El Garaje Algabeño

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Mercedes Benz O317K "Jägermeister" de Minichamps (c) 2017 Antonio Sivianes Gaviño

martes, 21 de abril de 2015

Tatra 603-1 de IXO/DeAgostini



Presumiblemente pertenece a una colección de kiosko editada en varios países del Este europeo llamada "Balkan Cars".

El Tatra 603 fue un gran vehículo de lujo producido en Checoslovaquia entre 1956 y 1975 como la continuación del sedán modelo 77. Solamente podían tener acceso a este automóvil las élites del gobierno comunista checoslovaco y aquellos que pudieron hacerse con uno de los dedicados a la exportación (un tercio de la producción, principalmente a países de la órbita socialista mundial). Los casi 21.000 ejemplares producidos eran construidos a mano y se dice que Fidel Castro guarda aún el suyo, un modelo especial que incluía aire acondicionado.

Tatra tenía gran tradición en la construcción de vehículos para personalidades desde su fundación, así Carlos I del Imperio Austrohúngaro tuvo un NW Type T y el presidente checo Masaryk se desplazaba en un Tatra 80 de 12 cilindros. Aunque la marca se volcó en la producción de camiones tras la Segunda Guerra Mundial, un grupo de entusiastas diseñadores de la marca trabajaba en secreto desde 1952 en el desarrollo de un nuevo modelo de automóvil de lujo denominado Valuta. A Tatra se le presentó la oportunidad de fabricar vehículos para personalidades del gobierno soviético debido a la pobre calidad de terminación de los sedanes rusos, por lo que el proyecto liderado por Julius Mackerle tuvo via libre y se concretó en la forma de una enorme berlina motorizada mediante un bloque de ocho cilindros y dos litros y medio de cubicaje, enfriado por aire y colocado dentro de una carrocería con formas muy aerodinámicas (fruto del estudio en túneles de viento, algo muy novedoso a mediados de los años 50).

El modelo 603 tuvo una vigencia de 20 años pero conoció tres variantes a lo largo del tiempo conocidas como modelo 1, modelo 2-603 (1962) y 2-603 II (o simplemente 3, finalizado en 1974 y sustituido por el modelo T613). Entre estas series los cambios externos se limitaron sobre todo a la parrilla, pero técnicamente fueron incluyendo avances tales como los frenos de disco, cinco asientos, cinturones de seguridad e incluso encendido electrónico.

La primera serie se distingue fácilmente por sus tres faros alojados bajo una cubierta acristalada, pudiendo el central girar solidariamente al mover el volante. Este enorme vehículo poseía un gran maletero y un contenedor preparado para guardar la rueda de repuesto con un acceso propio para no tener que desalojar el equipaje. En el interior podían viajar seis personas en dos filas, teniendo la palanca de cambios adosada a la columna de dirección para no molestar al pasajero central y existiendo la posibilidad de crear una cama para cuatro ocupantes. Éstos estaban muy bien aislados de los olores o el ruido del motor mediante un par de tabiques y además contaban con calefacción independiente. La caja de cambios era sincronizada, manual y de cuatro velocidades y el sistema de suspensión a base de muelles y amortiguadores telescópicos.

Sorprendentemente, el 603 conoció una buena carrera deportiva habiendo participado en 79 carreras en su país de origen y en el extranjero. Los modelos que corrían no fueron apenas preparados y lograron ser un buen escaparate (junto con los Skoda) de la avanzada técnica automovilística checoslovaca. Lástima que por decisiones políticas no pudieron competir en el Rally de Montecarlo de 1960, ya que las autoridades decidieron apoyar solamente la participación de Skoda pues esta marca sí estaba presente en los mercados occidentales y se quería publicitarla.



Presento hoy una miniatura extraña y fascinante de un vehículo realmente original, que debió parecer a aquellos que lo vieron en fotos como algo de otro planeta. El molde es un viejo conocido de los que coleccionamos desde hace ya años pero se ha vuelto a presentar en una colección europea destinada a los países del Este. Por lo que ya de entrada observamos fallos de calidad y pobreza de detallado, aunque muy justificados por el bajo precio de la réplica. Sin embargo el trabajo de pintura no me parece malo, las ruedas me gustaron y los cromados parece que van a aguantar mucho tiempo aunque ni la tristeza del interior ni las luces pintadas empañan sobremanera las buenas sensaciones que da un modelito "que hay que tener sí o sí".


























16 comentarios:

  1. Buenos días.
    Gran coche el que presentas, con líneas que evocan el revolucionario Tatra 77 de los años treinta. Un coche diferente que muestra la pasión que siempre han tenido los checos por el automóvil. También me recuerda, de forma más lejana, al innovador Tucker de los Estados Unidos.
    No sabía que el faro central girara con el volante. Aquí se adelantaron al Citroën Tiburón. Originalidad no falta, desde luego.
    Imprescindible en tu colección y cualquiera que se precie.
    Saludos.

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    1. Hola Bernardo, ahora que lo dices sí que se da un aire al Tucker!
      Las parrillas siguientes de este coche fueron ya más tradicionales, aunque el aspecto "marciano" no es que cambiase demasiado tampoco.
      Su sustituto era mucho más convencional, pero también me resulta agradable y estoy a ver si lo consigo.

      Si te gusta este modelo también existe con la decoración de Taxi de Praga.

      Saludos!

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  2. Siempre me han gustado los Tatra, junto a los autos soviéticos son de mis preferidos. Me vendría muy bien uno para la vitrina, y buscando en la web encontré éste, justo del rally de Montecarlo 1960 que tu comentas:
    http://www.carmodel.com/it/ixo-models/fox024/1-43/tatra/603-n-136-rally-montecarlo-1960-pavelka-homola/70202
    Abrazos!

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    1. Hola Juan, le eché un vistazo y sería muy fácil hacerse uno igual tomando otro coche de donante. Por ejemplo un Alpine de rallye Montecarlo, tiene hasta los proyectores para ponerle. Aunque seguro que se puede encontrar ese Tatra mucho más barato, 39 euros no vale ese modelo ni de lejos!

      Saludos & abrazos!

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  3. si!
    magnificent car!
    amo este diseño, tan moderno!
    tengo el mismo en versión taxi y es una pequeña maravilla.

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    1. Si, conozco tu taxi! También me gusta mucho.
      Es muy suyo este Tatra, como todos los checos... lo comprobé cuando estuve en el país.

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    2. Yo lo decía por el carácter de la gente (los checos!).
      No tuve la gran suerte de ver un Tatra, pero los Skodas parecía que los regalaban con los yogures de la cantidad que había.

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  4. Y . . . el auto es más feo que un surubí ( ¡y mirá que es un pez feo ! ). Por eso es tan fascinante el modelo , y junto a otros más "normales" , creo que el efecto debe potenciarse . Igual que Bernardo pensé en el Tucker , pero sobre todo por el farol central orientable , aunque mirándolo , la caída de la cola también lo recuerda un poco . Por supuesto había que tenerlo.
    Un abrazo!

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    1. Pablo, este coche es como Humphrey Bogart, feo pero con carácter y a su modo, atractivo. Se sale de lo normal, y eso a veces atrae, no? Supongo que en la época debió causar impacto, pero los franceses por aquel entonces tampoco se quedaban muy atrás con sus Panhard o Citroën.

      Y sí, tenía que estar (como tantos otros, aunque mi mujer no opina igual).

      abrazos!

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  5. Este auto siempre me pareció un bicho raro...........no se si me gusta.
    Y resulta increíble que bajo ese capot trasero llevara un motor V8!

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    1. A mí me gusta por lo diferente y extraño, me pasa más o menos lo mismo que con el Tucker. Sea como sea siempre hay que dar gracias por que haya gente que arriesgue y apueste por lo diferente!

      saludos!

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  6. Al ver este coche fascinante uno se pregunta no sólo qué hubiera sido de la evolución actual del automóvil si Tatra no hubiera dejado de inmiscuirse en la temática para concentrarse en los camiones.. y también se pregunta qué habría sido de tanto ingeniero y diseñador checo que estando en el lugar del mundo donde la historia del automóvil estaba trazando el camino a seguir, de repente tanta idea genial se vió relegada por políticas de centralización burocrática, cuyo foco no estuvo en la evolución del automóvil sino justamente todo lo contrario, y se limitó a reproducir vehículos obsoletos y ultra conservadores.
    La miniatura es tosca, pero mejorable y como bien dijiste, imprescindible.
    Saludos!

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  7. Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario, fíjate en el detalle que expuse en la entrada: los ingenieros lo desarrollaron en secreto y a espaldas de la dirección, como si fuese un "pasatiempos" o algo así. Tatra no obstante siguió sacando coches aunque muy pocos, el sustituto del 603 ya fue mucho más convencional pero al menos no era un camión. Cosas de la economía planificada comunista, a la marca le tocó hacer sobre todo camiones por que las prioridades eran otras... para vehículos "populares" ya estaba Trabant.

    Saludos!

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  8. Un auto fascinante con la marca de la casa, siguiendo las lineas del genio Ledwinka, (plagiado a menudo por porsche) buena aerodinamica, motores V8 refrigerados por aire en posicion trasera. Esto condicionaba su funcionamiento muy sobrevirador, decian que los antiguos y veloces Tatra habian matado mas oficiales Nazis que los propios militares checos.
    Un saludo!

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    1. Xavi, algo de eso que dices sobre los nazis había oido y no me extraña...
      Tatra para mí es una de las marcas más interesantes de la historia del automóvil mundial.

      Saludos!

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