Sucesora de la línea TGA de camiones pesados, la línea TGX del fabricante alemán MAN fue presentada al público en otoño de 2007 en el salón de Ámsterdam, recibiendo allí el premio de "Camión del Año" por parte de la prensa especializada. El nuevo modelo era ahora más ligero, aerodinámico y con un interior de cabina mejor insonorizada así como una estudiada ergonomía.
La serie presentada en 2007 estaba preparada para cumplir con la norma anti-emisiones Euro V gracias al conocido sistema de urea "AdBlue" y la inyección directa "Common-Rail". Los motores disponibles eran a gasóleo con seis cilindros en línea y cubicajes de 10.5 y 12.5 litros o bien en arquitectura V8 biturbo con 16.1 litros y una potencia de 680 CVs, el resto comprendían rendimientos de 360, 400, 440, 480 y 540 caballos de vapor.
La gama de motores fue revisada en 2014 para adaptarla a las nuevas normas Euro VI y se aprovechó para hacer un ligero restyling a la cabina, dándole a la nueva serie la denominación de "Efficient Line 2". Estas cabinas siguieron estando disponibles en diferentes tamaños según su rango de recorrido y se denominaban como XL, XLX y XXL; nuevamente fueron rediseñadas en 2016 y la serie TGX pasó a llevar el apellido "Efficient Line 3". De esta forma se llegaría al año 2020, cuando tuvo lugar la aparición de la siguiente generación TGX II.
Como es habitual en el mundo de los camiones, los fabricantes lanzan ediciones especiales al igual que sucede con los automóviles. En este caso, y por ser la protagonista de la entrada de hoy, el MAN TGX se pudo adquirir a partir de 2017 con una decoración y un equipamiento de alta gama denominado "Red Lion". Estos modelos se podían escoger en color rojo, negro o gris e incorporaban detalles cromados externos, una farera superior, retrovisores y difusor delantero bajo pintados y una serigrafía externa exclusiva. Por su parte, en el interior se encontraban elementos en color aluminio y una tapicería especial con logos bordados, opcionalmente de cuero.
En cuanto al equipamiento de serie y opcional estas tractoras contaban con litera doble, ordenador de a bordo, dirección asistida, navegador GPS, climatizador, calefacción autónoma, asientos neumáticos y calefactados, equipo multimedia, control de velocidad crucero, "retarder", espejos calefactados, nevera, techo solar, antinieblas, visera parasol y "spoiler" de techo.
Si bien no he llevado demasiadas veces camiones MAN y tampoco soy fan de la marca reconozco que con esta versión especial del 500 lograron que "se me cayese la baba". Y es que cualquier vehículo, si lo decoramos con gusto y le metemos equipamiento especial, llega a mejorar muchísimo y hasta logra hacernos olvidar lo poco agraciado que era el sujeto en versión estándar, si se daba el caso. El motivo de estos camiones tan aparentes está, pues, muy claro: son para aquellos profesionales autónomos (no asalariados de flota) que se quieren distinguir del resto y mantienen activo su camión durante más tiempo: recordemos que en Europa lo normal es que una tractora de este tipo sea adquirida por rénting y se suele devolver al cabo de cuatro años o menos.
En el caso de la miniatura de IXO tenemos un firme candidato "a dar el espectáculo" en nuestra vitrina por una calidad de ejecución impecable que comprende un excelente molde y una cantidad abundante de detalles... pero con un interior que no está a la altura. Creo que la marca de Hong Kong encontró un buen nicho con la salida de su serie "pata negra" de tractoras clásicas o actuales con un precio asequible, algo que otras marcas como Minichamps o Eligor hicieron también pero con el doble de precio, mucha menos variedad y sin una calidad que justifique tanto sobrecoste.

