Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
Producido por la Société Industrielle de Livry (SIL), el Atlas Babycar fue presentado en el Salón de París de 1949 con el nombre de "Coccinelle" ("Mariquita"). El modelo estaba pensado fundamentalmente para ser conducido por el público femenino en una cantidad total de ejemplares desconocida, de las que solamente quedan dos unidades actualmente.
El Atlas no fue más que uno de la gran cantidad de microcoches producidos en Francia tras la Segunda Guerra Mundial, pero sin duda su encantador estilo lo hizo diferente y está considerado por algunos especialistas como el más elegante. La SIL ya tenía experiencia construyendo microcoches pues ya había comercializado el Kover (un diminuto roadster económico) y el "Le Piaf", similar al Biscooter y con el mismo chasis que el Kover.
La atractiva carrocería del Babycar sufrió varias alteraciones durante su vida comercial incluyendo la forma del parabrisas, la parrilla, la altura de los faros o la incorporación de portezuelas. Era destacable por la ingeniería de su chasis tubular, bastante complejo, y por su sistema de suspensiones independientes. Su motor era el conocido AMC de 170 cm3 y 8,5 CVs de potencia con un solo cilindro, aunque se consideró sustituirlo por un más potente propulsor de 250 cm3 con arranque eléctrico.
Otras características del modelo fueron su caja de cambios manual de cuatro relaciones conectada a otra caja secundaria independiente con marcha atrás y propulsión a la rueda trasera izquierda, los frenos de tambor mediante cables, la dirección de piñón y cremallera, el chasis de acero, el limpiaparabrisas y un bello cuadro de mandos montado sobre una placa cromada. También contaba con una banqueta corrida, pintura bicolor y juego de luces completo.
El modelo estuvo a la venta hasta 1952 pero no obtuvo apenas éxito comercial, por ello no hay apenas unidades actualmente y si sale alguna normalmente acaba en subastas con precios de salida muy elevados: Sotheby´s vendió uno en 2013 por más de sesenta mil dólares.
Presento hoy un nuevo componente de la serie de microcoches de Altaya, recientemente finalizada pero de la que aún me quedan bastantes por publicar. En cuanto a la miniatura, se puede decir que camina por la misma senda de calidad de los otros modelos aunque en esta ocasión resulta muy vistosa, la pintura es de calidad y hay una buena representación de detalles como en los cromados, las luces insertadas o las matrículas. Sin embargo, en este apartado sin duda lo que más me sorprendió fueron las ruedas, preciosas y hasta con sus tuercas reflejadas. En resumen, una bonita y vistosa pieza.

