Pertenece a una colección temática sobre clásicos japoneses de la editorial Hachette Japón.
El Honda S2000 fue un automóvil deportivo biplaza de tipo roadster con tracción trasera y motor central producido en Tochigi y Suzuka (Japón) entre 1999 y 2009. El modelo tuvo un par de series conocidas como AP1 y AP2 y fue presentado en el Salón de Detroit de 1999, siendo inmediatamente reconocido como "Convertible del Año" por periodistas de diez países en el Salón de Ginebra.
Su desarrollo fue obra del ingeniero jefe Uehara (responsable del NSX) tras haberse presentado en el Salón de Tokio de 1995 un predecesor denominado como SSM (por Sport Study Model). Este concepto era básicamente un S800 monocasco modernizado con cabina construida alrededor del conductor, estaba propulsado por un motor DOHC VTEC de cuatro cilindros y dos litros que producía 200 CVs, contaba con un cambio secuencial y en el salpicadero lucía una gran pantalla LCD.
El modelo comenzó a venderse en Alemania con especificaciones europeas a partir del año 2000, exclusivamente con un motor de dos litros y cuatro cilindros atmosférico que generaba 241 CVs. Este propulsor había ganado un premio internacional al mejor motor del mundo en su categoría durante cinco años consecutivos: formaba parte de la excelente ingeniería invertida en el desarrollo del coche y una motivación para conmemorar con el modelo el cincuenta aniversario de la firma japonesa.
Dado que toda la producción del S2000 se efectuó en una planta concebida para fabricar vehículos especiales como el NSX y el Insight se pudo invertir un tiempo considerable en el ensamblaje del motor. Esto se hacía a mano y se completaba con elementos pulidos y ajustados de forma artesanal, como los colectores de la admisión. Por otro lado, el propulsor se caracterizó por funcionar a muy alto régimen (más de 9.000 vueltas) gracias a sus pistones recubiertos de disulfuro de molibdeno.
Este motor fue tan avanzado que en California, y a pesar de sus altas prestaciones, fue encuadrado como de ultra bajas emisiones (ULEV), la mejor clasificación posible. También fue probado con diferentes octanajes de gasolina (92, 95 y 98) obteniendo siempre la misma potencia, algo totalmente excepcional que probaba la excelencia del diseño y el avanzado sistema de gestión del motor.
Pero su chasis tampoco se quedaba atrás con respecto al corazón que lo movía: inusualmente rígido para un roadster fue tan bueno que en carreras deportivas de resistencia logró varias victorias y a partir de 2005 incluso se creó para él un campeonato monomarca dentro del campeonato de resistencia VLN. Ese chasis contaba con una sub-estructura en forma de X, vigas y barras dobles, arcos antivuelco y sección de suelo en forma de túnel, utilizándose además un capó de aluminio.
Otras características del S2000 incluyeron su cambio manual de seis velocidades desarrollado de forma específica por Honda para este modelo, ya que debía adaptarse a un régimen de más de nueve mil revoluciones; también poseía una dirección VGS variable, acelerador electrónico, VSA (control de estabilidad) para el AP2, luces traseras LED y suspensiones independientes a base doble horquilla.
Para el mercado norteamericano se incluyó un motor de 2.2 litros a partir de 2004 que limitaba las revoluciones a ocho mil vueltas con un par motor mejorado, esto respondía la demanda del público estadounidense de facilitar la conducción del vehículo. Un año más tarde también se instalaría en los modelos japoneses a partir de 2005, aunque en 2006 se cambió la ECU de gestión del motor.
En junio de 2009 Honda finalizó la producción del S2000 tras haberse vendido unas 110.000 unidades por todo el mundo de las que 65.000 fueron para EEUU; todas dejaron un recuerdo imborrable a aquellos afortunados que tuvieron la suerte de conducirlo y poder dominarlo: su tren trasero con propensión a derrapes inesperados o su prestaciones (con una aceleración de 0 a 100 en unos seis segundos y una velocidad máxima de 240 Km/h) no lo hicieron un vehículo para cualquiera.
Hoy tengo el gusto de presentar otra miniatura de calidad de un coche muy especial que no merecía menos, un modelo japonés que me fascina y que, aunque hoy en día alcanza precios muy altos en el mercado de segunda mano, en su momento llegó a ser asequible. Me refiero al Honda S2000, una auténtica escuela de pilotaje de aspecto muy acertado y atractivo. Pero en nuestro mundo, el de las miniaturas, obtener uno a 1:43 era bastante complicado si lo queríamos con un mínimo de calidad aunque tenemos versiones de EBBRO (caras), Maxicar (mucho más asequibles) e incluso de Greenlight o coleccionables tipo Fast & Furious. Sin embargo, hace poco tuvimos la versión de la bendita serie de Hachette con un precio más que correcto que lo colocó en un buen puesto en toda la oferta de miniaturas. Esto la hizo indispensable y adecuada para mi colección también por su exquisito molde, su buen pintado, un interior a la altura y una trasera de notable para arriba. Me veo incapaz de poner notas negativas en esta gran réplica y solo puedo recomendarla y no dejarla escapar de ninguna forma, salvo que el modelo real no nos guste (algo que, sinceramente, me resultaría un poco extraño).


