El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
ZIS 154 de IXO/Hachette (c) 2026 Antonio Sivianes Gaviño

viernes, 16 de octubre de 2015

Scania LBT 141 "Tradisa" de IXO/Altaya



Pertenece a la colección española de kiosko "Camiones Articulados" de la Ed. Altaya.


Scania es un histórico constructor sueco de camiones y autobuses así como de motores marinos e industriales. Siendo descendiente directo de la Vagnfabriks-Aktiebolaget i Södertälje (Vabis) fundada en 1891, estuvo unida a la desaparecida marca de automóviles SAAB desde 1969 y desde 2014 está integrada totalmente en la alemana Volkswagen. Su emblema es un grifo (animal mitológico) que figura asímismo en el escudo de la provincia sueca de Scania, en el sur de Suecia. La empresa actúa globalmente y tiene fábricas en Francia, Finlandia, Rusia, Brasil o Argentina y es famosa por sus vehículos, duros y fiables en cualquier circunstancia.


La serie 141 de Scania está considerada quizás como la punta de lanza de la introducción de los camiones suecos en España, hecho que ocurrió a finales de los años 70 y principios de los 80. En esos años de reinado de Pegaso y Barreiros en la Península ver un camión foráneo con matrícula española era algo muy poco habitual ya que un camión es básicamente una herramienta de trabajo y una gran inversión, por lo que los autonómos y empresas de transporte no están mucho por la labor de hacer experimentos a la hora de adquirir un vehículo que no debe dar ninguna clase de problemas. Y además, por el precio de un Scania como el que hoy traemos se podían comprar casi dos Pegasos... Pero aquellos profesionales del volante tenían claro que la marca sueca era sinónimo de calidad y aún hoy en día muchos de ellos son defensores y fanáticos de la marca hasta el final, sin duda el lema de la marca no parece tan exagerado: "King of the Road".

Pero volviendo al 141 y hablando un poco de su historia hay que empezar diciendo que la serie aparece en 1971 como sustituto del modelo LS110, del que heredaba su arquitectura de motor diesel V8 con 14,2 litros y turbo. Este modelo ya podía ser adquirido con cabina adelantada y abatible, pero para los nostálgicos se mantuvo la clásica configuración con morro (actualmente muy en desuso en Europa). Mantuvo por un año el título de camión más potente de Europa, título que le arrebató la marca española Pegaso con sus modelos turboalimentados de 352 CVs, aunque claro está que no era tan fiable como el modelo sueco y no tardó en recuperar su primacía hasta el final de la serie, hecho ocurrido a principios de los años 80.

Algunas compañías españolas como Tradisa (de Barcelona), especializada en el transporte de productos petrolíferos o automóviles se fijó en esta serie a la hora de efectuar transporte internacional y por ello no resultaba nada raro ver estos camiones con sus remolques verdes de gran volumen recorrer las carreteras nacionales y europeas. Con sus motores compactos V8 y su característico ronroneo, esos famosos V8 (que ya han sobrepasado las cuatro décadas desde su nacimiento) cumplían de sobra con los requisitos de las nuevas necesidades del transporte europeo (que ya autorizaban las 40 toneladas de masa máxima), necesitándose camiones potentes que no entorpeciesen el denso tráfico en el Viejo Continente.


























Un nuevo "devorador de espacio" para el Garaje y sus masificadas vitrinas! Este precioso conjunto "Tradisa" compuesto por la tractora y un remolque semitautliner de lona adaptado al gran volúmen (y poco peso) se nos muestra como uno de los mejores modelos que hasta ahora tengo de la colección de articulados de Altaya. En esta ocasión el remolque está casi a la altura del Scania y solo falla un poco en los bajos (lo mismo puedo decir del tractocamión), pintados en un gris bastante irreal. Pero todo el resto del trabajo de pintura es muy bueno, la lona es creíble y los detalles de la cabina son excelentes, incluyendo la reproducción de las mangueras de aire comprimido y conexión eléctrica. El interior de la cabina es solo correcto y el remolque no gira mucho cuando lo acoplamos (tirón de orejas para Altaya en esta ocasión, aunque no se trata de un juguete para hacerlo maniobrar) pero por su precio no hay nada mejor y la alternativa de Minichamps es casi imposible de encontrar y además con un precio estratosférico.

P.D. Esa cabina, de qué me suena??
























martes, 13 de octubre de 2015

FIAT Stilo 3p de NOREV




Uno de los compactos más interesantes creado por FIAT para la primera década del siglo XXI llevó el nombre de Stilo y tuvo su vigencia entre los años 2001 y 2010, siendo construido en Italia para Europa y Brasil para Sudamérica. Presentado en el Salón de Ginebra de 2001, el Stilo tenía la misión de hacer olvidar a los Bravo/Brava y Marea con sus versiones de 3 y 5 puertas y un familiar ("Station Wagon"). La versión de cinco puertas además tenía cierto aire a monovolúmen, quizás con la esperanza de poder robar algunas ventas en ese segmento aunque ya FIAT tenía propuestas más específicas para él.


Lo más destacable de la gama Stilo fueron su amplia selección de motores tanto de gasolina como diesel, con cuatro y cinco cilindros y potencias de entre 80 y 170 CVs (versión gasolina 2.4 con 20 válvulas). De todas formas estos modelos ofrecieron otras virtudes: su riqueza de equipamiento tecnológico (ESP, dirección sobreasistida "City", airbags de cortina, faros de Xenon, climatizador bizona, techo abrible laminar, GPS, sensor de párking...) y su aspecto moderno y avanzado externamente (sobre todo la versión de tres puertas). Estuvieron disponibles con cambio manual de seis velocidades y el automático secuencial "Selespeed", como los que llevaban algunos Alfa Romeo y que tantos problemas dieron.

El caso es que el Stilo peleaba en un nicho de mercado tremendamente concurrido e importante en Europa, con rivales de la talla de los Volkswagen Golf, Peugeot 307, Seat León, Ford Focus o Renault Mégane a los que quiso combatir con el argumento de un precio menor, su versatilidad interna o sus excelentes motores diesel JTD. Sin embargo, en varios países europeos FIAT tenía que lidiar con su sambenito de marca problemática y de no demasiada calidad. A pesar del lanzamiento de versiones especiales (como la Schumacher o la Abarth), el Stilo no destacó mucho en ventas y logró colocar solamente unas 623.000 unidades en Europa en los 7 años que duró su comercialización. Tampoco su sustituto el Bravo (mucho más limitado por la sola presencia de una carrocería) hizo mucho para enderezar la situación y así tenemos que el grupo italiano hoy en día vive casi exclusívamente del nuevo 500 y sus abundantes derivados.





















Pues bien, llegó la hora de tener un Stilo entre mis vitrinas y la verdad es que el modelito me ha gustado bastante para ser de gama media/baja. NOREV es especialista cuando quiere en sacar miniaturas de bajo coste pero bien recreadas y alejadas de cualquier aspecto jugueteril (en esto me recuerda a Cararama), gozando de buenos moldes y pocos fallos generales (lo peor lo encontraremos en el interior, que no es malo en sí pero es interminablemente negro). Buenos detalles externos y ruedas solo correctas, brillando con luz propia (y nunca mejor dicho) el apartado de las luces. Una miniatura muy recomendable y asequible que podemos llevarnos a casa por un precio inferior a los diez euros y que ha aparecido en varias colecciones italianas de kiosko.














sábado, 10 de octubre de 2015

Vauxhall Viva HB LS de Vanguards




El Viva fue un pequeño automóvil familiar lanzado en septiembre de 1963 por la compañía inglesa Vauxhall (el nombre se usa aún hoy en día para comercializar los productos de Opel en las Islas) con el fin de plantar cara a vehículos como los Ford Anglia y Morris Minor. Es la versión equivalente al Kadett A alemán y conoció tres generaciones (HA, HB, y HC) hasta 1979. Fueron en total producidos millón y medio de unidades entre diversas fábricas emplazadas por medio mundo, como Asutralia, Canadá o Portugal y estuvo disponible con muchos tipos de carrocería (sedán de dos y cuatro puertas, pequeña furgoneta o familiar de tres).


El objeto de nuestro comentario de hoy es el tipo HB (Envoy Epic en Canadá), estando disponible en catálogo entre 1966 y 1970. Más grande que su antecesor, este automóvil seguía la corriente de diseño norteamericana "botella de Coca Cola" y tal cual fue diseñado allí, siguiendo la estela de los Chevrolet Caprice o Impala. Básicamente llevaba el mismo motor de cuatro cilindros en línea que el HA pero con su cubicaje aumentado hasta los 1.159 cm3 inicialmente, viniendo luego motores con doble carburador de 1,6 y 1.9 litros. La novedad principal fue la aparición de la carrocería de cuatro puertas diseñada por Holden en Australia y un nuevo esquema de suspensiones, abandonando la clásica McPherson con ballestas que seguían llevando sus rivales.

Y poco más de bueno se podía decir de un modelo muy decepcionante en casi todos los aspectos. Empezando por la baja calidad de su sistema de frenos, una carrocería muy frágil que se veía atacada prontamente por el óxido y la sal que se esparcían en las carreteras inglesas, continuando con una caja de cambios automática que penalizaba mucho las prestaciones del HB y terminando por una pobre calidad general de construcción.

 Medio millón de estos coches fueron producidos, de los que han sobrevivido pocos pero algunos de ellos son piezas rarísimas y muy buscadas, como la versión Brabham SL/90 desarrollada con la ayuda del campeón inglés Jack Brabham. Esta serie especial llevaba unas bandas negras laterales y un motor modificado con un árbol de levas diferente, suspensión reforzada con barras estabilizadoras, escape diferenciado con un colector diseñado ex-profeso y algunos detalles de estilo en el interior. Si no es posible actualmente hacerse con uno hoy en día siempre queda el consuelo de hacerse con la alternativa, la versión GT que aunque no era tan espléndida sí contaba con algunas mejoras, como la posibilidad de comprarlo con el motor 1.9, los frenos de disco delanteros y el tanque de gasolina con mayor capacidad.































Y revisando la fina miniatura de Vanguards apreciaremos su molde, una pintura exquisita y bien aplicada y buenos detalles externos (paragolpes, luces, tampografía o matrículas). En esta ocasión el interior parece un poco mejorado con respecto a lo que suele "perpetrar" Vanguards, abandonando un poco su clásico tono monocolor. Suele suceder en esto del diecast que exista algún aspecto malo, o mejor dicho menos cuidado, y en esta ocasión el "galardón" se lo lleva el par de retrovisores (que uno mismo ha de situar!).











                                                               Un Vauxhall Viva GT



martes, 6 de octubre de 2015

Opel Agila B de SCHUCO (Edición Dealer)





El Agila es un pequeño monovolúmen de espíritu urbano comercializado por Opel entre los años 2000 y 2014, teniendo dos generaciones denominadas como A y B. Es un cuatro plazas con tracción y motor delanteros, con una carrocería de cinco puertas muy alta y compacta y fue diseñado y fabricado en colaboración con la japonesa Suzuki, una colaboración que no continuará cuando el fabricante alemán saque próximamente su sustituto (el Opel Karl).


La segunda serie del modelo apareció en 2007 en el Salón de Frankfurt paralelamente a su homólogo japonés, el Splash. El Agila B era bastante mayor que su antecesor para acercarlo a su rivales (como el Nissan Micra o el Renault Modus) y se notó que se había dejado mucho de lado el estilo japonés para darle un sello más europeo y un diseño más trabajado. La fabricación corrió a cargo de la factoría húngara de Suzuki en Esztergom y mecánicamente le fueron implementados motores de gasolina de Suzuki con tres y cuatro cilindros (potencias de 65, 86 y 94 CVs) y turbodiesel de orígen FIAT y cuatro cilindros con 75 CVs.

Normalmente llevaban cajas de cambio manuales de cinco velocidades, aunque se podía solicitar para el modelo 1.2 de gasolina una automática. El equipamiento de serie era suficiente y pocas opciones estaban disponibles, únicamente el ESP (control de estabilidad) y una radio CD con MP3. No obstante aparecieron ediciones especiales que traían aparejados elementos útiles para el día a día, como la columna de dirección regulable, climatización, espejos calefactables, asientos calefactables o llantas de aluminio.

A pesar de los esfuerzos de Opel por enfocarlo como un producto juvenil y de calidad lo cierto es que el Agila no obtuvo mucho éxito y no fue muy común verlo rodar por nuestras calles y carreteras. Ni siquiera tras el ligero restyling que se le hizo en 2011 (incluyendo aumento de potencia en el 1.2 de gasolina y el sistema "start & stop" de ahorro de combustible) ya que existían factores en su contra: un precio que no lo ayudaba mucho y una feroz competencia en su segmento. El Agila se defendía por su divertida conducción merced a su contenido peso y sus voluntariosos motores, pero esto no se reveló suficiente argumento para inclinar la balanza a su favor.





























Tomando en la mano esta pequeña pieza de precisión alemana traída a nosotros por SCHUCO reflexiono sobre lo bien que se pueden hacer las cosas cuando hay medios y saber hacer. Este cochecito entra en la categoría de las nuevas miniaturas que han aparecido de unos años para acá que se benefician de la técnica moderna, con escaneados láser del original y el preciso trabajo de las máquinas sobre el molde metálico que componen, a parte de las pequeñas piezas de plástico, un "dealer" como este Agila. Realmente solo veo dos razones para no tenerlo: o no nos gustan los coches modernos o en particular este Opel nos disgusta. Yo prefiero obviar esas dos razones y quedarme con la perfección de su interior y exterior, una miniatura aún "más miniatura" de lo corriente a la que no le hace falta ni siquiera el argumento de un precio ridículo para convencernos de que nos la llevemos.




















sábado, 3 de octubre de 2015

Panhard Dyna Junior de IXO/Altaya



Pertenece a la colección francesa de kiosko "Automóviles de Antaño", ed. Altaya.


Producido a partir de 1952, el Dyna Junior era un pequeño "roadster" creado por la sugerencia de un pequeño importador americano llamado J.B. Ferguson. Este empresario deseaba ofrecer en su país un pequeño descapotable pero parece que finalmente se retiró del proyecto y dejó al fabricante Panhard solo con la idea. En la casa francesa y animados por el chapista "Di Rosa" decidieron seguir adelante y acabaron creando un vehículo muy divertido y ligero (unos 700 Kgs, de peso) que fue el sueño de muchos jovenes franceses de la posguerra. No obstante, el primer prototipo no gustó demasiado a Jean Panhard por juzgarlo muy pequeño y en "Di Rosa" trabajaron febrilmente para lograr un nuevo diseño que complaciese al patrón de Panhard.

El Dyna Junior tenía como base al modelo Dyna X, pero en esta ocasión su carrocería "roadster" era de acero (contrariamente a la berlina, que era de aluminio) siendo fabricada por "Di Rosa" hasta que la empresa quebró, pasando la tarea a la propia Panhard de Orléans. Su maletero era solamente accesible abatiendo los asientos y la capacidad del vehículo era de dos personas únicamente, pero en 1953 se ensanchó la carrocería para permitir ubicar a tres pasajeros y apareció la versión cabriolet con ventanillas laterales descendentes.

En cuanto a la mecánica, se utilizaron motores bicilíndricos "boxer" de 745 y 851 cm3 movidos a gasolina, con tracción delantera y caja de cambios de cuatro velocidades. Tuvo un restyling frontal en 1954 que supuso la colocación de una pieza frontal de aluminio encajada en una abertura oval (sustituyendo a la calandria que llevaba, que era la misma que la del Dyna X) y se cambió también el salpicadero, ahora con un par de relojes. Y ya finalizando su ciclo comercial (1956) recibió un compresor para el motor que le permitían obtener 60 CVs y una velocidad punta de 145 Km/h.

Fue un vehículo que influyó en el clásico japonés de 1991 Nissan Figaro, tomando sobre todo su línea de burbuja y los tonos pastel de su pintura. Obtuvo un relativo éxito al ensamblarse unos 4.700 ejemplares, muy buscados hoy en día por los coleccionistas.



























Qué simpático cochecito nos visita hoy en el Garaje! La miniatura de Altaya se hace querer mucho pero no se libra de cierto aspecto "jugueteril" por su simpleza en el detallado externo y su brillante color rojo. En el interior tampoco se aprecian demasiadas cosas para contemplar, pero externamente tenemos unas bonitas ruedas y un frontal muy correcto. Es una miniatura que no está demasiado vista y que se encuentra a muy buen precio, siendo posteriormente reeditada en otras colecciones pero ya en color amarillo.