Pertenece a una colección temática sobre clásicos japoneses de la editorial Hachette Japón.
Presentado en marzo de 1972, el Sprinter Trueno era una versión más deportiva y potente de los Toyota Sprinter Coupé SL y SR. El modelo estuvo solamente disponible hasta 1974 con carrocería semi-fastback de dos puertas y su cifra de producción resulta desconocida ya que la cantidad no se separó del total de Sprinters fabricados (unas 312.000 unidades).
Dado que el Toyota Sprinter Coupé contaba con una versión estándar, los directivos de la marca japonesa estimaron que sería conveniente contar con una variante más dinámica a la que denominaron como Trueno. Este modelo contaba con un bloque de doble árbol en cabeza y cuatro cilindros en línea de 1.6 litros idéntico al que montaba su hermano de gama alta, el Celica 1600 Gt.
Dicho bloque, en su versión de mayor rendimiento, contaba también con una alta compresión, carburadores Mikuni-Solex doble Venturi con tiro lateral y una transmisión T50 manual acoplada de cinco velocidades también tomada del Celica. El propulsor generaba 115 CVs con una velocidad máxima declarada de 190 KM/h, pero también estuvo disponible una versión para combustible de menor octanaje que rendía cinco caballos menos.
En abril de 1973 apareció un restyling que contó con la inclusión de una mecánica menos potente aunque más económica. Esta variante (denominada como Junior) incorporaba un motor de un solo árbol en cabeza con doble carburador y se montó también en el modelo Corolla/Sprinter 1600 SR Coupé; generaba entre cien y ciento cinco caballos y no sobrepasaba los 175 Km/h.
Se dice que la inspiración para estos coupés deportivos provino de Geisuke Kubo (gerente de Toyota), quien admiraba el Alfa Romeo Giulia Junior y deseaba ofrecer algo similar.
Todos estos modelos tuvieron en su contra una mayor carga impositiva, ya que el tramo impositivo japonés era superior al correspondiente de 1.5 litros y ello penalizó bastante a los propietarios. No obstante, la filosofía de estos vehículos tuvo continuidad en el tiempo y posteriores generaciones siguieron portando la antorcha del Trueno durante muchos años más.
Nuevamente presento otro clásico nipón de bella estampa y atractivo diseño replicado por Almost Real para la estupenda colección de Hachette, en este caso el abuelo del AE86 tan querido por los otakus de la serie "Initial D". Centrándonos en la miniatura es necesario destacar la alta calidad del molde, los elementos insertados y un interior muy correcto. Igualmente agradan sus ruedas, la trasera y los faros, pero la cantidad de pintura aplicada parece algo espesa aunque en mano no se aprecie prácticamente nada. Para resumir, es un modelo con interés histórico, bien hecho y a precio asequible que no debería faltar en las vitrinas de los amantes de los coches deportivos en general.


