El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Isuzu VehiCROSS de Premium X (c) 2020 Antonio Sivianes Gaviño

viernes, 17 de enero de 2020

Mazda 6 Atenza Sport de Fabricante desconocido






La primera generación del Mazda Atenza (Mazda 6 para la mayoría de mercados ajenos al japonés) fue puesta a la venta en 2002 para sustituir al Capella/626. Este vehículo pertenece al segmento D y se vendió con carrocerías tipo sedán y hatchback de cuatro puertas y familiar de cinco hasta el año 2008, año en que se presentó la segunda generación (GH). El modelo resultó ser un éxito de ventas y en tan solo cuatro años se produjeron mundialmente un millón de unidades.

El diseño de Sawai e Iwao dio cuerpo a lo que sería realmente la sexta generación del Capella, pero la firma de Hiroshima decidió dar un nuevo enfoque a su sedán medio aunque seguía partiendo de la conocida plataforma G (usada también como base para otra empleada por Ford). Sí fueron totalmente nuevos los motores MZR ("Mazda Responsive"), una familia de propulsores de cuatro cilindros en linea para gasolina y gasóil con cilindradas de entre 1,3 y 2,5 litros. Sin embargo, para Norteamérica también estuvo disponible el bloque Duratec V6 de Ford y posteriormente aparecería una versión MPS con turbocompresor y tracción total que rendía 275 CVs, algunos menos para el mercado europeo.

Otras características incluyeron la posibilidad de escoger entre cajas de cambio manuales y automáticas de 4, 5 y 6 velocidades.

El modelo obtuvo un gran éxito de crítica y llegó a quedar segundo en la elección de Coche del Año en Europa 2003. Mazda lo mantuvo fresco mediante un restyling en 2005 que afectó al aspecto de la calandra y al paragolpes trasero, aprovechando de paso para introducir mejoras tales como la llave única con mando a distancia o por tarjeta inteligente, luces y limpiaparabrisas automáticos, avisador acústico de cinturones de seguridad, aislamiento acústico incrementado en los motores, mejoras en la suspensión y aumento en la potencia reduciendo el consumo.











Llegado el momento de la presentación de la miniatura he de decir que me resultó imposible discernir entre los fabricantes habituales de diecast a 1:43 quien podría haberla construido, aunque por comparación con otros modelos parece ser de IXO para algún coleccionable de kiosko japonés. El primer Mazda 6 no tiene apenas réplicas en miniatura y hay que conformarse con lo poco que hay, lo que supuso quedarme con un modelo con un molde aceptable pero con una realización pésima en otros detalles, sobre todo de pintura (de vergüenza que a estas alturas no se puedan tocar las llantas, con el riesgo de quedarse las manos impregnadas). Tampoco ayuda un interior casi juguetero, esos cristales horrorosos o las penosas luces traseras, aunque reconozco que las originales eran muy complicadas de imitar. En fin, esperaré tiempos mejores a ver si puedo conseguir un modelo más conseguido.





















martes, 14 de enero de 2020

Wartburg 353 Kombi de la Ed. Atlas





Pertenece a una colección alemana sobre vehículos de la RDA, de la Editorial Atlas.

El Wartburg 353 fue un automóvil de clase media fabricado entre 1966 y 1989 producido en la planta VEB de Eisenach (Alemania) y equipado con un motor de dos tiempos. Aunque era un producto diseñado para la población de la República Democrática Alemana logró encontrar un hueco en algunos mercados de la Europa Occidental jugando la baza de su bajo precio de compra y su sencillez mecánica hasta que las ordenanzas antipolución lo relegaron.

El 353 seguía el camino marcado por sus antecesores al contar con un motor de dos tiempos inicialmente de un litro, movido a gasolina y de tracción delantera. No obstante el diseño de Hans Fleischer incorporó un chasis más moderno, ruedas de 13 pulgadas y un sistema de suspensión independiente con muelles helicoidales. La funcional carrocería del sedán 353 contemplaba declinaciones como un familiar de cinco puertas, pickup y las correspondientes versiónes militares para el Ejército Nacional del Pueblo.

La versión Kombi correspondía al convencional "wagon" familiar y fue introducida en 1968. Este modelo con suspensión reforzada se construía entre los talleres de carrocería de Halle y Dresden, quienes añadieron un portón trasero y unos guardabarros de plástico reforzado con fibra de vidrio. El modelo inicialmente llevaba el pilar C cerrado, pero en 1970 se le practicó unos huecos para alojar las salidas de ventilación forzada al interior. Al igual que sus hermanos contaba con el motor tricilíndrico carburado de dos tiempos y un litro refrigerado por agua; este bloque entregaba unos 30 CVs y necesitaba ser alimentado por gasolina mezclada con aceite. En cuanto a la caja de cambios poseía una de accionamiento manual con cuatro velocidades y marcha atrás totalmente sincronizadas.

El 353 fue evolucionado lo mejor que pudo y llegó a incorporar frenos de disco delanteros, un carburador Jikov (a partir de 1982) y la posibilidad de llevar encendido electrónico. También se lanzó una versión ""de lujo" con antinieblas, desempañador trasero y ornamentación especial. Pero el cambio mecánico más importante tuvo lugar a mediados de los ochenta con el traslado del radiador de la parte trasera del motor a su delantera cambiando de paso el aspecto del frontal. De todas formas el tipo de motor que llevaba instalado estaba ya muy obsoleto y provocó la desaparición del sedán en 1988, siguiendo en catálogo la versión familiar hasta un año después. El modelo reemplazante se llamó Wartburg 1.3 y supuso el canto del cisne de la marca Wartburg, víctima de la liberalización del mercado.











Creo que ya iba tocando poner algún vehículo de la fascinante RDA y por ello hoy tenemos un Wartburg predecesor del modelo que fugazmente pudimos ver por España a principios de los 90. Sin entrar a juzgar la estética del modelo creo que la miniatura captó fielmente su presencia y nos la devolvió mediante un buen molde pintado de forma más bien mediocre seguramente derivado del sello IST; sin embargo sin ser tan malo como los PCT comercializados para mercados menos exigentes tampoco alcanza la altura de las creaciones de IXO. Por ello podemos contemplar un buen interior con algunos elementos dignos (hay luces en forma de insertos plásticos), pero deben convivir con una mala calidad de cromados y algunos detalles feos de colocación (como se ve en la maneta posterior del portón). Creo que en esta ocasión la editorial Atlas juega con trampa y no merece la pena pagar los 20 euros que suelen costar estas miniaturas de la serie RDA, ya que entran prácticamente en la órbita de los muy cuidados IST; en mi caso encontré varios de la colección a precios muy rebajados y entonces sí que pueden ser interesantes.





















viernes, 10 de enero de 2020

Berliet Tekel Le Roux "Dumesnil" de IXO/Hachette




Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la ed. Hachette

Con la entrada en vigor en 1965 de las nuevas ordenanzas francesas acerca de la carga y descarga en ámbitos urbanos se hizo patente la necesidad de diseñar nuevos vehículos ligeros y medianos para el reparto. Berliet respondió con un su camión Tekel (nombrado así por su parecido a los famosos "perros salchicha"), un vehículo que formaba parte de la gama Stradair aunque de venta aún más restringida ya que no se llegaron a fabricar ni cincuenta ejemplares.

Con la llegada de las "zonas azules" en las grandes ciudades francesas se estipuló que los vehículos de carga no deberían ocupar más de 14 metros cuadrados con una anchura máxima de 2,35. Un estudio de mercado efectuado por Berliet dictaminó que se haría necesario un camión medio de 5 a 6 toneladas de carga útil con plataforma baja para efectuar velozmente las descargas manuales. La respuesta a todo ello se materializó en el "Tekel", un vehículo con el mismo chásis del Stradair con sus travesaños centrales en forma de X pero con una sorprendente configuración de plataforma en cuello de cisne y un par de diminutos ejes traseros.

Los inconvenientes de usar ese tipo de configuración pasaron por la exclusión del eje de transmisión clásico a las ruedas posteriores en favor de la tracción delantera. Eso provocaría que la dirección fuese más dura, pero Berliet solventó el problema haciéndola asistida hidráulicamente. Otras ayudas consistieron en la incorporación de una caja de cambios de cinco velocidades sincronizadas y un capó recortado en más de 30 cmts gracias al espacio sobrante que dejó el motor Perkins diesel de cuatro cilindros, 80 CVs de potencia y casi cuatro litros de cubicaje. 

Concebido para la descarga en ciudad donde el tiempo de manipulación es más largo que el de conducción, el Tekel podría trabajar tanto con palets como a base de descarga manual por lo que interesaba sobre todo a empresas embotelladoras, de mudanzas, mensajería o transporte de carburantes. La cabina estaba directamente derivada de la del Stradair y contenía unos cómodos asientos muy funcionales pensando en el confort del conductor y los dos ayudantes, pero el modelo continuó evolucionando desde su salida en 1966 hasta su temprana retirada del mercado un par de años después. En efecto, a pesar de que en 1967 se introdujo también el Tekel 10 con una mayor capacidad de carga y la posibilidad de usar dos tipos de chasis (normal o largo) y aunque Berliet lanzó una gran campaña publicitaria no se pudo evitar el fracaso de estos modelos debido a su alto precio (que actualmente rozaría los 60.000 euros) y a la desconfianza de los empresarios hacia la original mecánica empleada.











Un vehículo con nombre de perro no puede más que caerme bien, por lo que una buena entrada estaba más que asegurada en el caso de la miniatura de hoy. Sin embargo no lo necesitaría, ya que este camioncito cervecero presenta unas buenas cartas bajo la forma de una realización bastante correcta y la presencia de buenos detalles en la caja de carga botellera, con esos cajones de cerveza tan bien replicados. Aunque el diseño de la cabina es muy sencillo y no permite florituras nos podemos dar por satisfechos al igual que en lo concerniente al interior; de todas formas para mí lo llamativo son ese par de ejes con ruedas gemelas dignos de un carrito de supermercado y toda la parte trasera.





























martes, 7 de enero de 2020

Lancia Phedra de NOREV






El Lancia Phedra fue un automóvil tipo monovolumen de segmento D (grande) producido conjuntamente con otros modelos de su misma base en la fábrica de SEVEL en Valenciennes, Francia. Esta empresa era fruto de una alianza formada por FIAT y el grupo francés PSA con el fin de comercializar bajo varias marcas vehículos tipo minivan e industriales ligeros. El modelo de Lancia estaba diseñado como vehículo "premium" y como tal tan solo se produjeron unas 45.000 unidades entre 2002 y 2010.

La primera generación de los llamados "Eurovans" (así se denominaba a un proyecto conjunto de fabricación de vehículos comerciales por parte de las marcas Peugeot, Citroën, FIAT y Lancia) había sido un éxito pero todos los modelos resultantes carecían de personalidad y eran muy parecidos entre sí. Las buenas cifras de venta animaron a continuar por la senda de la cooperación y en SEVEL decidieron sacar al mercado una nueva generación de vehículos con mayor empaque y diversificación entre los modelos, en el caso del Lancia supuso una evolución desde el "Z" hasta llegar al nuevo Phedra, un vehículo que en esta ocasión no partía de ninguna plataforma para vehículo industrial.

El diseño del Lancia era mucho más moderno y elegante, contando además con nuevos motores de origen PSA para gasolina y gasóil. Estos bloques eran casi todos de cuatro cilindros en linea, aunque existió una variante con arquitectura V6 y los cubicajes estaban entre los dos y tres litros. Las potencias disponibles iban entre 109 y 204 CVs, suficientes para llevar hasta a ocho personas con comodidad aunque a un ritmo no demasiado elevado (la velocidad máxima del modelo 3.0 no excedía de hecho los 205 Km/h). 

Sin duda los puntos fuertes del modelo iban enfocados en el confort y la seguridad, por ello el Phedra disponía de asientos con disposición variable y una modularidad que se traducía en la existencia de hasta sesenta compartimentos. Para mejorar el acceso al interior se contaba con una par de puertas deslizables eléctricamente mediante un control remoto y no se descuidó tampoco la ergonomía del tablero de mandos desplazado al centro. También estaba disponible de serie casi para todos los niveles de acabado un sistema telemático llamado "Connect NAV+" con teléfono y navegador GPS; posteriormente se añadió el reproductor DVD y pantallas integradas en los reposacabezas. En cuanto a la seguridad estaban presentes de serie los sistemas ABS, ESP y ASR (antipatinamiento) complementados con seis airbags para los pasajeros.

Hacia 2008 se presentó el único restyling que tuvo el modelo, suponiendo la desaparición de algunos bloques de gasolina y la suma de un nuevo diesel biturbo con 170 CVS. Aparecieron acabados más lujosos y refinados que incluían tejido Alcantara y cuero bicolor, nuevos colores y llantas de 16 pulgadas, actualización de la electrónica y un frontal levemente rediseñado que agregaba cierta estilización y dinamismo. Esto repercutió de forma positiva en las ventas del Phedra, lográndose un éxito comercial al alcanzarse casi 50.000 ejemplares (más del doble de lo que había vendido su antecesor) hasta el fin de su carrera comercial en 2010.












Excelente miniatura de un modelo que siempre me pareció un tanto "indigno" para una marca como la casi desaparecida Lancia, siempre caracterizada por unir elegancia y deportividad. En este caso el modelito refleja claramente con solo tomarlo en la mano una gran calidad en todos los aspectos, desde la presentación en una lujosa caja de lata con interior de terciopelo hasta la excelente recreación del habitáculo, pleno de detalles. Francamente está a la altura de un Minichamps o aún por encima en algunos aspectos como los bajos, totalmente realizados en metal. Tampoco se queda atrás el molde, la pintura o los detalles externos, aunque al ser un modelo más o menos moderno no destacan apenas. Pero lo realmente sorprendente es que esta miniatura (al igual que muchas de la serie de NOREV de marcas italianas en envase de lujo) se puede hallar cercana a los diez euros cuando su calidad está sencillamente a años luz de cualquier modelo equivalente de kiosko; yo si tuviese que comenzar ahora a adentrarme en el mundo del diecast a 1:43 empezaría por tratar de reunir todas estas increíbles miniaturas.