Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
El primer microcoche sin pedales de Charles Mochet fue también su primera creación construida con carrocería metálica, aunque las puertas seguían siendo de madera. El modelo sustituía al Type H y fue lanzado en 1947, permaneciendo en producción solo dos años y con unas ventas de 650 unidades.
Tras los complicados días de la ocupación alemana en Francia, Georges Mochet triunfaba con sus vehículos Vélocar de cuatro ruedas a pedales en una Francia devastada por la guerra. Aunque algunos fabricantes adaptaron sus pequeños motores a estos vehículos, era evidente que se necesitaban propulsores diseñados e instalados en la misma factoría de la marca, establecida en Puteaux.
Así, Georges decidió embarcarse en su primer proyecto de microcoche a motor reinventando su Type H y adoptando el motor Zurcher de 125 cm3 con un solo cilindro, dos tiempos y 3,5 CVs de potencia. Estaba asociado a una caja de cambios manual separada de tres marchas con arranque por magneto y sistema eléctrico de seis voltios; la velocidad máxima alcanzable se estableció en unos 40 Km/h, la capota era opcional y el sistema de frenos mediante cables.
Punto aparte merecen su chasis y carrocería, a base de tubos y paneles planos metálicos (salvo en las puertas). La sencillez del diseño obedecía al principio de minimizar el trabajo necesario, por lo que se obviaron las curvas y se utilizaron pliegues y formas triangulares de distintos tamaños. La suspensión delantera era muy rudimentaria y en la trasera se emplearon ballestas; en el modelo se instaló un solo faro aunque posteriormente se solían poner dos situados en los guardabarros.
Este enfoque no satisfizo a muchos de los clientes potenciales y por ello, con el tiempo, se tuvieron que ir volviendo a utilizar formas más curvas que anticiparían al modelo CM. En cuanto al Type K, actualmente de él no quedan apenas unidades en buen estado y la que tenía restaurada el museo de Bruce Weiner se acabó subastando en EE.UU por unos 35.000 dólares.
Hoy presento al verdadero y único "Espantomóvil", digno de aparecer en alguna película de la familia Monster aunque en miniatura resulta ser toda una belleza. Esta delicada pieza consta de muchos elementos adosados a tal punto que casi no tiene molde y goza de detalles muy acertados, como la imitación de los radios de las ruedas (si os fijáis son rayitas pintadas en unos discos de plástico transparente), la imitación de la madera en las portezuelas y la realización de la capotita. También tenemos otros detalles complementarios como las matrículas y las ópticas (a uno de los faros les falta un transparente), haciendo del modelito uno de los más simpáticos y extravagantes de toda la serie.
