El SUV Land Rover Freelander fue lanzado en octubre de 1997 con tal éxito que se convirtió en el vehículo de tracción total más vendido de Europa hasta 2002. El modelo ha conocido un par de generaciones y estuvo disponible con carrocería cerrada de cinco puertas o semi-convertible de tres, aunque esta última opción no estuvo disponible para la segunda serie.
A finales de la década de los 80 Rover Group efectuó un estudio de márketing con el fin de introducir un nuevo producto, fruto del cual se extrajo la conclusión de que se podía incursionar en el segmento SUV, entonces nuevo. Como estaban algo escasos de dinero intentaron concretar un proyecto con su socio de entonces, la japonesa Honda, pero ésta ya tenía sus propios planes (concretados en el CR-V) y se negó. De esa forma la firma inglesa tuvo que trabajar independientemente y para abaratar costes usó componentes de otros modelos como el Rover 200, aunque en 1994 la entrada de BMW en el capital de la empresa facilitó mucho las cosas.
El diseño corrió a cargo de Gerry McGovern y se pensó materializarlo en la factoría finlandesa de Valmet, pero BMW intervino y la fabricación quedó en la planta inglesa de Solihull, para ello usarían la línea de montaje del Rover SD1 cuya producción había sido trasladada a la planta de Cowley a principios de los 80. Otros hechos característicos del Freelander fueron el ser el primer monocasco marca Land Rover, la suspensión independiente y su sistema de tracción total permanente.
Los motores destinados a la primera serie del Freelander fueron de cuatro cilindros en linea y un V6, con cilindradas de 1.8 y 2.5 litros para gasolina y dos litros en el caso de las dos variantes turbodiesel (una de ellas de procedencia BMW). La elección en cuanto a cajas de cambio estaba basada en una manual y otra automática tipo Tiptronic, ambas de cinco velocidades y siendo la última estándar en el V6. Todos tenían de serie un sistema de control de tracción y un ABS mejorado de la firma Wabco pensado para su uso en superficies deslizantes.
Como resultado de su programa de márketing Rover utilizó al Freelander en la famosa Camel Trophy edición 1998 y en el G4 Challenge de Land Rover. No obstante esas pruebas le quedaban un tanto grandes al vehículo ya que no contaba con cajas de cambio con reductora ni bloqueo de diferencial; sin embargo el Freelander siempre fue más competente en el uso "off road" que sus rivales el Honda CR-V o el Toyota RAV4.
Tras ser fabricado también en la India, China y Jordania el Freelander dio paso a la segunda generación a finales de 2006.
Desde siempre me gustó este Freelander, al que encontraba más juvenil y deportivo que su hermano mayor el Discovery. Al ser un vehículo bastante popular en Europa es normal que lo encontremos también replicado por varias marcas de diecast, alguna desaparecida como Universal Hobbies si hablamos en escala 1:43. Mi versión es de Detail Cars y debe tener alguna conexión con la marca francesa por que hasta la matrícula es la misma; el hecho de escoger una u otra versión será irrelevante. En todo caso la miniatura está realmente bien hecha y se ve como si le hubiesen echado ganas, pues contamos con detalles tan buenos como el techo de lona de tela (de muy buen efecto, hilachas aparte), la combinación de plástico embutido en el metal de la carrocería y el interior, aunque de colorido bastante monótono. Quizás se le puede achacar cierto aspecto juguetero, pero es que si nos fijamos el modelo real también tenía ese aspecto! Sea como sea si os gusta este Freelander estaréis de enhorabuena por que se consigue fácilmente en varios colores y versiones, siempre a precios muy buenos.




