El Garaje Algabeño

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Peugeot 204 de IXO/Altaya (c) 2019 Antonio Sivianes Gaviño

martes, 13 de agosto de 2019

Berliet VDANG 16 "Gazo-Bois" de IXO/Hachette





Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la Ed. Hachette

Económico gracias a su funcionamiento mediante gas pobre obtenido de la combustión de la madera, el VDANG 16 apareció poco antes de la Segunda Guerra Mundial y proporcionó muchos servicios durante la contienda en su país natal, Francia, a pesar de una corta producción.

Tras la Primera Guerra Mundial los ingenieros europeos estuvieron atareados buscando la forma de crear motores que no solo dependiesen del petróleo, del que se padecía escasez en aquellos años de posguerra. En Francia, Berliet, Renault y Panhard estuvieron entre los primeros en crear vehículos con instalación de gasógeno, un sistema que mediante la gasificación de la madera, el carbón o la turba permitía alimentar motores de explosión.

El sistema elegido por Berliet estaba basado en una patente del ingeniero Imbert, que combinaba la aspiración del aire con los gases generados mediante la combustión de la madera entre los 700 y los 1.400 grados Celsius. Una parte del vapor de agua se transforma en hidrógeno y oxígeno y el resto de los gases (dióxido de carbono, ozono y metano) eran filtrados y enviados al motor. El combustible, es decir, la madera, se podía conseguir en unos depósitos situados en Francia y Argelia y, según Berliet, se recomendaba usar trozos que tuviesen al menos 5 meses desde que fuesen cortados con una longitud de entre 6 y 8 cmts.

Para 1936 el fabricante lionés ofrecía en su catálogo cinco modelos de camiones y tractoras con gasógeno de una carga útil de 4 a 10 toneladas, pero las ventas eran escasas a pesar de sus ventajas (no pagaban algunos impuestos, por ejemplo). Un año después Berliet presentó camiones más ligeros de entre 2,2 y 3,7 toneladas y los denominó a partir de 1938 con una nueva numeración comercial que permanecería hasta mediados de la década de los 50. En ella nuestro camión (VDANG) aparecido en febrero de 1939 significaba que portaba un gasógeno, por ejemplo.

El sistema de funcionamiento del VDANG era realmente complejo y necesitaba añadidos de gasolina y aceite especial "Mixfire" adecuado para temperaturas elevadas. Sin embargo, la vida comercial de este camión de 3,7 toneladas fue realmente corta ya que no interesó al ejercito francés y en cuanto estalló la guerra se paralizó la fabricación. Berliet desde el armisticio de junio de 1940 solamente comercializó camiones y autobuses de entre 4 y 7,5 toneladas si montaban gasógeno, por lo que nuestro modelo quedó sentenciado. Dicho camioncito rendía unos 50 CVs mediante su motor de cuatro cilindros y casi seis litros de cubicaje, por lo que no alcanzaba más de 60 Km/h, y su producción no llegó a los 600 ejemplares. Como es natural estaba disponible en una selección de carrocerías (furgón, plataforma, cuba...) y el sistema mediante el cual se movía (Imbert) probó que era el mejor de entre los demás, a base de carbón vegetal principalmente. No solo se podían hacer más kilómetros, también el costo de la adquisición de la madera era menor y el sistema era tan fiable que varios camiones Berliet realizaron expediciones por África del norte y ecuatorial.










Quizás este modelo es uno de los más bonitos y curiosos de toda la colección de Berliet, y eso es ya mucho decir viendo el resto de los componentes. La miniatura reproduce un modelo real existente en el Museo Berliet y refleja todos sus elementos, como las calderas, el enfriador o ese orgulloso radiador "que corta el viento". Particularmente me gustó mucho el frontal y la realización de la caja (más compleja de lo que aparenta), quitando su fondo liso. El interior, aunque es demasiado oscuro, luce bien por lo que se ve y algunos detalles externos llegan a ser muy curiosos, como la trompetilla del techo que servía para escuchar mejor a aquellos que pedían paso para adelantar.







































9 comentarios:

  1. Impresionante el camión con trompetilla! Jamás lo hubiera imaginado, aunque se entiende porque estos bichos eran muy lentos.
    También me sorprende el porte tan bajo, parece casi aerodinámico, con suspensión más propia de un automóvil que de un camión.
    El modelo es hermoso, contrasta el verde oscuro con los brillos de la trompa o el negro de la caldera.
    Bien por la dupla Berliet-Hachette.

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    1. Primera vez que veo eso y jamás me lo hubiese imaginado! Aparte que seguramente este chisme haría un escándalo del infierno.

      No era muy grande, vi fotos del modelo real y al lado de una persona se ve más bien chico. Creo que ni llega a los cinco metros.

      Y sí, es muy bonito y curioso! Casi emparentado con una locomotora de vapor...

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  2. Una maravilla, y con madera como base de su combustible.
    Las calderas son una exquisitez, un gran modelo (otro más).
    Abrazo!

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    1. Para que te hagas una idea, con una carga de 60 a 80 kilos de tarugos de madera se podían hacer unos 100 Km. No está mal...

      Abrazos!

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  3. El camión en sí es muy bonito, con el detalle de la trompetilla y los dos tanques gemelos de gasógeno. Pero además tiene para mí un valor añadido, ya que no tenía ni idea de cómo se producía el combustible. Bien por la explicación. Hasta ahora sólo me parecían modelos muy feos con enormes aditamentos, pero tenía que ser un Berliet la excepción.
    Para colocar bien a la vista en la vitrina y exponer a todos los interesados los secretos de la miniatura. Bien hecho, profesor.
    Saludos.

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    1. Bernardo, no quise ponerme demasiado pesado con la explicación del funcionamiento pero resumiéndolo es tal cual puse. No me imaginaba que fuese tan complejo, pero el sistema Imbert de Berliet parece que era el mejor en cuestión de economía y rendimiento.

      Tan solo recordaba el gasógeno por aquellos aditamentos tan grotescos que se veían en los coches de nuestra posguerra, y que han salido en alguna película o documental.

      Saludos, y de "profe" nada... alumno como el que más!

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  4. Los faros con pupilas negras, y el interior de la caja completamente liso. Es lo único "gordo" que encuentro para ponerle algún pero.

    Pero es que en todo lo demás es sencillamente maravilloso: por el modelo en sí (escogido para gasógeno, una parte triste pero importante de la Historia), y por todos sus aditamentos, tales como las lamas de la calandra y las del capó, los remaches de la caja y los del caldero, las manijas, el interior muy detallado y pintado, correas y sujeciones varias, el grupo completo del gasógeno, las pinturas elegidas...

    Y no me importa si esa caja no la hubo aquí, pero la quiero. A ver si la sacan próximamente (en cualquier modelo de cualquier marca, me da igual).

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    1. Lo de los pinchitos es que ya vienen tantos así que casi ni que lo menciono. Poca gente hace faros en condiciones... Y la caja lisa pues eso, da mala impresión!

      El resto, el abundante resto, es excelente y vale la pena. Aparte de la novedad del molde. Encima, son modelos que no llegan a los 20 euros en el kiosko... (se da alguien por aludido?).

      Lástima que queda poquito para que esta colección desaparezca en Francia.

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  5. Muy interesante e impresionante carguero. Me gustan esas calderas paradas, le dan un primitivo aspecto postapocalìptico para la època.
    Me pregunto si arrancarlo en frìo no era toda una faena como los tractores rusos..

    Saludos !!

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