Modelismo a 1:43 variado y de calidad. Entrad, y juntos disfrutaremos con los modelos a escala más interesantes de la historia de la automoción mundial. Te esperan más de 1700 modelos para explorar y descubrir! NOTA: Para la reproducción de los artículos o imágenes por favor dirigirse al autor.
martes, 23 de julio de 2019
SAVIEM E7 "Voyages SOTRA" de IXO/Hachette
Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"
Introducido con demasiada precipitación, el SAVIEM E7 no obtuvo el éxito necesario para ser recordado como un autocar privilegiado entre la producción europea de los años 70. A pesar de su aspecto elegante y sus prestaciones, el E7 arrastró desde el principio numerosos problemas que terminaron por hundir su reputación y favorecieron la entrada de otros constructores extranjeros en el mercado francés.
En la primavera de 1969 SAVIEM desveló su último autocar, al que llamó E7. Esto era necesario para seguir manteniéndose como una empresa competitiva pues su antecesor el S45 ya se iba encontrando obsoleto (al igual que el resto de los autocares franceses) frente a los nuevos SETRA y Van Hool, aparecidos a mediados de los años 60.
Para contrarrestar esa competencia SAVIEM concibió un chasis con un potente motor diesel trasero y el sitio suficiente bajo el piso para alojar mucho equipaje. También tendría que soportar una carrocería con abundante espacio acristalado y ofrecer un buen confort. A esas mismas conclusiones había llegado Berliet con su Cruisair (presentado a la vez que el E7) y juntos decidieron "atacar" el mercado europeo de los autocares "Gran Turismo". De hecho, la "E" de E7 hacía referencia a Europa.
El reto era muy importante por que desde los tiempos de Isobloc el constructor no había vuelto a fabricar autocares con motor trasero y se tuvo que partir de cero. Por lo tanto tuvieron que crear una nueva linea de producción dedicada en la factoría de Annonay. El resultado parecía prometedor, con sus suspensiones independientes mixtas, un aspecto sobrio y elegante, el silencio a bordo y un comportamiento rutero ejemplar gracias a su motor MAN de 235 CVs la clientela se mostró interesada desde el principio y las órdenes de compra fueron llegando a buen ritmo. Además era posible encargarlo con varias medidas gracias a su construcción modular.
Sin embargo, al cabo de no mucho tiempo los compradores fueron quedando desencantados a causa de las frecuentes averías principalmente de accesorios como la calefacción y el equipo eléctrico. Pero lo peor fue la fatiga del material de algunos elementos de la carrocería traducidos en dobleces, fisuras y deformaciones. También se informó de roturas de árboles de transmisión e incluso de cajas de cambio de forma prematura. La marca hizo lo que pudo para poner remedio, pero el daño ya estaba hecho.
En fin, tras haber dotado al modelo con parachoques en un acero más resistente en 1974, al E7 se le añadió tres años más tarde un motor MAN más potente (255 CVs) y una presentación más lujosa. Muchos carroceros europeos como Caetano en Portugal, Irizar en España o Amiot en Francia vistieron al modelo que se llegó incluso a exportar a África en unas 580 unidades, pero los pedidos no llegaron en la cantidad deseada y se puso fin a la producción en 1982 tras haberse construido algo menos de 3.500 ejemplares. Para entonces el modelo ya no se llamaba E7 (si no S57) y tuvo además que padecer los problemas de SAVIEM con la adquisición por parte de Renault, quien no tuvo apenas interés en favorecer al modelo ya que contaban con su propia propuesta, el PR10.
Otra réplica de un modelo casi olvidado en el pasado, del que queda constancia en forma de miniatura... y al igual que el original, también viene con defectos. Estos se reducen básicamente al interior y a la ausencia de bajos, afortunadamente. El resto cumple bien y nos satisface por la calidad de la pintura, los detalles externos (a pesar de alguna luz pintada) y una trasera bien resuelta. Además es necesario añadir que el molde es original y que, por su bajo precio, es una compra bastante recomendable. Quizás la librea es algo sosa, pero a mi me parece que es elegante y "viste" mucho.
sábado, 20 de julio de 2019
Honda City AA de NOREV
El Honda City primera serie fue un vehículo urbano distribuido para los mercados japonés, europeo y oceánico entre 1981 y 1986. Disponible con carrocería descapotable (FA) con dos puertas, pequeña furgoneta (VF) y "hatchback" (AA) de tres, el City fue el Honda más pequeño en su momento aunque no llegó a ser considerado como "kei car" en Japón por pasarse por poco del tamaño reglamentario.
Los atributos del City como vehículo urbano eran realmente innegables, pues gracias a su disposición de motor frontal en posición longitudinal se obtenía un espacio interior muy aprovechado con un excelente espacio disponible para las piernas, totalmente comparable al de vehículos compactos. También contaba con un nuevo motor diseñado "ex profeso" para él; un bloque de cuatro cilindros con 1.2 litros de cubicaje que rendía en algunos mercados 45 CVs y hasta 110 en la versión turbo.
Otras características que lo hicieron ideal para el manejo urbano fueron la disponibilidad de caja de cambios automática "Hondamatic" y unas excelentes cajas manuales de 4 y 5 velocidades o la "Hypershift" electrónica de 4+3. También estuvo disponible con una pequeña moto urbana para ayudar en los desplazamientos, la "Motocompo" de 50 cm3. Esta característica estuvo en mente de los diseñadores desde el primer momento y prueba de ello es que el maletero se creó con las dimensiones y forma exacta para alojar a su complemento.
Posteriormente la gama se enriqueció mucho con las versiones cabrio de Pininfarina (diponible con colores pastel especiales), las versiones comerciales "City Pro" y el recordado "City Turbo". También es necesario mencionar que los AA sufrieron un restyling en marzo de 1985 que incorporaba una rejilla frontal asimétrica y algunas mejoras en el interior. Se aprovechó para reposicionar toda la gama (incluyendo una versión de acceso más económica) y apareció la versión especial "R Manhattan Sound", con el techo sobreelevado y un equipo de audio de alta calidad que transmitía las vibraciones del sonido a los asientos.
El City fue exportado a Europa en versiones hatchback y "van" pero en nuestro continente se llamó Jazz al poseer Opel los derechos del nombre City. Sin embargo sus ventas fueron escasas debido a su alto precio. En Australia se importó la versión comercial pero con una capacidad de carga de 370 Kgs, mayor que la declarada para Japón, y en Nueva Zelanda se llegó incluso a ensamblar como CKD (kits de montaje).
Siempre me llamó mucho la atención este pequeño Honda sobre todo por la posibilidad de comprarlo con la Motocompo, una idea que me parecía genial aunque se perdiese maletero. Honda sin duda estuvo adelantada a su tiempo, ya que actualmente mucha gente llega con su coche al centro de las ciudades con un monopatín eléctrico en el maletero y acceder así a su puesto de trabajo. Sin desviarme del tema, la miniatura de hoy me gusta más por la apariencia que por su calidad percibida ya que se nota el exceso de pintura y el interior se ve bastante simple. Mejor sensación me dejan las ruedas y la parte trasera; la delantera está muy desvirtuada por los faros (éstos deberían estar hundidos y no sobresalir para nada).
Honda City con su Motocompo
martes, 16 de julio de 2019
Berliet GL 900 de IXO/Hachette
Pertenece a una colección temática francesa sobre camiones Berliet, de la Ed. Hachette
El GL 900 formaba de parte de una nueva gama de camiones modernos aparecidos en los años 70 destinados a la exportación. Fiable y cómodo gracias a su nueva cabina, el GL 900 logró bastante éxito en muchos países africanos gracias a sus componentes robustos y sencillos.
Hacia 1971 se inicia un movimiento de profunda renovación en la gama de camiones Berliet ya que surgían nuevas necesidades en el mundo del transporte y la gama de Berliet se encontraba un tanto envejecida. Entre esas necesidades se encontraba la demanda de algunos países africanos en vías de desarrollo y el fabricante lionés estaba dispuesto a atenderla.
Por aquel entonces ya se contaba con un nuevo diseño de cabina semi-avanzada ideal para ofrecer un buen acceso al motor; también debían estar adaptados a las reglas de conducción vigentes en algunos paises africanos de raigambre anglosajona (por aquello de la conducción por la izquierda) y con una capacidad de carga de entre 5 y 13,5 toneladas. La filial de Marruecos, establecida cerca de Casablanca, recibía las partes desmontadas listas para ser ensambladas (CKD) en el caso de los modelos de 5, 7,1 y 9 toneladas y el resto se construían en Francia con la denominación GL 750 y GL 900. Pero inicialmente algunos de ellos fueron ensamblados en Senegal con la misión de reemplazar a los L 62, formando parte de un contingente de 400 unidades del modelo GL 900.
Estas cifras no serían más que la punta de lanza de unos números que serían mucho mayores con el tiempo, pues hasta 1982 se acabarían construyendo (ya sea exportados o en CKD) cerca de tres mil unidades con destino a Mozambique, Nigeria, Zaire y su principal mercado, el África Occidental francófona. La mayor parte estaban carrozados como bañera o con cisterna de agua, pero también figuraron muchos con caja cerrada o isoterma. También algunos portaron carrocerías de Amiot, realizadas en 1979 con destino a la carga general.
La mecánica del GL 900 y su chasis reforzado estaba claramente por encima del L 62; el bloque motor Magic diesel de casi seis litros y 135 CVs era de la serie KB y ganaba en par motor mejorando el consumo. También se contaba con una caja de cambios de cinco velocidades sincronizadas y una nueva transmisión P921 más robusta. Los ingenieros tuvieron en mente la sobrecarga que estos camiones sufrirían y desarrollaron unos sistemas de suspensión por ballestas y un eje construido en una sola pieza pensados a partir del antiguo modelo, algo necesario teniendo en cuenta que los rústicos talleres africanos no estaban demasiado al día en relación con los dispositivos modernos y además la selva o el desierto no se llevan demasiado bien con la sofisticación.
Seguramente éste será el camión más alegre de la colección de Berliet (a la que ya le queda poco) gracias a los colores de la bandera de Senegal, donde presumiblemente fue ensamblado. La réplica está llena de detalles y el interior también es bueno, pero sin duda me quedo con la recreación de la caja, una de las mejores que yo nunca haya visto a esta escala, y todo el frontal de la cabina. Es un modelo que evoca la aventura africana ya desde que observamos la matrícula de Dakar y que cuenta hasta con una "naif" decoración subsahariana de florecillas. Difícil decir nada malo de la miniatura, pero si es necesario declarar algo negativo lo haría sobre la baja calidad de los "cristales".
sábado, 13 de julio de 2019
Mazda Luce Rotary Coupé RX87 de NOREV
El RX87, basado en el primer Mazda Luce, se lanzó en octubre de 1969 con motivo de la celebración del Salón de Tokio. Tras varios modelos iniciales en 1967 y 1968 el definitivo Luce Rotary Coupé fue presentado con un doble motor rotativo de 655 cm3 cada uno que sumaban 126 CVs y un diseño firmado por Giugiaro, quien se inspiró claramente en vehículos norteamericanos como el Camaro.
El modelo nació como la estrella de todo el catálogo comercial de la Mazda de entonces, teniendo por ello un precio muy elevado (por ejemplo superior al Toyota Crown) aunque se ofreció en dos variantes, la Deluxe y la Super Deluxe. El RX87 alcanzaba los 190 Km/h y mantenía sin problemas cruceros de 140 en un ambiente de total silencio y comodidad, a tal punto que los críticos japoneses llegaron a decir que el conductor se aislaba peligrosamente de la ruta. El Luce Rotary Coupé fue más allá de la complicación de otros modelos rotativos y por ello fue bastante complejo para los estándares de la mecánica de entonces, incluyendo una bomba de aceite de transmisión por cadena, dirección asistida hidráulica opcional o un enfriador de aceite mediante agua.
Sin embargo, el modelo era sensible a los cambios bruscos de dirección a causa del sobrepeso en el eje delantero y tuvo problemas con la fiabilidad de los motores (padecía frecuentes sobrecalentamientos). A pesar de un plan ambicioso solamente se construyeron 976 unidades hasta el final de su vida comercial en septiembre de 1972 y tampoco Mazda se preocupó mucho de crear un fondo suficiente de repuestos, ni siquiera en los años 70. Esto ha repercutido en que no existan apenas ejemplares en condiciones de circulación y han hecho actualmente del modelo una rareza.
Nuevamente se repite la hstoria, con un atractivo y clásico coupé de genes italianos y tecnología japonesa que me recuerda un poco al europeo NSU Ro 80. Y en el caso de la miniatura también repetimos un buen molde de NOREV bien pintado, con buenos detalles externos y un interior muy aceptable. Llevaba mucho tiempo detrás del modelo y aún es factible hacerse con uno sin arruinar el presupuesto mensual, por lo que es muy recomendable tratar de conseguirlo pronto ya que cada vez se va viendo menos.
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