Pertenece a la colección de kiosko "Microcoches de Antaño" de la editorial Altaya España.
El Berkeley T60/4 era una variante del modelo T60, un microcoche triciclo producido en Inglaterra entre septiembre de 1959 y diciembre de 1960 en una cantidad de mil ochocientas unidades. El T60/4 variaba solamente por la presencia de un espacio extra tras los asientos que permitía transportar niños; esta variante es muy escasa y solamente se produjeron de ella unos cincuenta ejemplares.
Berkeley Cars Ltd. fue un fabricante británico con sede en Biggleswade especializado en la construcción de microcoches deportivos económicos basados en motores de motocicleta, logrando vender en total algo más de cuatro mil unidades antes de su quiebra en 1960. Estos vehículos eran todos de tracción delantera y montaban propulsores de dos y cuatro tiempos con dos o tres cilindros, variando los cubicajes entre los 322 y 692 centímetros cúbicos.
La empresa fue fundada por el fabricante de caravanas Charles Panter y contaba con la colaboración del diseñador Lawrence Bond. Panter tenía mucha experiencia en el uso del plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV) y deseaba comercializar un producto que complementase la venta de sus caravanas, pero con la mira puesta también en lograr "un coche lo suficientemente bueno como para ganar carreras en el Mundial de 750 cc siendo a la vez seguro, económico, fácil de reparar y atractivo".
Una de sus creaciones, el T60 (único triciclo que produjeron) quizás llegó algo tarde al mercado británico de los microcoches pero logró alcanzar el éxito instantáneo gracias al hecho de que se podía conducir con el permiso de moto y además gozaba de unos impuestos asociados muy bajos; estaba propulsado por un motor Excelsior Talisman de 328 cm3 con caja manual VR de cuatro relaciones y marcha atrás y se podía ordenar con techo rígido o de lona.
También contaba con carrocería de acero reforzada con aluminio, banqueta corrida, freno de mano con tirador estilo mango de paraguas, bloque enfriado por aire, asientos deportivos y suspensión por brazo de arrastre. Este esquema debió ser revisado posteriormente ya que se quería evitar la rotura del puente sobre el diferencial y el eventual desprendimiento del soporte superior del amortiguador trasero.
En cuanto a la versión T60/4, apareció en octubre de 1960 y conservaba la misma mecánica y estética del modelo estándar. Y aunque sus medidas no variaron se las ingeniaron para obtener un espacio adicional tras los asientos en el que situaron una banqueta atornillada capaz de llevar a dos niños, aunque su forma era un tanto irregular debido al rediseño del paso de rueda trasero.
En su test de conducción en carretera la revista "The Motor Cycle" describió al vehículo como "un fascinante deportivo de tracción delantera que combina economía con agilidad y un excelente comportamiento en curvas", sin embargo la empresa se declaró en quiebra en 1960 y la repercusión de estos modelos quizás terminó demasiado pronto. No obstante una empresa restauradora llegó a construir varios T60 completos en 1993 aunque con motores de Mini o Citroën 2CV, en cuanto a los originales quedan apenas unos cientos de ellos y algunos han alcanzado altos precios en las subastas.
Sin duda si tuviese que tener un microcoche para uso personal el Berkeley T60 sería mi candidato preferido, pues por estética creo que no tiene casi rival (exceptuando alguno como el Nardi 750) y además resultaba ser una maquinita con carácter. Por ello me alegro mucho que Altaya nos haya dado a conocer este cochecito mediante una réplica bastante bien lograda, con un interior digno y un molde bastante bueno al que acompaña una pintura excelente. Solamente defrauda un poco la presencia de algunas luces pintadas, pero a cambio tenemos también muy buenos detalles como la lona remachada, unos tapacubos muy aparentes o un convincente frontal.
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