El FIAT Uno Turbo i.e. fue la versión más deportiva del urbano italiano Uno. Fue producida entre 1985 y 1994 con el fin de entrar en el mercado europeo de los "hot hatches", donde entonces figuraban modelos tan emblemáticos como el Renault Supercinco GT Turbo o el Peugeot 205 GTi. De esta variante se fabricaron unas 50.000 unidades en dos series, siendo la segunda la más prestacional.
En esta ocasión nos enfocaremos en la primera, vigente hasta septiembre de 1989. Se basaba en la variante de tres puertas diseñada por Giugiaro pero acompañada esta vez por unas cifras de rendimiento excelentes, entre las que se contaba una velocidad máxima de 205 Km/h y el cero a cien de 8,3 segundos. Exteriormente se reconocía por los paragolpes rediseñados con los antiniebla integrados, pasos de rueda y faldones procedentes del SX y su portón trasero específico con spoiler.
En su mecánica sobresalió por el uso de un turbocompresor japonés IHI con intercooler acoplado a un avanzado motor a gasolina FIRE 1.3 de cuatro cilindros en línea e inyección electrónica multipunto. Ésta era Bosch LE-Jetronic y estaba acompañada por un módulo de encendido electrónico Magneti Marelli. Inicialmente, el Uno Turbo rendía 105 CVs, aunque evolucionó hasta alcanzar los 116 CVs en la segunda serie de principios de los años noventa.
Por lo demás, contaba con cambio de marchas manual de cinco relaciones, dos depósitos de combustible interconectados (el adicional de seis litros en el hueco de la rueda trasera derecha), neumáticos Pirelli P6 con llantas de trece pulgadas, frenos de disco en ambos ejes y una suspensión rebajada puesta a punto especialmente para el modelo, de tipo McPherson delante con estabilizadora, muelles y amortiguadores hidráulicos y para el eje trasero con esquema semi-independiente a base de brazos tirados, eje torsional, muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos separados.
Respecto al interior llamaron la atención sus asientos de terciopelo negro con las cinco barras rojas de FIAT, la moqueta roja era de pelo largo sin reposapiés y el espejo interior integraba un reloj digital rojo. Existía al principio con un accesorio opcional denominado panel de control que integraba en el centro de la instrumentación varias luces de advertencia; dicha instrumentación era de Veglia y era semejante al que portaba el Lancia Delta S4.
La actualización de 986 trajo para el Turbo i.e. algunos detalles nuevos para el exterior como los adhesivos laterales y el logotipo "Turbo i.e". Desapareció el reloj digital rojo para pasar a ser LCD en verde y se eliminó el panel opcional. A cambio apareció una nueva instrumentación japonesa de Nippon-Seiki con barras de color ámbar más llamativo pero menos claro que el Veglia. Como opcionales estaban la pintura metalizada, techo solar, elevalunas eléctricos y cierre centralizado.
Sin embargo, las mayores modificaciones no llegarían hasta 1987 cuando incluyó el sistema antibloqueo de frenos "Antiskid", inferior al ABS de Bosch ya que el primero solo actuaba en el eje delantero. Se incorporaron llantas de aleación en gris oscuro y para el interior se incluyó una tapicería de tela clásica más resistente con unos cinturones de seguridad color rojo. El volante venía ahora revestido de cuero y la caja de cambios procedía del Tipo, siendo mejor y más robusta. En el exterior los cambios fueron más leves, lo más perceptible fue el cambio de color de la luneta trasera al pasar a negro mate.
El Uno Turbo i.e. fue alabado en general por su agilidad y la diversión que proporcionaba al volante. La prensa se polarizó bastante al juzgarlo como un "lobo con piel de cordero" por su motor excepcional y fiable, sus frenos inagotables pero con una estética algo anodina. Igualmente se lamentaron por las frecuentes pérdidas de motricidad en parte por los neumáticos y por la falta de capacidad de su eje delantero para digerir un par tan elevado; también el chasis fue juzgado como nervioso y el tacto de la caja de cambios desagradaba por su tacto impreciso y poco refinado.
Por fin entra en el Garaje la miniatura de uno de esos pequeños GTi que tanto nos entusiasmaban a los que éramos adolescentes aficionados al automovilismo allá por los años 80, aunque recuerdo que nuestro protagonista, este Uno Turbo, tenía fama de ser algo indómito y con un punto de salvajismo. Sea como fuere su miniatura, procedente del sello oficial de IXO, es un excelente ejemplo de lo que debe ser un gran molde, exquisitamente pintado y con una buena ración de finos detalles externos entre los que sobresalen la tampografía, las llantas o los faros sin "pinchitos". Tan solo el interior no cumple tanto nuestras expectativas, pero en general es una representación en miniatura muy esperada por los aficionados que no defrauda para nada y que todavía se puede hallar a precios nada elevados.

Para ser reiterativo, para los 80's volvimos a yener un mercado cerrado (vericuetos de la historia, que le dicen), los deFiat, se habían fusionado con los de Peugeot, formando SEVEL Argentina (acrónimo similar pero de diferente significación de la europea), lo que les permitió sobrevivir a una década complicada. De la mano de los italianos, ocuparon la parte baja del mercado, con el león, la alta. Como entrada de gama, la oferta era el 147 (derivado del 127, luego retocado como Spazio, bastante parecido al Fura de ustedes), hacia finales de la década, y dándole un aura aspiracional, presentaron el Uno (forma bastante similar al europeo, modificadas suspensiones y plataforma para aguantar nuestros pozos), y, reconozco, el cambio era abismal, mas de 10 años de diferencia, otro espacio interior, otra modernidad, etc. Claro, en los 90's, nuevamente abierta la importación, vinieron algunos Uno italianos, entre ellos, algunas unidades de este misil, como bien mencionás, lo mirábamos (a este y a otros hot hatch) con ojos casi libidinosos, pero, ciertamente, no eran tantos los afortunados de tenerlos.
ResponderEliminarAl menos en fotos, la miniatura se ve prácticamente irreprochable, buen molde, agradable pintura, llantas adecuadas, faros sin pinchos, los limpias parecieran fotograbados, etc, lo único que, creería, no a la altura, pareciera que los rompenieblas delanteros estuvieran pintados, detallemenor ante una excelente pieza.
Un gran abrazo
Luis
Por aquí tenía fama de coche complicado, delicado de manejar, y algunos llegaron incluso a matarse con él pero es lo de siempre, gente que no controla lo suficiente o que no conocía bien a este Uno. Fama negativa incluso por encima del Renault GT Turbo y aquello tan famoso de que "le saltaba el turbo".
EliminarYo tenía muchas ganas de tener un Uno Turbo pero lo que había estaba por las nubes (me refiero a la miniatura...), por lo que cuando IXO sacó su versión de sello oficial lo "capturé" al momento. Y no me defraudó, la verdad.
Lo de los antis es pintado, pero el efecto es pasable. Los limpiaparabrisas son como tienen que ser, finos, pero estas cosas se las reserva IXO para los "pata negra" entre otras cosas.
Abrazos!!!