El Garaje Algabeño

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Nissan Cedric Y30 Van de DISM (c) 2026 Antonio Sivianes Gaviño

lunes, 5 de enero de 2026

Porsche 911 S 2.7 Coupé MkII "Walter Rohrl" de SCHUCO

 

El Porsche 2.7 de segunda serie (o también "Tipo G") era mecánicamente muy similar al RS de 1973, heredando su motor de 210 CVs y manteniendo su mismo peso de 1.075 kgs. Contaba también con el famoso alerón "cola de pato" del modelo de 1974 y estuvo disponible en versiones coupé y targa, pero la novedad más importante fue la aparición de la inyección K-Jetronic de funcionamiento pobre.

La segunda serie del 911 fue en realidad un amplio rediseño del modelo original causado sobre todo por una normativa estadounidense de 1972 acerca de impactos sobre el paragolpes delantero. Esta serie, denominada como "G", apareció a mediados de 1973 y fue fabricada durante 16 años hasta 1989, cuando un año antes ya se estaba trabajando en la serie K o tercera generación (Porsche 964).

La principal diferencia entre el modelo original y el serie G residía sobre todo en los parachoques (más grandes y robustos), el reposicionamiento de los intermitentes delanteros, la franja roja entre las ópticas traseras y unos guardabarros ensanchados para las variantes más deportivas como el Turbo o el Carrera, necesarios para acomodar unos neumáticos más anchos (sobre todo los traseros).

El modelo se ofreció inicialmente con los equipamientos 911, S y Carrera pero en 1975 apareció la versión Turbo. Este modelo fue el automóvil alemán más rápido de entonces gracias a su motor de tres litros y 260 CVs capaz de alcanzar los 250 Km/h; no obstante a partir de 1978 sería batido por una nueva versión con motor de 3.3 litros de cubicaje y 300 CVs de potencia.

Aunque el 911 serie G solo estuvo disponible inicialmente con carrocerías tipo coupé y targa, las regulaciones de seguridad norteamericanas que impedían la comercialización de convertibles en Estados Unidos desaparecieron a principios de los años 80 y al fin Porsche pudo presentar un cabriolet en 1982, el 911 SC. De toda la producción de esta variante al menos el 40% fue destinada a EEUU, lo que da una idea de la importancia del mercado de ese país para la firma germana.

Mecánicamente, a partir de 1974 todos los Porsche 911 tuvieron una cilindrada mínima de 2.7 litros y seis cilindros en configuración bóxer. El modelo 911 de entrada de gama rendía 150 CVs, mientras que el S ofrecía 175; desde 1973 equipaban sistema de inyección de combustible (en los modelos para exportación a EEUU) K-Jetronic, más sencillo que la compleja bomba de inyección mecánica de seis etapas. Este sistema además emitía menos polución y mejoraba el consumo, siendo el resultado de una colaboración entre Bosch y Porsche.

Posteriormente la regulación sobre emisiones europeas y japonesas llevaron a Porsche a aumentar la cilindrada a 3.2 litros y añadir el conversor catalítico. También se incorporó la inyección y sistema de encendido Motronic, pero se redujo el consumo de combustible y aumentó la potencia. Igualmente, ahora era posible utilizar gasolina eurosúper de 95 octanos.

En cuanto al interior, siguió siendo más bien continuista y no se reflejaron cambios importantes. En el modelo G se priorizó la comodidad de conducción, reflejado en los asientos (calefactados y con ajustes eléctricos) y otros dispositivos, como los elevalunas, techo solar y capota de accionamiento también eléctrico. Sin embargo la ergonomía del puesto de conducción era mejorable debido a la situación un tanto dispersa de los interruptores en diversas ubicaciones.

Otras características técnicas de la gama fueron las cajas de cambio manuales con cuatro y cinco velocidades, la suspensión independiente de brazos oscilantes y amortiguadores con barras de torsión, la carrocería de chapa galvanizada, la refrigeración por aire forzado o los frenos de disco en todas las ruedas (ventilados en algunas versiones).

En cuanto a la versión de la miniatura de hoy, se trata de una versión de un Porsche 911 S decorado con las firmas de Walter Rohrl, bicampeón del mundo de rallyes. El modelo, con el dorsal número 1, fue conducido para participar en el tercer Rohrl Classic de 2024, un rally de regularidad en el que estuvieron presentes 150 Porsches históricos hasta 1998 y en el que los coches tuvieron que circular por los estados de Renania del Norte-Westfalia, Hesse y Baja Sajonia (Alemania).



















Hoy os presento un curioso modelo de Porsche 911 de la serie SCHUCO Pro-R (de resina) disponible igualmente a 1:18, con la deco firmada por Rohrl y con la terminación habitual de esa serie de SCHUCO. Encontraremos, pues, un molde muy fiel, una pintura excelente, algunos detalles en fotograbados y un interior muy cuidado. Tampoco se puede dejar atrás otros detalles como las llantas, la complicada tampografía o la realización de la parte trasera. Si bien no soy muy fan de los Porsche, en esta ocasión encontré el modelo a un precio ridículo (por ahí puede pedir hasta 70 u 80 euros) y no debía dejarlo escapar, aunque si os digo la verdad la deco del modelo no me gusta mucho.

 

















6 comentarios:

  1. Impresionante!!!!
    Me mató el detalle de los metalitos que aseguran los transparentes, he visto esta solución en muchos autos de competición pero no recuerdo haberla visto en ningún diecast!
    Otra cosa que me dejó pensando: las luces delanteras, tienen algo, un look casi amarillento que le da un realismo terrible. No es que parezca vidrio, sino que diría que ES vidrio real verdadero.
    Luego están las maravillas de siempre, entre las que destaco escobillas limpiaparabrisas, escapes traseros y la tampografía.
    Para todo lo demás, está Bburago!!!!

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    1. En este caso pudo el realismo de la miniatura y su precio, pero no soy nada "porschista" y de otra manera no lo habría incluido en mi colección.

      Lo amarillento de los faros es algo común en los modelos de resina, y la verdad es que no tengo ni idea de por qué ocurre eso. A mí no me agrada, la verdad.

      Pero los Pro-R son mucho Pro-R...

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  2. Dos juegos de muñecas importantes hay en el posteo, las del amigo Walter, que, algo de conducción, pareciera saber, aún en videos actuales sigue demostrando que un poquito maneja (casi se le escapa un campeonato con la reina Michelle, pero su ánimo no la ayudó con el reciente fallecimiento de su padre), y las de los muchachos de Schuco, que parecieran saber lo que hacen con las miniaturas (las pocas que tengo, y las que pasaron por mis manos, un lujo)
    Solo alabanzas para la pieza, insertos impecables, como menciona el gaucho, las chapitas muy buenas, la precisión de las llantas, el arito de los faros delanteros está tremendo, los limpias, etc
    Mirando caprichosamente, podría "criticar" las esquinas superiores del parabrisas, que debieran ser mas curvas, pero solo porque me estoy poniendo viejo quejoso
    Te mando un gran abrazo
    Luis

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    1. En España nos aficionamos a los rallyes por Carlos Sáinz (luego a la F1 por Alonso) y de hecho es la disciplina deportiva del motor que más me agrada, por lo que conozco a don Walter y a madame Mouton, desde luego!

      Además Walter parece un tio muy enrrollado! Y ama a los 911 según tengo entendido...

      La miniatura es una pasada, pero no logra entusiasmarme. No le falta nada, pero es así. De todas formas es un Pro-R y éstos son la "crême de la crême" (como dicen los franceses) dentro del universo Schuco. Pero no creo que veas más por aquí...

      Abrazos!

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  3. Muy lindo Posrche, muy deportivo!.
    Schuco generalmente no decepciona.

    Saludos, espero estes teniendo un buen comienzo de año!

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    1. Schuco es que es una de mis marcas preferidas, sobre todo en camiones y buses. Y eso desde que empecé a coleccionar!

      Te deseo también buen comienzo de año, esperemos tener muchas miniaturas en 2026! Saludos!

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