo se alabaron el inteligente uso del espacio interior, una maniobrabilidad imbatible, un consumo muy bajo, la versatilidad del modelo y la facilidad de su mantenimiento.
Hoy vuelvo a presentar una miniatura del Giardiniera, modelo que ya reflejé en su día con una réplica bastante barata de Mondo Motors y que fue una de las que iniciaron la colección del Garaje. En esta ocasión el salto de calidad y fidelidad es evidente; aunque el Mondo "mantiene el tipo" los años han pasado por él y la propuesta de Altaya lo evidencia con un mayor detallado interno y externo sobre todo. Igualmente tenemos una pintura de calidad, faros sin los molestos "pinchitos" y cromados de buena factura, aparte de contar con una lona mucho más fina que la del Mondo Motors. Finalizaré diciendo que este 500 entra "con calzador" en una colección de microcoches y suena a relleno, pero por lo que cuesta creo que merece la pena si es que no tenemos una de éstas "jardineras" italianas.

