El Garaje Algabeño

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ZIS 154 de IXO/Hachette (c) 2026 Antonio Sivianes Gaviño

lunes, 11 de octubre de 2021

Peugeot 306 Sedán de PCT/Salvat

 

Pertenece a la colección "Autos Inolvidables Argentinos" de la editorial Salvat Argentina.

La familia 306 del constructor francés Peugeot estuvo vigente para diversos mercados mundiales entre 1993 y 2002, siendo fabricada en una cantidad aproximada de 2.800.000 unidades. Disponible con carrocerías de tres, cuatro y cinco puertas (incluyendo una versión cabriolet de Pininfarina), el 306 se fabricó o ensambló en plantas de España, Francia, Reino Unido, Chile, Uruguay y Argentina.

El reemplazo del 309 heredó la plataforma y diversos componentes del Citroën ZX y es descendiente directo del Talbot Horizon, encontrándose también ciertas reminiscencias en el caso del "hatchback" (por la forma de "pera") con el Renault 14. Algo destacable de esta gama de vehículos es que las primeras versiones no tienen apenas nada que ver en lo técnico con las últimas de 2002, sobre todo por la diferencia de componentes y equipamientos.

Si nos detenemos en la versión de cuatro puertas (aparecida en 1994) hay que comentar que estuvo disponible en tres restylings (o "phases") que incluyeron motores a gasolina o gasóleo, siempre con cuatro cilindros en línea y catalizador con cubicajes de 1.6 y 1.8 litros para los primeros y 1.9 o dos para los segundos, con potencias comprendidas entre los 70 y 112 CVs. 

A nivel de chasis el 306 siempre fue figura de referencia gracias a su sano comportamiento debido a su eje trasero direccional con cojinetes elásticos y a su equilibrada suspensión.  Además, la potencia de su frenada era excelente y su mecánica simple acompañada de una calidad de fabricación esmerada hicieron de los 306 unos automóviles reputados por su fiabilidad y longevidad, siendo frecuente encontrar todavía modelos con más de medio millón de kilómetros en pleno funcionamiento. Por otro lado existieron muchos niveles de equipamiento a lo largo de su vida comercial y también se crearon series especiales, alguna de ellas exclusivas de cada país sin que faltase la habitual Roland Garros.














Una laguna que tenía en mi colección era la falta del muy conocido (al menos por estas tierras) Peugeot 306, un modelo difícil de encontrar en versión de calle en contrapartida con la "hatchback" para rally. Gracias de nuevo a la colección argentina apareció hace ya un tiempo la versión tricuerpo, algo casi impensable para mí que aunque me parece inferior estéticamente a la corta (no digamos ya al precioso cabriolet) merece mucho la pena hacerle hueco. El caso es que no me termina de convencer por el molde, tampoco me entusiasmó el color y los detalles externos no son nada del otro mundo pero considerando el precio pagado lo veo suficiente. Sí me gustó bastante la apariencia de las franquicias gracias a la buena aplicación de la pintura así como el aspecto de las luces traseras y las llantas, bastante realistas en mi opinión. 















viernes, 8 de octubre de 2021

Chrysler Crossfire Coupé de NOREV

 


El Crossfire fue un automóvil deportivo biplaza con carrocerías tipo coupé y "roadster" con techo de lona fabricado por Karmann a petición de Daimler Chrysler. El modelo, basado en el Mercedes Benz SLK 170, se fabricó en Osnabrück (Alemania) entre 2003 y 2007 sin obtener éxito en sus ventas, lo que supuso la disolución de la relación que tuvieron durante un tiempo las empresas Daimler y Chrysler.

El Crossfire fue precedido por un "concept" diseñado por Eric Stoddard mostrado por vez primera en Estados Unidos hacia el año 2001, iniciándose la fabricación en serie del coupé un par de años más tarde y la del "roadster" en 2004, conjuntamente con la versión más potente del modelo (la SRT6). En cuanto la prensa pudo conocerlo algunos de los periodistas norteamericanos le encontraron un parecido al Rambler Marlin de mediados de los 60 y su característica trasera de barco.

El vehículo estuvo disponible con dos motores basados en un V6 a gasolina con 3.2 litros de cubicaje, la diferencia estribó en la presencia de un compresor que hizo que la potencia pasase de 218 CVs a 335. Este último bloque era casi idéntico al que portaba el Mercedes SLK 32 AMG pero con 19 caballos menos; la transmisión de la potencia era a las ruedas traseras y estuvieron disponibles con caja de cambio manual de seis velocidades o bien automática de cinco con cambio adaptativo. 

Como las ventas no acababan de despegar se introdujo la serie "Black Line" a un precio especial, por ello incorporaron solo transmisión manual y menos equipamiento (faltaban los retrovisores calefactados por ejemplo). Sí tenía detalles como los umbrales de puerta en acero inoxidable, el filtro electrostático para el habitáculo, diversos cromados exteriores, alfombrillas especiales, apertura remota de puerta de garaje, asientos calefactados, equipo de audio Infinity y asientos de tela entre otros.

Posteriormente también aparecieron los "Silver Line" con transmisión automática de serie, paneles interiores de fibra de carbono, navegador GPS con DVD e intercambiador de CD´s con MP3. Pero nada de esto sirvió para evitar el fracaso comercial tras una producción de tan solo 75.000 unidades; hoy en día se encuentra bastante devaluado como ocasión y además Chrysler desapareció en Europa.
















Nos visita este SLK "disfrazado" que hace unos años se podía ver ocasionalmente por nuestras carreteras y aún encontrar a precios bajos en el mercado de ocasión, lo que puede hacernos sospechar sobre sus circunstancias. El caso es que su diseño siempre me chocó un poco al verlo como algo descompensado, con ese morro tan largo y esa trasera tan abrupta; NOREV recogió el testigo y logró crear una miniatura que ni sorprende ni desagrada. La verdad es que logro encontrarle nada malo a primera vista y reconozco su buena factura: hay muchos detalles dentro y fuera, me gustaron las llantas y el molde se ve bueno. Quizás lo que menos me gustó fue el color escogido, demasiado discreto: el mismo coche en rojo Burdeos cambia de forma radical y se ve más atractivo. Una buena razón para hacerse con la miniatura es su rareza y su cotización: es un valor seguro siempre y cuando no invirtamos mucho dinero en ella.

















 

martes, 5 de octubre de 2021

Volvo 244 GL de PCT/Salvat

 

Pertenece a la colección "Autos Inolvidables Argentinos" de la editorial Salvat Argentina.

La serie 200 de Volvo fue una gama media de coches producida entre 1974 y 1993 en muchos países del mundo, entre los que figuraban Suecia, Australia, Malasia, Bélgica, Canadá, Singapur o Italia. Con 2.8 millones de unidades vendidas esta serie tuvo tanto éxito que convivió en parte con la familia 700 y aún casi alcanzó a ver la salida de la 900, casi veinte años después.

El diseño corrió a cargo de Jan Wilsgaard, autor también de la anterior 140. Esta nueva serie se  subdividió en los modelos 240 y 260, disponibles a su vez con diversas carrocerías como el sedán de dos y cuatro puertas o el familiar de cinco; sin embargo el 260 además agregó una variante coupé diseñada por Bertone.

Aunque estos modelos se parecían bastante a los 140 y 164 anteriores pues compartían carrocería y algunos paneles, el 200 incorporaba nuevos elementos de diseño y seguridad ya vistos en el Volvo VESC ESV de 1972, un prototipo experimental. Por ello los nuevos Volvo incorporaron zonas de deformación mucho mayores, pero aparte aparecieron nuevos motores con árbol de levas y un bloque V6 para el 260 sustituyendo al anterior seis cilindros en línea; también se mejoró la dirección, los frenos y las suspensiones. Y todos estuvieron disponibles con cajas de cambio manuales de cuatro relaciones o automáticas de tres, aunque también existió con caja de quinta para los 264 y 265 GL.

En cuanto a la motorización los serie 200 estuvieron a la venta con tres familias de motores, siendo la mayoría de cuatro cilindros en línea con cubicajes de 2 y 2.3 litros; el seis cilindros en V estuvo disponible para los 260 y los 240 GLE y GLT. Este propulsor fue el conocido PRV (por Peugeot, Renault y Volvo) que tantos otros coches montaron posteriormente. En cuanto a los diesel fueron de procedencia Volkswagen y eran bloques de cinco y seis cilindros con inyección mecánica Bosch, tuvieron poca venta pero en su tiempo estaban considerados como rápidos y bastante silenciosos.

No obstante para algunos países como Grecia o Israel hubo un pequeño motor bastante "tragón" de 1.8 litros con doble carburador que desarrollaba 90 CVs; el resto de la gama mundial disponía de potencias de entre 68 y 155 CVs.

Toda la gama 200 fue evolucionando bastante con el tiempo teniendo en cuenta su larga permanencia en el mercado, siendo necesario mencionar que como era habitual en Volvo había bastantes diferencias entre los modelos europeos y los norteamericanos, un mercado de suma importancia para la marca sueca. Además existieron gran cantidad de versiones especiales y niveles de equipamientos; la versión de la miniatura refleja la variante 244 GL "Grand Luxe" con motor a carburador de 107 CVs, caja de cambios con sobremarcha, faros rectangulares, dirección asistida y como opcionales la tapicería de cuero o el techo corredizo.

La serie 200 fue recordada en lo positivo su seguridad y robustez, aunque penalizada por la mala calidad de su pintura ecológica (lo que favorecía el óxido), una conducción demasiado tranquila y la voracidad de sus motores, sobre todo si iban asociados a cajas de cambio automáticas. Pero es indiscutible el gran éxito que supuso para Volvo, a tal punto que en 2011 aún era muy común verlos por las carreteras suecas.














Me encantan estos "tanques" de Volvo, cuando eran inconfundibles y con personalidad propia, siendo los preferidos de las familias con cierto nivel adquisitivo antes de la invasión monovolumen y SUV. Y tampoco la oferta asequible de miniaturas de estas series de Volvo es muy abundante, por lo que cualquier novedad en este ámbito es muy bienvenida. Por ello (y de forma inesperada) hay que volver a dar las gracias a PCT por sacar una bonita versión argentina de un Volvo que fue de los más conocidos que vimos por España antes de la llegada de los 740, además realizado de forma muy digna obviando los conocidos problemas de ventanitas y falta de detalle en el interior. En esta ocasión no observo fallos de calidad y hasta puedo apreciar un buen molde con un exceso tolerable de pintura, detalles de nivel (como las luces, ruedas y cromados) y un precio que, si bien no cesa de aumentar, todavía es asequible. Una buena y correcta miniatura que merece la pena si no podemos acceder a las reproducciones de la colección Volvo Museum, con una calidad no demasiado lejana a este PCT.

















sábado, 2 de octubre de 2021

Lamborghini Aventador J de AutoArt

 


El Lamborghini Aventador J es un automóvil deportivo biplaza en versión "barchetta" (sin parabrisas ni techo) derivado del modelo Aventador. Presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2012, el J (cuyo letra recuerda al modelo Miura Jota de 1970) es un vehículo exclusivo y extremo que debe conducirse con atuendo y equipamiento para competición deportiva.

Este modelo, que debe considerase casi como un "concept car" o ejercicio de diseño, derivaba del espectacular Aventador aunque no renunciaba al lujo; estéticamente era notable por su falta de techo y ventanas y también por la presencia de una zaga dominada por un enorme difusor aerodinámico. A su vez, el Aventador representa una evolución del Murciélago aunque también sus formas recordaban al modelo Reventón y al prototipo Estoque.

Mecánicamente, el J usaba el mismo motor del Aventador estándar: un V12 con 6.5 litros de cubicaje y 700 CVs de potencia situado en posición trasera longitudinal, transmitiendo su poder a todas las ruedas mediante un repartidor tipo Haldex. El cuerpo del automóvil era a base de fibra de carbono y la caja de cambios de tipo manual robotizada electrohidráulica de siete velocidades, tan extremadamente rápida que se podían hacer cambios en menos de 4 milisegundos. 

Otras características incluyeron suspensiones con brazos horizontales de aluminio tipo "Pushrod" usados en los coches de F1 y frenos de tipo carbono/cerámico con seis pistones delante y cuatro detrás, con freno  de mano electrónico para estacionamiento. El peso del modelo fue reducido a 1.575 kilogramos debido a la eliminación de equipamiento pero sin perder rigidez estructural; no obstante y a pesar de su cuidado diseño "tan solo" alcanzaba los 300 Km/h debido a su condición de "barchetta", 50 menos que en las otras versiones del Aventador.

La unidad expuesta (en un color rojo metalizado) fue vendida en el Reino Unido en 3,6 millones de libras aunque se hizo otro modelo para el jeque Al Yahyaa por un precio desconocido. Como curiosidad, el nombre "Aventador" es el mismo que el de un toro de la ganadería española de Cuadri que ganó el premio al más bravo de la Feria de Zaragoza de 1993 presentando dura batalla al torero Emilio Muñoz.














Otra de las temáticas que tengo "prohibida" es la referente a los "concept cars" y coches únicos, lo digo por que si lo hubiese sabido probablemente no habría adquirido este "batmóvil". El hecho es que AutoArt o nos ha engañado o la información que yo tengo del Aventador J es incorrecta pues lo he visto en otros colores como el verde fosforito e incluso el naranja, cuando se dice que tan solo existía en rojo. En fin, ya está hecho pero no me arrepiento para nada viendo la espectacularidad del modelo y su calidad, ya que está hecho casi todo de metal y las piezas de plástico que se ven son bastante robustas. El interior es para quedarse mirando un rato y el molde uno de los más complejos y bien hechos que yo nunca haya visto; la calidad de la pintura es excelente y los detalles externos son "para nota". Pero lo que no comprendo es cómo lo pusieron a la venta a unos 15 euros durante un tiempo y luego ha pasado a costar más de cien, algo que he visto antes en otros modelos de AutoArt y que permanece como un misterio para mí. En fin, es un modelo para recordar y exponer con orgullo aunque entiendo que esta especie de nave espacial tenga muchos detractores.