En septiembre de 1967 fue presentada la segunda serie (o "Phase" en francés) del sedán mediano de cuatro puertas Renault 10. El nuevo modelo ofrecía una estética delantera rediseñada y pequeñas modificaciones en la trasera, el interior y algunos elementos mecánicos; de esta forma permaneció en el mercado hasta 1971 cuando fue sucedido por el Renault 12.
La diferencia más obvia entre las dos series del R10 fue el aspecto del frontal. Mientras que el primero mantenía los faros redondos del Renault 8, la segunda generación adoptó unas ópticas rectangulares más en sintonía con las tendencias de diseño de finales de la década de los sesenta. También se recolocaron los intermitentes bajo los faros principales, se añadieron topes de goma en los paragolpes y en el salpicadero se introdujeron inserciones de imitación madera y acolchados de seguridad.
El modelo ofrecía inicialmente el motor Sierra de 1.108 cm3 a gasolina con cuatro cilindros situado en la parte trasera, pero en el Salón de París de 1969 se introdujo como importante novedad la aparición del propulsor de 1.289 cm3 elevando la potencia a 52 CVs. Era el mismo bloque del nuevo Renault 12, aunque en este modelo rendía algunos caballos de más con el fin de que no le robase algunas ventas.
Debido a este incremento de potencia el par motor aumentó y por ello se debió rediseñar también la caja de cambios. Ésta era de tipo manual y con cuatro relaciones, pero si se quería la versión con cambio automático entonces obligatoriamente se asociaba con la motorización de 1.1 litros; la caja estaba fabricada por Jäger, iba operada mediante botones y su embrague era electromagnético. En cuanto a las suspensiones, siguieron sin cambios siempre con el sistema de doble horquilla.
Esta segunda serie no conoció apenas el éxito a pesar de las mejoras, ya que el mercado se estaba inclinando claramente hacia los modelos con tracción y motor delanteros como el Renault 12 o el Citroën GS. A España solo llegó como importado en contadas ocasiones, siendo únicamente fabricada la serie anterior en FASA Valladolid aunque con algunas diferencias (por ejemplo, los modelos de Francia tenían frenos de disco en ambos ejes y en España llevaban tambores detrás).
Hoy presento una excelente miniatura de lo que siempre consideramos como la versión lujosa del R8, me refiero al muy poco conocido R10 Major de faros rectangulares que, en mi opinión, afearon bastante su imagen. Sea como fuere en el caso de UH hicieron un trabajo impecable, para mí es una de sus mejores miniaturas a 1:43 y no tengo dudas de que en el futuro será cada vez más buscado. Si tengo que empezar por mencionar las virtudes de la réplica casi no sabría por donde empezar de tantas como tiene, pero comenzando por lo más evidente observamos un molde impecable con una aplicación de pintura excelente (por cierto, precioso ese color azul metalizado). Luego tenemos un interior muy detallado en el que visualizamos un salpicadero de "madera" y unas ruedas perfectas, terminando por los detalles externos de calidad incluyendo matrículas y anagramas; tan solo pondría como negativo el tema de los "pinchitos" en los faros, el aspecto de las luces traseras y los limpiaparabrisas.

