El Renault 20 fue una berlina producida entre 1975 y 1984 en un número aproximado de 600.000 ejemplares. Fabricada en Francia, Australia, Rumanía, Tailandia y Venezuela el R20 tenía una carrocería casi idéntica a la del Renault 30 pero se distinguía de él por sus mecánicas menos potentes, un frontal distinto y unos acabados inferiores. Es recordado también por su contrapartida rumana denominada como Dacia 2000, aunque del modelo tan solo se llegaron a ensamblar 256 unidades.
El diseño del R20 fue obra de Gaston Juchet, jefe del centro de estilo de Renault, quien también había diseñado al R30. Su carrocería era de dos volúmenes e incorporaba un gran portón trasero que daba acceso al maletero, se había presentado en el Salón de París de 1975 exactamente ocho meses después del 30 y se consideró como el sucesor del Renault 16, aunque con una carrocería algo mayor.
Otras diferencias técnicas entre el 20 y el 30 fueron el depósito de combustible (más pequeño en el 20), los faros (redondos en el 30 y rectangulares en el 20), el uso de frenos de tambor en el 20 así como las llantas de 13 pulgadas, unas dimensiones inferiores y paragolpes sin protectores de goma. Sin embargo ambos presentaban los mismos avances en seguridad al contar con zonas de deformación programables y protección contra los impactos laterales.
Bajo el capó podíamos encontrar motores a gasolina o diesel siempre en aluminio, de cuatro cilindros en línea y cubicajes de entre 1.6 y 2.1 litros casi todos aspirados aunque existía una versión Douvrin turbodiesel; las potencias iban entre los 90 y 116 CVs. Es necesario también señalar que el R20 fue el primer vehículo diesel de Renault al recibir un nuevo bloque de 2.068 cm3 en noviembre de 1979.
En cuanto al esquema de suspensiones, de cuatro ruedas independientes, contaba con amortiguadores telescópicos con triángulos superpuestos y resortes helicoidales enfocados al confort, pero resultaron ser demasiado blandas y afectaron bastante al comportamiento del coche en las arrancadas y frenadas bruscas debido al bamboleo. Esto se intentó corregir a partir de 1981 incluyendo un nuevo eje delantero con desplazamiento negativo, pero solo se solucionó en parte.
El modelo comenzó su carrera comercial con las versiones L, TL y GTL asociados al motor Cléon-Alu del R16 TX, un 1.6 con 96 CVs con árbol de levas lateral y distribución por cadena que se mostró como perezoso. Sin duda la versión GTL fue la más demandada gracias a su equipamiento de serie que contaba con dirección asistida, cierre eléctrico centralizado y elevalunas delanteros eléctricos. La variante básica L se dejó de vender en 1977 y se distinguía sobre todo por la falta del adhesivo negro del portón y las llantas, mucho más simples.
A lo largo de los años aparecieron nuevos motores, se cambiaron las manetas de las puertas y apareció la nueva versión TS con parabrisas laminado, asientos de nuevo diseño con reposacabezas integrados, ruedas de catorce pulgadas con cuatro orificios idénticas a las del R30, topes de goma en parachoques, tiras de protección laterales y tablero de mandos ligeramente modificado. En 1978 apareció una caja de cambios automática opcional para complementar las manuales de cuatro y cinco relaciones.
Los últimos modelos ya poseían vidrios tintados en color bronce y un salpicadero más moderno enfocado al conductor con líneas menos rectas, también se incluyó un limpiaparabrisas de pantógrafo en el lado del acompañante únicamente para el acabado TS. Igualmente apareció una versión TX 2.2 litros y 116 CVs con el eje delantero del R30 y marcos cromados en las ventanas, de esta forma la gama continuaría sus últimos días hasta la aparición de su sustituto el Renault 25 a finales de 1983.
No conocía a fondo la versión R20 y tendía a confundirla con su hermana mayor la R30, aunque después de informarme llegué a la conclusión de que era una forma de acceso al R30 para los menos pudientes, lo que no entiendo es por qué no evaluaron simplemente ofrecer el 30 con versiones más "peladas". Sea como sea hace poquito tiempo apareció esta versión en miniatura del 20 en varios colores, aparentemente de procedencia Odeon (ver comentario de la ficha del Peugeot 104) y equivalente en calidad a un IXO o incluso PCT de kiosco. En todo caso no es una miniatura destacable ni por mala ni por buena, aunque valoro cosas como los grupos ópticos, el buen molde y su pintado o algunos detalles externos como la antena, ruedas y paragolpes cromados. Sin embargo el interior es muy mediocre al igual que los retrovisores o el aspecto de las manetas y, además, en el proceso de montaje se dejaron dentro de los "cristales" (de mala calidad por otro lado) las huellas dactilares del operario que montó el cochecito, sin duda por la impregnación de los vapores del adhesivo. En todo caso es una miniatura de un modelo más bien raro y que no tiene un precio, todavía, abusivo.


