El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé de Kyosho (c) 2020 Antonio Sivianes Gaviño

viernes, 10 de enero de 2020

Berliet Tekel Le Roux "Dumesnil" de IXO/Hachette




Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la ed. Hachette

Con la entrada en vigor en 1965 de las nuevas ordenanzas francesas acerca de la carga y descarga en ámbitos urbanos se hizo patente la necesidad de diseñar nuevos vehículos ligeros y medianos para el reparto. Berliet respondió con un su camión Tekel (nombrado así por su parecido a los famosos "perros salchicha"), un vehículo que formaba parte de la gama Stradair aunque de venta aún más restringida ya que no se llegaron a fabricar ni cincuenta ejemplares.

Con la llegada de las "zonas azules" en las grandes ciudades francesas se estipuló que los vehículos de carga no deberían ocupar más de 14 metros cuadrados con una anchura máxima de 2,35. Un estudio de mercado efectuado por Berliet dictaminó que se haría necesario un camión medio de 5 a 6 toneladas de carga útil con plataforma baja para efectuar velozmente las descargas manuales. La respuesta a todo ello se materializó en el "Tekel", un vehículo con el mismo chásis del Stradair con sus travesaños centrales en forma de X pero con una sorprendente configuración de plataforma en cuello de cisne y un par de diminutos ejes traseros.

Los inconvenientes de usar ese tipo de configuración pasaron por la exclusión del eje de transmisión clásico a las ruedas posteriores en favor de la tracción delantera. Eso provocaría que la dirección fuese más dura, pero Berliet solventó el problema haciéndola asistida hidráulicamente. Otras ayudas consistieron en la incorporación de una caja de cambios de cinco velocidades sincronizadas y un capó recortado en más de 30 cmts gracias al espacio sobrante que dejó el motor Perkins diesel de cuatro cilindros, 80 CVs de potencia y casi cuatro litros de cubicaje. 

Concebido para la descarga en ciudad donde el tiempo de manipulación es más largo que el de conducción, el Tekel podría trabajar tanto con palets como a base de descarga manual por lo que interesaba sobre todo a empresas embotelladoras, de mudanzas, mensajería o transporte de carburantes. La cabina estaba directamente derivada de la del Stradair y contenía unos cómodos asientos muy funcionales pensando en el confort del conductor y los dos ayudantes, pero el modelo continuó evolucionando desde su salida en 1966 hasta su temprana retirada del mercado un par de años después. En efecto, a pesar de que en 1967 se introdujo también el Tekel 10 con una mayor capacidad de carga y la posibilidad de usar dos tipos de chasis (normal o largo) y aunque Berliet lanzó una gran campaña publicitaria no se pudo evitar el fracaso de estos modelos debido a su alto precio (que actualmente rozaría los 60.000 euros) y a la desconfianza de los empresarios hacia la original mecánica empleada.











Un vehículo con nombre de perro no puede más que caerme bien, por lo que una buena entrada estaba más que asegurada en el caso de la miniatura de hoy. Sin embargo no lo necesitaría, ya que este camioncito cervecero presenta unas buenas cartas bajo la forma de una realización bastante correcta y la presencia de buenos detalles en la caja de carga botellera, con esos cajones de cerveza tan bien replicados. Aunque el diseño de la cabina es muy sencillo y no permite florituras nos podemos dar por satisfechos al igual que en lo concerniente al interior; de todas formas para mí lo llamativo son ese par de ejes con ruedas gemelas dignos de un carrito de supermercado y toda la parte trasera.





























9 comentarios:

  1. Se ve más moderado que el Stradair, lo cual me simpatiza.
    También noto el tren trasero con ruedas más pequeñas, una solución que recién ahora se está aplicando en nuestras pampas.
    Modelísticamente hablando, me encanta el detalle de la carga.
    Y el interior, ya no es monocromático, sumado a la delicadeza del volante, de lo mejorcito que venimos viendo en camiones.

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    1. A mí me dejaron loco esas ruedecitas, nunca vi nada semejante! Eso es un inconveniente, pues esas ruedas con medidas tan raras seguramente debían salir muy caras.

      El modelo en sí me dejó un poco frío, y casi lo dejo en el kiosko, pero solo por lo de las ruedas ya me atrapó. Sin embargo, lo de las botellas no me causó mucha sorpresa, ese detalle se cuidó mucho en el coleccionable sobre vehículos de servicio y reparto de España. Parece que no, pero es algo que alegra mucho el conjunto (unas buenas botellitas con sus chapitas y todo!).

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  2. Tenés razón que las ruedas traseras parecen de carrito de supermercado, es rarísimo, la trompa parece de un vehículo de la URSS. No se si me apena tanto que no haya tenido éxito porque me parece muy feo, jeje. Linda maqueta.

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    1. No era su fuerte la belleza, pero en este tipo de vehículos se busca sobre todo funcionalidad y practicidad. También el precio, pero en este caso no se cuidó mucho ese aspecto y el resultado fue el que comenté...

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    2. Claro, es que una herramienta de trabajo tan cara, pierde utilidad. Saludos!

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  3. "Bonito" camión... ...¡me lo quedo!. En serio, me encantan estas atrocidades con ruedas.
    Lo único que no me gusta es la irrealidad de la carga. Para mi gusto, le sobran cajas. Pero me encantan los vehículos cuadrados.
    Seguro que los franceses están tan emocionados con esta colección como nosotros con la de Pegaso.
    Saludos.

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    1. Las cosas de esta gente de más allá de los Pirineos...

      La verdad es que se le ve con unos cuantos kilitos encima, pero según la capacidad de carga (de 5 a 6 toneladas de carga útil) me lo creo. Fíjate, aprovecharon hasta los bajos para meter alguna cajita de birra...

      La nuestra, en mi opinión, es más variada y con calidad superior en muchos modelos. Pero la de Berliet gana por relación calidad precio! Lástima que no le queda ya mucho, y están repitiendo muchas cabinas (aunque a la de nosotros cuarto y mitad).

      Saludos!

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  4. Con esa trompita ya entra en mi listado de bellezas. Y más si es cervecero... aunque se aprecian los cajones pero no alcanzo a distinguir las botellas. Están en ellos?
    Abrazo!

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    1. Siii Juan, hay botellas y tienen hasta las chapitas!! No se privaron de nada!
      Otra curiosidad francesa incomprendida este camioncito...

      Abrazos!

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